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sábado, 13 de julio de 2013

Green Chemistry on your Smart Phone!

ORIGINAL: Green Chemistry Blog
by Julian
Posted on April 8, 2013

Incorporating Green Chemistry Concepts into Mobile Chemistry Applications and Their Potential Uses.” Ekins, S.; Clark, A. M.; Williams, A. J. ACS Sustainable Chem. Eng. 2013, 1, 8-13. DOI: 10.1021/sc3000509

We here at GreenChemBlog have not posted in a while, but still hope to post and are still looking for contributors to the blog. Posts might be a bit shorter going forward, though, in order for us to post more frequently.

I’ve expanded my reading recently to include a new ACS journal, ACS Sustainable Chemistry & Engineering. In the first issue is the above article, which highlights a few recent additions to the smart phone/tablet world that utilize green chemistry!

The focus of the above paper is mostly on “Green Solvents”, which the authors developed based on the ACS GCI Pharmaceutical Roundtable Solvent Selection Guide. It is freely available for iPhone, iPod touch and iPad. (I personally use the Android platform for which the very similar app “Lab Solvents” is available) The authors also cover a few other green chemistry apps, so read the paper for more info! I especially like the Process Mass Intensity feature of the Yield101 app, though this app is $5.

For Green Solvents, the app entry page features a list of common solvents displayed as their chemical structures. More desirable solvents are color coded with a green background; less desirable solvents are color coded with a brown background. Selecting a solvent molecule brings up a box that lists the chemical’s name, CAS number, as well as scores on a scale of 1 – 10 for each of the five following categories: safety, health, environment (air), environment (water), and environment (waste). The lower the number, the greener the solvent. In addition, the numbers are color coded with 1-3 displayed as green, 4-7 displayed as yellow and 8-10 displayed as red. Furthermore, the selection box includes easily chosen links to the ChemSpider Web site, the Mobile Reagents app, and the Mobile Molecular DataSheet for more information on the selected solvent.


The power of the app is how quickly one can obtain info that should impact solvent choices in lab or in the field (without having to retreat to your desk or a nearby computer). And it’s free!

In the future I hope to see these apps provide suggestions for alternative solvent choices (for example, this editorial provides an example of a table Pfizer uses for solvent selection). For instance, I already know dichloromethane is a poor choice of solvent from a green chemistry perspective. How about an alternative choice, Green Solvents app? Trifluorotoluene?

jueves, 28 de febrero de 2013

El Área Metropolitana del Valle de Aburrá lanza "S.O.S RÍO SOS PURA VIDA"

El Área Metropolitana presentó la estrategia de programas y proyectos destinados al saneamiento, educación ambiental, descontaminación, monitoreo, acciones de control, vigilancia y gestión de riesgos: S.O.S. RÍO
 El Área Metropolitana presentó la estrategia de programas y proyectos destinados al 

  • saneamiento, 
  • educación ambiental, 
  • descontaminación, 
  • monitoreo, 
  • acciones de control, 
  • vigilancia y 
  •  gestión de riesgos: 
S.O.S. RÍO con una inversión total de 114 mil millones de pesos.


Para la actual administración del Área Metropolitana es prioridad el salvamento del río Medellín y así quedó manifestado desde su Plan de Gestión Pura Vida 2012-2015, cuya Línea 1 es: EL RÍO MEDELLÍN – ABURRÁ Y SUS AFLUENTES.

Surge así todo un compendio de programas y proyectos destinados al saneamiento, descontaminación, educación ambiental, monitoreo, acciones de control, vigilancia y gestión de riesgos enmarcados en la estrategia S.O.S. RÍO cuya inversión total asciende a 114 mil millones de pesos.

Varias ciudades del país le han dado la espalda a sus ríos, nosotros por el contrario lo tenemos como eje integrador del Valle de Aburrá y con esta inversión, que es muy importante, realizaremos acciones para su cuidado y protección” afirmó Carlos Mario Montoya durante la presentación de S.O.S. RÍO.

Video Hora13Noticias Teleantioquia

El principio fundamental de este Plan es la conservación de la VIDA en todas sus formas, por lo cual es prioritario el tratamiento de los cuerpos de agua en su calidad de elementos propiciadores de la vida en los ecosistemas. S.O.S. RÍO tiene un conjunto de acciones encaminadas a la consolidación y recuperación del río y sus afluentes como principal elemento estructurante natural metropolitano. Las acciones están dirigidas no sólo a la recuperación y conservación de la cuenca del río Medellín, sino también al aprovechamiento del gran potencial de este elemento natural para consolidar una red de espacios naturales y construidos, que permitan fortalecer el espacio público, los centros de actividades y hábitat del río como elemento articulador del Valle de Aburrá.

PROGRAMAS
  1. Equidad para uso y aprovechamiento eficiente del recurso agua. Meta: Elaboración e implementación del plan de ordenamiento del recurso hídrico del Valle de Aburrá
  2. Monitoreo, seguimiento y control del recurso hídrico en la cuenca del río. Meta: Operación de 42 estaciones fijas y móviles de monitoreo del agua superficial.
  3. Recuperación de la calidad del río y sus afluentes. Meta: Construcción de 7.5 kilómetros de interceptor y conexión de 1.500 viviendas a las redes de alcantarillado no convencional, para disminuir los vertimientos de aguas residuales al río y sus quebradas.
  4. Integración espacial urbano regional de las márgenes del río y sus afluentes. Meta: Lograr laplanificación de 1700 hectáreas en torno al río.
  5. Gestión del riesgo por inundación y avenidas torrenciales. Metas: Adecuación y reparación de 10 puntos críticos en el cauce principal del río (1.500 metros lineales) e intervención de 20 puntos críticos en quebradas afluentes en al menos 5.000 metros lineales de obra física, como medida de mitigación y prevención de inundaciones. Además lograr la remoción de 40.000 m3 de sedimentos para el mantenimiento de obras hidráulicas y cauces, como estrategia de protección de la vida de la población vulnerable por fenómenos de origen hidrometeorológico.
Proyectos Asociados:
Dentro de la estrategia el Área Metropolitana realizará proyectos tendientes al mejoramiento del control y la vigilancia del río Medellín con la puesta en operación de la Unidad de Emergencias Ambientales que funcionará 24 horas al día, 7 días a la semana, para optimizar la atención a casos urgentes como los vertimientos, facilitando la investigación de estos casos, para la posterior imposición de sanciones a los infractores que alteren los objetivos de calidad del río y modifiquen las condiciones de color del cuerpo de agua.

También se ejecutarán acciones de sensibilización y educación: con los Cuidá, visitas al nacimiento del río con públicos prioritarios, charlas en Instituciones Educativas y Universidades, difusión del mensaje en las Ludotecas Ambientales e identificación de empresas con relación directa al río. Adicionalmente se realizará una campaña con recicladores, escombreros y areneros sobre el cuidado al río.

Además se adelantarán una serie de actividades para la apropiación del río Medellín por parte de la comunidad como el Tour Pura Vida – actividad institucional del Área Metropolitana en los municipios - aprovechamiento de las ciclovías dominicales en la zona del río, actividades con grupos ambientales y con entidades que lideren proyectos asociados al río, realización de conciertos, semanas temáticas y concursos para incitar al cuidado, apadrinamiento, protección y exaltación de casos de éxito de empresas que le apuesten al cuidado del río Medellín

martes, 26 de febrero de 2013

“MicroMAX” - the networked swarm car

ORIGINAL: ZeitNews
FEBRUARY 25, 2013

Rinspeed and Harman develop comprehensive mobility concept and corresponding vehicle. The incarnation of the idea is: “MicroMAX” - the networked swarm car


Frank M. Rinderknecht. 
Founder and CEO of Rinspeed Inc.
Photo: Rinspeed Inc.
At the very latest ever since the publication of Frank Schätzing’s novel “The Swarm”, everyone knows of the potential power of intelligent collectives - much more powerful than merely the sum of all its individuals. With “microMAXFrank M. Rinderknecht, boss of Swiss creative powerhouse Rinspeed, transfers the idea of swarm intelligence to urban traffic and sets out to do nothing less than to revolutionize it.

The incarnation of the idea is “microMAX,” on display at the Geneva Motor Show, March 7 through 17, 2013. The ingenious commuter vehicle merges personal and public transportation in very clever fashion. In the Rinspeed “microMAX”, renowned manufacturer of top-class automotive multimedia and infotainment systems Harman for the first time introduces its vision of an “urbanSWARM” community concept based on the Harman Cloud platform.

This concept involves combining the company’s individual technical features that are already available commercially today with a comprehensive Cloud-based mobility concept. This allows, for instance, easy access to navigation functions in real time. Based on the information from all vehicles connected to the swarm, the system can modify the routes dynamically to account for current traffic.

Rinderknecht says: “We have developed an intelligent and eco-friendly mobility concept complete with its own vehicle that combines the benefits of personal transportation with those of taxis, car-sharing services and carpool concepts as well as those offered by public transit. It uses the powerful UMTS and LTE data networks in urban centers and operates in real time.

domingo, 20 de mayo de 2012

In-Depth: Tûranor PlanetSolar Ship

ORIGINAL: GearPatrol 
By Amos Kwon on 5.17.12 | Photo by PlanetSolar
Photo: PlanetSolar
A big green vision for the deep blue sea


Every so often, your average citizen does something remarkable. But dreaming big and actualizing that dream don’t often happen unless you’re Sir Richard Branson or James Cameron. In the case of Switzerland’s Raphael Domjan, the dream has become a reality no one could have forseen. The Tûranor PlanetSolar was birthed from a vision by Domjan. In 2008, with a background in electrical engineering and an active spirit of adventure (having experience as a pilot, paramedic and mountaineer), Mr. Domjan began to plan his life’s desire to be the first to circumnavigate the world on a purely solar-powered ship. What started as an overwhelming obstacle was soon overcome by his insatiable thirst for this monumental adventure.

Domjan began his quest by both seeking and obtaining the involvement and investment of M. Immo Ströher, a German businessman who took great interest in the project. Mr. Ströher, himself, possessed a longstanding background in solar technology, so his participation was fueled by passions similar to Mr. Domjan’s. Soon enough, the two were working together with designer Craig Loomes of New Zealand to build a single-hull light carbon catamaran of extraordinary size. Using modern shipbuilding technology, as well as testing in aerodynamics and hydrodynamics to make the ship as efficient as possible, Loomes lent his experience to create a truly unique vessel. In a short two-year period, the Tûranor PlanetSolar was created in the shipyards of Kiel, Germany’s Knierim Yacthbau. The Tûranor PlanetSolar stands as a distinct seacraft that measures 35 meters long and 23 meters wide in full deployment.


The Tûranor PlanetSolar is powered solely from 537 square meters of photovoltaic panels strewn across its expansive deck, making it look like a cathedral window-shaped mirrored dance floor. But this dance floor is propelled by four permanent magnet synchronous electrical motors, two at 60kW and two at 10kW, that together provide a top speed of 16 mph. Though that doesn’t seem especially fast, keep in mind that the ship’s weight is 85 metric tons. This ultra efficient set up can easily move a four person crew and up to 40 passengers in quiet seagoing comfort. The shape of the craft lends to its efficiency, cutting through the wind with relative ease for a ship this size, and the Tûranor PlanetSolar is on record as the largest solar powered ship in the world.

THE SHAPE OF THE CRAFT LENDS TO ITS EFFICIENCY, CUTTING THROUGH THE WIND WITH RELATIVE EASE FOR A SHIP THIS SIZE…

Domjan and crew embarked on their world tour in September of 2010 from beautiful Monaco, heading westward. The ship has made key stops in Miami, Cancun, Brisbane, Tahiti, Hong Kong, Shanghai, Singapore and Abu Dhabi and recently completed their long and storied journey after 584 days of circumnavigation, returning to their point of origin. After a period of docking and maintenance the ship will be used for luxury yachting, as well as for exclusive cruises. The Tûranor PlanetSolar has indeed reached its visionary’s goal of making an exclamation on environmental conservation, world travel and technological creativity, and the world has surely taken notice. Tûranor PlanetSolar obtained two world records in the process:
  • the fastest crossing of the Atlantic Ocean by a solar-powered ship, and 
  • the farthest distance of travel by a solar vehicle.
Whether you’re a petrolhead or treehugger, PlanetSolar is undoubtedly a colossal achievement worthy of applause. Either way, here’s hoping we can score a stow away ride back to Tahiti.


jueves, 26 de enero de 2012

Gobierno colombiano invertirá $100.000 millones en reforestación comercial este año. "No podemos seguir permitiendo esta masacre ambiental"

Publicado: (27/01/2012)

Presidente de Colombia, Juan Manuel Santos.
El Gobierno Nacional invertirá durante el presente año 100 mil millones de pesos en reforestación comercial en el país, anunció este jueves el Presidente Juan Manuel Santos al presentar la Política Forestal de su administración, en un evento realizado en la Casa de Nariño.

Este año vamos a invertir siete veces más dinero que en el 2011 en la reforestación comercial. Sólo para el 2012 serán 100 mil millones de pesos –el año pasado sólo fueron 15 mil millones–, y al finalizar el Gobierno habremos invertido cerca de medio billón de pesos”, reveló el Mandatario.

Explicó que los recursos se invertirán a través del Certificado de Incentivo Forestal (CIF), que es un subsidio no reembolsable entregado por el Gobierno como reconocimiento a la reforestación.

Dijo que para este año ya se han recibido 335 proyectos interesados en acceder al CIF, para sembrar cerca de 47 mil hectáreas por un total de 72 mil millones de pesos.

A esto se suman 54 proyectos que ya están aprobados por el Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural, por 8.600 hectáreas, con lo cual se cumpliría la meta del Gobierno Nacional de sembrar 55 mil hectáreas este año.

El Presidente Santos recordó que en el Plan Nacional de Desarrollo, quedó incluido el Plan Especial de Reforestación, que contiene las líneas estratégicas para incorporar esta actividad productiva al desarrollo socioeconómico del país.

Señaló que en dicho plan el Gobierno se trazó una meta bastante ambiciosa: alcanzar un millón de hectáreas reforestadas para el 2014, partiendo de una línea base de 660 mil hectáreas sembradas, entre comerciales y forestales.

Nos hemos propuesto crecer esta área en un poco más del 50 por ciento en tan sólo este cuatrienio, es decir, sembrar 250 mil nuevas hectáreas comerciales y 90 mil más protectoras, en total 340 mil hectáreas, para llegar al millón de hectáreas reforestadas”, indicó el Mandatario.

Además, anunció que el Plan de Reforestación contará con una Unidad Coordinadora que asistirá al Ministro de Agricultura en la coordinación y articulación de las entidades que tienen que ver con el tema.

Así mismo, resaltó el apoyo del sector privado representado en Fedemaderas, “gremio que acompaña permanentemente al Gobierno en esta tarea de consolidar el potencial forestal de nuestro país”, dijo el Presidente Santos.

El Jefe de Estado hizo énfasis en la importancia de la reforestación comercial como la mejor forma de detener la presión sobre los bosques naturales, teniendo en cuenta que una sola hectárea reforestada produce en promedio la misma cantidad de madera industrial que 20 hectáreas de bosque natural.

En este tema de reforestación comercial tenemos una gran oportunidad, pues el país cuenta con 17 millones de hectáreas aptas para la reforestación, de las que sólo usamos apenas un 1.5 por ciento”, señaló el Mandatario al concluir que para incentivar el uso y la siembra en estos terrenos, es clave la Política Forestal del Gobierno presentada este jueves.

VENTANILLA ÚNICA FORESTAL BRINDARÁ ATENCIÓN ÁGIL Y OPORTUNA A LOS TRÁMITES EN ESTE SECTOR

Con la entrada en funcionamiento de la Ventanilla Única Forestal, el Gobierno podrá ofrecer una atención oportuna a los trámites en este sector productivo del país.

miércoles, 1 de junio de 2011

El Río Bogotá: o nos adaptamos o nos vamos

ORIGINAL: Razón Pública
REGIONES

Domingo, 29 de Mayo de 2011 20:01


Una explicación inquietante sobre la muerte del río, sobre la irresponsabilidad de la empresa de Acueducto, sobre los edificios costosos en el sitio que no era y sobre las malas ideas para descontaminarlo. El experto ambientalista propone otra salida: hay que dejar de luchar contra el agua y hacer de ella una aliada.


De poesía a basurero
En un principio, la relación de la civilización con los ríos fue mágica: objeto de reflexiones, de metáforas, de mitos fundacionales, de poesía... Por inteligencia práctica muchos asentamientos humanos se ubicaron en las márgenes de los ríos, fascinados por su dinámica de permanente movimiento. Pero con el tiempo, esta proximidad se tornó desastrosa.

El agua que veo hoy no es la misma de mañana; como dijo Heráclito: "nunca se baña uno en el mismo río". Una idea de devenir que se transformó en basurero: tengo algo que no me sirve, lo tiro al río y santo remedio. Se lo lleva. No lo vuelvo a ver: se hunde o se va aguas abajo, lejos de mí.

Los desechos siempre han sido un problema, un tema vedado. Algo que es mejor dejar ir. En tiempos pretéritos, esos desechos en su mayoría eran literalmente carga orgánica que en últimas se descomponía con oxígeno, liberaba metano y luego servía como alimento de las especies que estaban en el río. La carga de nuestros desechos era asimilada y el daño muy reducido.

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Ríos muertos
Cualquier vestigio de equilibrio con los ríos se quebró a partir de la Revolución Industrial. Muchas empresas con la misma lógica de los asentamientos humanos se ubicaron a lo largo de los ríos y les impusieron la tarea de llevarse también sus desechos. Pero el río no responde de igual forma a las descargas de materia orgánica que a desechos de metales pesados, de líquidos lixiviados y de venenos derivados del petróleo. No los expulsa y es incapaz de transformarlos.

La devastación de los ríos no es un problema específicamente colombiano, claro está. Según datos del programa "Aguas y Ciudades" de Naciones Unidas, alrededor de 800 millones de personas residen cerca de ríos contaminados, en casuchas, sin servicios básicos ni saneamiento adecuados, expuestos a altos índices de contaminación por productos químicos y en alto riesgo de adquirir enfermedades contagiosas.

Se calcula que cada día llegan dos millones de toneladas de desperdicios a los ríos del mundo. El crecimiento de las ciudades no ha hecho sino empeorar la situación: a un ritmo de 2 habitantes nuevos cada segundo, no hay río que aguante. La mala gestión de los recursos hidrológicos y la contaminación del agua tienen un precio. En 2010, el Banco Mundial evaluó los costos de dañar nuestros ríos en e1 1 por ciento del PIB colombiano [1].

Muchos sistemas hídricos ya han muerto. Al Mississippi, que desemboca en el Golfo de México creando una zona hipóxica, anóxica (ausencia de oxigeno) lo mató la industria automotriz. Otros ya no alcanzan a desembocar en el mar. Así el Aral pasó a convertirse en un desierto, donde se pudren los vestigios de los barcos que alguna vez lo navegaron. El Nilo y el Amazonas en verano a veces parecen charquitos.

Nuestro río
El río Bogotá está muerto también. Se acabó hace mucho tiempo. No queda sino el nombre y el lecho al que los bogotanos botan de todo: neveras, muebles, basura, materia orgánica, virus, bacterias, grasas, aceites y lodo. Pero si toda inundación es grave, inundarse con agua envenenada ya pasa a ser un problema de salud pública.

En su recorrido de 336 kilómetros, el río Bogotá recibe las aguas de los ríos Sisga, Neusa, Tibitóc, Tejar, Negro, Teusacá, Frío, Chicú, Salitre, Fucha, Tunjuelito, Siecha, Balsillas, (que a su vez recoge las aguas de los ríos Subachoque y Bojacá), Calandaima y Apulo.

En la parte más alta el río resiste. En el páramo de Guacheneque, donde nace cerca de Villapinzón, hasta Cota, el río conserva aguas con una concentración de 4,8 por ciento de oxigeno, que hace posible la vida: por allí todavía perviven el pez capitán, la mapucha y el cangrejo.

El drama del río comienza pocos kilómetros aguas abajo de su nacimiento, con las curtiembres de Villapinzón. Aguas putrefactas tocan ahora a las puertas de muchos habitantes de la Sabana. La solución está lejos, aunque recientemente ha venido avanzando un proceso liderado por una asociación comunitaria para el saneamiento básico y el aprovechamiento de residuos, con una visión más amplia del negocio.

¿Quién mató al río?
El aumento desaforado de la población durante los últimos 200 años, la carga industrial y el flujo descontrolado de desechos llevaron el río al colapso. El pecado original es de los españoles: en su loca y cruel búsqueda de El Dorado se instalaron aquí, en una sabana a 2.600 metros sobre el nivel del mar.
Nadie que tuviera planes serios de quedarse hubiera fundado una ciudad entre el piedemonte y las lagunas, los lagos y los humedales, que antes habían dominado los Muiscas. Pero ellos sí. El villorrio que les sirvió de campamento para su tropelía, se fue volviendo ciudad sin querer y terminó siendo capital de la República, alejada de todo.

En retrospectiva, fue una pésima decisión, porque implicó la necesidad de desaguar la sabana y de construir sobre tierras inestables y arcillosas. Con ese objetivo se importaron especies exóticas, como los urapanes, las acacias y los pinos del Canadá, muy efectivas para absorber el agua. Lo cual fue un error: la sabiduría de las 300 especies nativas del bosque alto-andino cumplía a la perfección con esa labor de regular el ciclo hídrico.

Así se formaron los humedales, que son los brazos abiertos del río en tiempos de invierno. Si el agua viene sucia, el entramado de los humedales la purifica. En verano, dejan fluir el agua y se forman verdes praderas. A la Sabana de Bogotá hoy solo le quedan 700 hectáreas de humedales, cuando tenía 50 mil.

Los humedales son además magníficos hoteles para las aves migratorias, de las que en este país poco se habla: si acaso cuando un infortunado pero notable rector y caminante se pierde en Estados Unidos, buscando un ejemplar para fotografiarlo antes de su extinción.

Culpable principal: el Acueducto
Todo este proceso contó con la activa participación de la Empresa de Acueducto de Bogotá, tal vez el principal depredador del río, al descargar directamente todas las aguas negras de la ciudad, sin el menor tratamiento. Desde los años 50, la empresa es consciente de pavorosos diagnósticos sobre la salud del río, sin que haya nunca buscado una solución integral para descontaminarlo.

En 1952, Franscisco Wiesner y sus ingenieros tenían claro que no bastaba con construir una red de acueducto y alcantarillado: era indispensable construir también un sistema de saneamiento básico. Pero mientras se decidían a echarlo a andar, la ciudad se expandió desordenadamente hacia el sur y el norte y en ese proceso se acabó con la vocación hídrica de la sabana.

Ya en los años 90 vino la multinacional francesa Suez-Lyonnaise des Eaux con su propuesta de un sistema integral de descontaminación del río que requería construir una planta de tratamiento en cada uno de los tres afluentes principales, los mayores tributarios de contaminación:

  • el río Juan Amarillo (que trae la contaminación del norte de la ciudad), 
  • el río Fucha (que trae los desechos del centro) y 
  • el río Tunjuelito (que trae los del sur y los lixiviados de Doña Juana). 
La solución era técnicamente correcta, aunque incompleta pues olvidaba al río Soacha, el más contaminado por la actividad de canteras y de industrias de Cazucá.

Desafortunadamente solo se pudo construir una de las plantas, la del Salitre, cuya operación mensual cuesta unos 4.000 millones de pesos y solo alcanza a tratar la mitad del agua y luego la devuelve al río, para que se contamine de nuevo -estúpidamente- solo unos kilómetros aguas abajo. Los gerentes del Acueducto desde 1952 deberían pagar con su patrimonio los pasivos ambientales que han causado a la ciudad por sus malas decisiones y por su falta de visión.

La memoria del agua
La pluviosidad de la zona es una circunstancia inevitable y un recurso maravilloso que debería aprovecharse en forma óptima para la agricultura. Pero no: se optó por construir campos de golf, urbanizaciones ‘estrato 8' y la joya de la corona: la Universidad de la Sabana.

El fenómeno de La Niña ha hecho que todos los riachuelos y quebradas de la región reciban más agua de la que pueden contener y necesariamente desembocan en el río madre: el Bogotá. Pero como el río ha sido encajonado entre jarillones, construidos para robarle su espacio natural de amortiguación, es apenas previsible que inunde los terrenos cercanos y aledaños, con las catastróficas consecuencias que sabemos.

Fortalecer los jarillones es desconocer la dinámica del río. Si el río recibe más agua, pues sencillamente necesita más espacio. Si no estamos dispuestos a vivir bajo esta lógica elemental, podríamos probar otras ideas estúpidas como entubarlo hasta al mar, pero eso sí, sabiendo que algún día toda esa basura se devolvería sobre las ciudades costeras en inmensas olas de suciedad. Algo parecido se hizo durante la administración Peñalosa con el río San Francisco: algún día su cauce enterrado va a venir con tanta agua y tanta fuerza que inundará el centro de la ciudad.

Porque al agua nada la detiene. Cualquiera que haya sufrido una humedad de su casa sabe a qué me refiero. El agua siempre vuelve por lo suyo. No hay jarillón que resista. Por eso sorprende la respuesta santanderista del rector de la prestigiosa universidad de la Sabana: amparándose en artículos, parágrafos, acuerdos, contratos, derechos adquiridos, todo para exculpar el gran error de construir semejante infraestructura a menos de 30 metros del río, sobre un humedal indispensable para la dinámica del mismo [2].

Debería dejarse asesorar de expertos holandeses, porque la única opción real es que la Universidad devuelva sus terrenos al río. O acepte tener un campus acuático: sería lindo, una especie de Venecia universitaria, con edificios que se adapten a las subidas del río y cómodas instalaciones que permitan a sus estudiantes llegar a clase en jet sky.

La operación Diablo Rojo
Pero las respuestas oficiales no son más lúcidas. Quizá la idea más desafortunada fue anunciada con bombos y platillos por el gobernador de Cundinamarca, Andrés González, enfundando en casco, impermeable y botas Machita: la Operación Diablo Rojo.

Probablemente este nombre le fue sugerido por un frívolo creativo para reconocer oficialmente nuestra claudicación ante la muerte del río: ocho máquinas de draga trabajarán durante dos meses para extraer 400 mil metros cúbicos de sedimentos de las cuencas media y baja. ¿Dónde pondrán esos residuos envenenados? Nadie sabe. El gobernador sugirió que se usen para reforzar los jarillones, pero no hay certeza de la viabilidad técnica de semejante barbaridad.

El dragado afecta la estructura de las corrientes, que a su paso forman meandros, islitas allí donde se concentra la sedimentación y curvas con las que va hidratando todo a su alrededor. Es decir, va inundando con mañita y de a pocos los territorios aledaños para que cuando llegue abajo no arrastre con todo. Pero esta operación de emergencia no cura el mal ni evita desastres futuros. Con recursos de Colombia Humanitaria se va a celebrar el entierro del río: una macabra broma semántica.

Hay que ser más audaces
¿Habrá alguien capaz de promover una solución más audaz e ingeniosa? ¿Por qué no reconocer que la ciudad se construyó en un mal sitio y que la mejor idea sería desocupar aquellas zonas donde las tragedias son más recurrentes y graves?

La región debe pensar en dejar inundar la margen occidental del río, adaptarse a las crecientes del agua -como sabiamente lo hicieron los holandeses- y dejar de pelear infructuosamente contra ella. Porque vamos a perder: ya estaba aquí antes que nosotros y seguirá una vez nos extingamos. Pese a nuestras ínfulas trascendentes, no somos más que una anécdota en la historia de este planeta.

Si queremos seguir viviendo en la Sabana de Bogotá, tendremos que ganarnos ese derecho. Todas las soluciones son complejas, demoradas y cuestan plata, pero hay algunos principios que deben contemplarse para una relación armónica con nuestro río:
1. No se puede seguir contaminando.
2. No se puede seguir construyendo en los territorios del agua.
3. No se puede seguir creciendo como una mancha de aceite sobre la Sabana, hay que tomar en serio la densificación.
4. Hay que construir edificios certificados, que recirculan el agua y saquen el mejor provecho de ella.
5.Tenemos que reforestar: la mejor y la más barata de las opciones. Cuando llueve, los árboles absorben el agua. Pero como hemos tumbado todos los árboles, ya no ayudan a regular los caudales y vienen los deslizamientos, las avalanchas y las inundaciones.

En la parte alta de la cuenca del río Bogotá, durante los últimos siete años ya se han sembrado más de 19 mil ejemplares de especies locales. Nos hemos impuesto la meta de sembrar en los próximos años un millón y medio de nuevos árboles.

No es posible recuperar todo lo que se ha perdido, pero hay que comenzar con un programa de conservación que genere servicios ambientales, empleos verdes y alternativas de desarrollo limpio y sostenible. El bosque es el mejor aliado del río y a la larga, de nosotros mismos y de nuestros hijos.

¿Por qué no pensar en serio cómo y dónde refundar a Bogotá? 

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* Director de la Fundación Al Verde Vivo, que lleva 17 años investigando la problemática del río Bogotá. Para conocer más acerca de las iniciativas que se adelantan para salvar este ecosistema, puede visitar 
www.alverdevivo.org o en 

twitter1-1 @Alverdevivoorg



Fotos: Fundación Al Verde Vivo

jueves, 26 de mayo de 2011

La tragedia invernal: ¿quién paga los costos de la corrupción y de la imprudencia?

ORIGINAL: Opinión Pública

Por Marcela Anzola*
Domingo, 22 de Mayo de 2011


marcela_anzolaNo es por falta de buenas normas ambientales: la tragedia invernal se pudo evitar, de haberse frenado a tiempo la urbanización salvaje en zonas prohibidas, pero al asumir altos riesgos bajo el amparo de la corrupción de funcionarios locales, tanto promotores como ocupantes son responsables y no víctimas.


Aunque en los últimos días han corrido ríos de tinta sobre la tragedia invernal, la mayoría de los textos se limitan a señalar los estragos del invierno y a las medidas para paliar los daños, sin ahondar sobre las causas de la misma, especialmente en cuanto hace a la responsabilidad humana.

Algunos evocan la mala suerte o la ira de la madre naturaleza- esta vez presentada como "el cambio climático" -pues interpretan estos eventos como productos de la voluntad divina o de fuerzas ajenas al querer humano. Pero en el caso concreto de la tragedia invernal en Colombia, la intervención humana sí ha jugado un papel decisivo.

En efecto, la mayoría de los expertos coincide en atribuir el invierno no sólo a los fenómenos de "el Niño" y "la Niña", sino también a las constantes violaciones de las normas ambientales que prohíben la construcción en zonas de reserva, humedales y rondas de los ríos.

Por ejemplo, en un artículo de
El Espectador
 de mayo 2 de 2011, se indaga a tres expertos sobre las razones de la tragedia invernal y a pesar de que estos reconocen la existencia de causas naturales, hacen énfasis sobre las causas humanas:
  • el haber permitido asentamientos en lugares que no respetan la dinámica de los ríos, como ocurrió en el caso del río Bogotá, donde se toleraron construcciones en zonas de ronda;
  • el país ha crecido desordenadamente y se sabía que los asentamientos en zonas montañosas y ribereñas corrían un alto riesgo, y
  • el mal manejo de las riberas de los ríos, de las zonas inundables, de las montañas, manifiestan la mala ocupación del territorio [1].
En otras palabras, los tres expertos hacen referencia implícita a la urbanización irregular o a la que se hace violando los estándares ambientales mínimos y por supuesto las leyes.

Urbanización salvaje
A pesar de que algunos analistas insisten en pedir más rigor en las normas ambientales, el problema real no consiste en la falta de normas, sino en su violación masiva y consuetudinaria.

En efecto, desde 1974 contamos con buenas normas ambientales [2], e incluso puede afirmarse que Colombia país ha sido pionero en la materia. Y el desarrollo urbano, por su parte, está reglamentado de manera general desde 1986 [3], pero es de competencia de los concejos municipales.

Estas materias se encuentran pues plenamente reguladas. En la práctica, sin embargo, su aplicación es más que deficiente y su violación es constante. Esto se deduce de los permanentes escándalos mediáticos, que se pueden dividir en dos grandes áreas:

Los piratas en zonas de alto riesgo
El aumento de la población en las principales ciudades, producto en buena parte del desplazamiento de campesinos por causa de la violencia, se ha reflejado desde mediados del siglo XX en una continua ampliación de las periferias receptoras y de los asentamientos urbanos en terrenos de alto riesgo. Generalmente se trata de zonas protegidas, que eran de propiedad del Estado por ser reservas naturales.

El caso de Soacha ilustra esta realidad. En 1991
El Tiempo
 publicó un artículo titulado "La Pobreza tiene Cara de Perro", donde aludía a los problemas que existían en Ciudadela Sucre y en Altos de Cazucá, dos urbanizaciones promovidas por Rafael Forero Fetecua, por intermedio de la firma Solano & Plata Compañía Limitada. Se entregaron lotes a cambio de 45.000 pesos y 18 cuotas de seis mil pesos cada una, por concepto de la red de agua, luz y alcantarillado. Sin embargo la nota periodística resaltaba que el terreno era inestable, tanto que no era posible construir "excusados" - es decir, instalaciones sanitarias - porque las montañas podrían derrumbarse con la humedad [4].

Veinte años después la situación de Soacha es insostenible, y los temores de deslizamientos que se avizoraban en ese entonces se convirtieron en frías constataciones estadísticas. A diciembre de 2010, apenas comenzando la llamada "ola invernal", en este municipio había
  • un muerto, 
  • 5.564 personas afectadas, 
  • 1.306 familias damnificadas, 
  • 18 viviendas destruidas y 
  • 1.202 viviendas averiadas, 
como consecuencia de las inundaciones y de los deslizamientos de tierra, de acuerdo con información del Sistema Nacional para la Atención y Prevención de Desastres.

Las licencias donde no se debía


Las urbanizaciones irregulares en zonas de riesgo ambiental no se limitan a los sectores populares. Los casos de La Calera y de Chía llaman la atención. Ambos sectores han atraído en la última década urbanizaciones y construcciones para los estratos más altos. Al igual que en el sur de Bogotá, el respeto por las normas ambientales ha sido, si acaso, la última prioridad para sus promotores.

-En La Calera se reportan dudas sobre la idoneidad de los procesos de urbanización desde hace 20 años. En 1993,
El Tiempo
 señalaba en "La Calera, Chicó Rural", que este municipio enfrentaba un acelerado proceso de urbanización, comparable solamente con el de Soacha. De acuerdo con el informe, se trataba de un proceso desordenado, que desbordó a la administración municipal y la capacidad de los servicios públicos de la localidad[5]. Este proceso parece continuar y empeorar, tanto que en el 2008
El Espectador
 reportaba bajo el título "La Montaña Mordida", que "en algunos sectores del municipio casas de hasta $ 500 millones sustituyen lo que debería ser bosque nativo"; estas casas al parecer fueron construidas gracias a licencias irregulares [6]. El pasado 3 de Mayo, este municipio fue declarado en Alerta Amarilla tras el desbordamiento de la quebrada de Teusa.

-El caso de Chía es más reciente, pero muy similar al de La Calera: una desordenada proliferación de proyectos urbanísticos, acompañada de irregularidades ambientales. Los procesos de urbanización en las zonas ribereñas del Rio Frío -dentro de los 30 metros de la ronda del río- han sido objeto de frecuentes protestas en este municipio.

Tanto así, que el pasado diciembre, la Procuraduría Delegada para Asuntos Ambientales y Agrarios, en cumplimiento de su función preventiva, llamó la atención del Alcalde del municipio por el desorden y la falta de manejo de la administración en esta materia.

Poco más adelante, el 18 de marzo de 2011, la Procuraduría le solicitó suspender obras que podrían acarrear graves daños ambientales [7]. El Alcalde debe "estudiar la posibilidad de suspender" las actividades de construcción de los proyectos
  • "Plan de manejo ambiental y recuperación ambiental en el predio Boquerón de Tiquiza", 
  • "Proyecto de Vivienda de Interés Social SIDONIA", y 
  • "Proyecto la Nacional Laguna Azul". 
La Procuraduría se preocupa por el impacto que estas obras pueden tener sobre la contaminación de ríos, quebradas y acuíferos, la disminución, desecación y pérdida de los cuerpos de agua, la sedimentación, y la variación y deterioro del ciclo hidrológico, entre otros.

En Chía será necesario revisar las licencias ya otorgadas, especialmente en aquellos sectores que se han visto fuertemente afectados por las inundaciones y donde todo indica que se han violado las normas ambientales.

Los avivatos que pagamos entre todos
De este somero recuento se deduce que la corrupción ha jugado un papel central en esta historia, en tanto ella ha ayudado a que las autoridades encargadas no actúen o a que expidan licencias sin el lleno de los requisitos ambientales.

La pregunta es entonces: ¿quiénes pagarán el costo de semejante violación de las leyes? Para responder hay que tener en cuenta que, por regla general, los costos de la corrupción consisten en un deterioro del patrimonio público y que este se subsana con la restitución de los bienes. Pero en el caso que comento las leyes tienen por objeto conservar el patrimonio ambiental de largo plazo: violar aquí las normas es asumir deliberadamente riesgos con consecuencias desastrosas, previsibles e irreparables. Un ejemplo de actualidad son 
  • las muchas licencias mineras en zonas de páramo o para 
  • la exploración petrolera en medio de reservas coralíferas, 
que no llenan los requisitos ambientales.

Se piensa en los beneficios inmediatos pero no en las consecuencias mediatas. Es el comportamiento irresponsable e irracional de pretender recoger los beneficios hoy y... "ya se verá en el futuro" cómo se manejan los efectos indeseables... "el gobierno" sabrá qué hacer...

En los casos que he descrito, los afectados conscientemente se han puesto - y por una razón justificada o no justificada- en situación de riesgo. Los peligros les eran conocidos, pero como su ocurrencia se creía remota, o por lo menos poco probable, no había entonces de qué preocuparse.

En otros casos se trata además de terceros - como los urbanizadores piratas- que dolosamente buscaron maximizar las utilidades de corto plazo y desaparecer una vez logrado el objetivo de vender lotes inviables a largo plazo.

No obstante, cuando se dan los grandes daños, como hoy ocurre con la tragedia invernal, los beneficiarios avivatos se auto-transforman en víctimas del destino o de la naturaleza, de suerte que el Estado y la sociedad deben auxiliarlos por razones humanitarias, olvidando su bien humana responsabilidad.

En otros términos, se trasladan a la sociedad los costos de conductas claramente dolosas, tanto por los perjuicios directos que afectan a la comunidad en general, como por el deber de auxiliar a quienes sufren daños derivados de su propia imprudencia.

* Abogada de la Universidad Externado de Colombia, LL.M. Universidad de Heidelberg, Lic.oec.int Universidad de Konstanz, se desempeña como consultora en las áreas de comercio internacional, inversión extranjera y anticorrupción.

viernes, 6 de mayo de 2011

Jason Clay: cómo pueden las multinacionales ayudar a salvar la biodiversidad

ORIGINAL: TED

Si convencemos tan sólo a 100 empresas claves para que apoyen la sostenibilidad, Jason Clay, del WWF, asegura que los mercados globales se transformarían para proteger el planeta que estamos sobrexplotando.

Escuchemos cómo a través de increíbles mesas redondas está logrando que grandes empresas rivales se pongan de acuerdo en prácticas ambientales sostenibles, aún antes de que sus productos lleguen a las tiendas.

EN ESPAÑOL AQUÍ

"TENEMOS QUE ADMINISTRAR ESTE PLANETA COMO SI NUESTRA VIDA DEPENDIERA DE ELLO, PORQUE ASÍ ES..."

" LA SOSTENIBILIDAD DEBE SER UN TEMA PRECOMPETITIVO ENTRE MULTINACIONALES Y SE NECESITA ACUERDO PARA AFRONTARLO"





Se han identificado 35 lugares globalmente con la mayor riqueza en Biodiversidad y más estratégicos. que tienen que ser salvados para preservar la Biodiversidad. Además, éstos son los 15 productos que se deben observar cuidadosamente por su impacto ambiental:
  • Aceite de Palma
  • Algodón
  • Biocombustibles
  • Caña de Azúcar
  • Pulpa & Papel
  • Madera Aserrada
  • Lácteos
  • Cárnicos
  • Soya
  • Aceite y Carne de Pescado
  • Granjas de Salmón
  • Cultivo de Camarón
  • Pescado
  • Atún
  • Camarón Tropical
En esta situación intervienen:
  • 6,900 Millones de consumidores
  • 1,5 Millons de productores
  • 300-500 comercializadores que anejan el 70% de c/u de los productos estratégicos identificados
La gran sorpresa al hacer el análisis fué que las 100 compañías comercializadoras más grandes controlaban el 25% del comercio de los productos estratégicos para preservar la Biodiversidad




    martes, 22 de marzo de 2011

    Los trabajadores de la central nuclear de Fukushima dicen que el desastre hizo añicos el mito de la seguridad nuclear

    ORIGINAL: Ashahi Shimbun
    * * *

    Una vista aérea de la la planta de energía nuclear Fukushima Nº1 el día después del terremoto del 11 de marzo (Foto por Hiroyuki Yamamoto)
    Cuando un trabajador de la planta de energía nuclear Fukushima Nº1 vio dos objetos blancos flotando en el mar, se dio cuenta con horror de que Japón enfrenta una crisis de energía nuclear sin precedentes.
    "¡Los tanques de combustible se ha ido!" oyó a otros gritar. Eran los tanques que proporcionaban el combustible para los generadores de emergencia necesarios para alimentar la planta de la última línea de defensa en la prevención de fusiones nucleares.


    Buen número de otros trabajadores en la planta comparten sus sentimientos que el terremoto de magnitud 9.0 y el tsunami del 11 de marzo han roto el "mito de la seguridad" de las centrales nucleares en Japón.

    Sus experiencias terroríficas en la planta y el "miedo a la muerte" siguen en su contra. Sin embargo, algunos han regresado a la planta paralizada para ayudar a sus colegas de poner la situación bajo control.

    Momentos antes de ver los tanques, el hombre de unos 40 años estaba trabajando en la planta cuando el suelo empezó a balancearse violentamente. las terminales de pantalla cayeron de los escritorios y una sirena rugió como nunca antes.

    Luchando por mantener el equilibrio, el hombre se precipitó escaleras abajo, pensando que era "una emergencia sin precedentes".

    Desde una zona alta en el complejo, vió la línea larga, blanca del tsunami que se acerca a la costa.
    Las olas subieron más de los diques costeros y rápidamente inundaron el edificio que alberga el reactor N º 1. Cuando las olas blancas retrocediern, olas negras y pantanosas fluyeron adentro.
    La gravedad de la situación llegó a su punto más bajo cuando vio a los tanques de combustible arrastrados por el mar. "No podía pensar nada, en ese momento", recordó.

    La pérdida de la fuente de alimentación en el desastre paralizaba los sistemas de emergencia para enfriar los núcleos de los reactores y las piscinas de almacenamiento que contienen barras de combustible gastadas de la planta.

    Las explosiones de hidrógeno ya han dañado algunos de los edificios que albergan los reactores, lo que dificulta los esfuerzos desesperados para enfriar el núcleo del reactor y las barras de combustible gastado con agua de mar.

    El hombre, un empleado de un subcontratista de la Tokyo Electric Power Co., el operador de la planta, fue evacuado de la planta en autobús.

    Criado en Hirono, un pueblo cerca de la planta, el hombre dice que le gustaría regresar a su ciudad natal, pero tiene "ni idea de lo que ocurrirá a partir de ahora."

    En pueblos de los alrededores de la planta, que se extiende a las localidades de Okuma y Futaba en la Prefectura de Fukushima, muchos trabajan para empresas relacionadas con TEPCO u operaciones de la planta.

    Un hombre de unos 30 años estaba tendiendo cables en el interior del edificio que alberga el reactor N º 4, que había permanecido cerrado durante un chequeo regular.Cuando ocurrió el terremoto, se apresuró bajó del andamio de 3 metros y pensó que iba a morir.
    Otros decían: "¡Eso es todo."

    Él conducía a casa a la ciudad Namie cuando vio el tsunami blanco gigante que viene. Él dijo que no podía imaginar sino en el momento en que las olas causaran problemas tan graves en la planta.

    Otro trabajador dijo que otros dijeron que el agua había empapado ellos en el interior del edificio del reactor.
    "Yo estaba asustado, pensando que pueden estar expuestos a la radiación", dijo el trabajador.

    Otro joven trabajador en un subcontratista TEPCO se encontraba dentro del edificio de la turbina cuando ocurrió el sismo. El trabajador y otros tres huyeron de la ciudad y, a continuación, siguiendo instrucciones del empleador, se trasladaron a la región de Kanto dos días después del sismo.
    "Tuve la oportunidad de evacuar, pero (la situación de las plantas) se ha ido de las manos. Me siento muy preocupado por eso", dijo el trabajador, que es de Okuma.
    Muchos otros trabajadores han seguido las instrucciones del gobierno de abandonar las zonas en un radio de 20 kilómetros de la planta.

    La familia de una mujer de 58 años de edad en Namie, cuyo esposo trabaja para una filial de un fabricante de equipos de la planta, huyó a la ciudad de Fukushima, el 12 de marzo.
    Pero el marido regresó a la planta en la noche del 16 de marzo de aunar esfuerzos para evitar que la situación empeore.
    Él ayudó a restaurar las funciones de enfriamiento en el N º 5 y 6 y los reactores de la planta de la izquierda de nuevo el martes.
    "Oigo que el trabajo programado se hizo bien", su esposa dijo aliviada.

    Un hombre de 63 años de edad, de Namie, que ahora permanece en un refugio en la ciudad de Fukushima, ha trabajado para un contratista para reparar y construir los edificios de la planta.
    Algunos de sus colegas están limpiando los escombros de los edificios del reactor dañado.
    "Si es posible, me gustaría volver a unirse a ellos", dijo. "La planta no debe dejarse como está."

    Para algunos trabajadores, un sentimiento de ira se está desarrollando.
    Un hombre de 32 años de edad que trabaja para un operador de la grúa estaba llevando a cabo labores de inspección en la planta el día de la catástrofe. Su familia de cuatro personas ha evacuado de la ciudad de Futaba a la ciudad de Fukushima.
    "Fue TEPCO el que nos había alimentado", dijo. "Pero también fue TEPCO le que ha causado que tengamos que evacuar nuestros hogares."

    (Este artículo fue compilado a partir de los informes de Miyuki Inoue, Horie Masami Kojima y Hiroaki, redactores de la lengua vernácula Asahi Shimbun.)

    (Copyright 2011, el Asahi Shimbun. Reservados todos los derechos.)

    jueves, 16 de diciembre de 2010

    Imágenes de la emergencia por inundaciones en Colombia y América Latina

    Original: REUTERS

    Imágenes de las inundaciones en Colombia, por el invierno que se espera se prolongue por lo menos hasta el primer trimestre de 2011. A la fecha, más de 270 personas fallecidas, más 2,100,000de personas afectadas y daños por más de $10billones de pesos (US$5.2Billones). El gobierno ha tomado medidas de emergencia transfiriendo fondos por $1'000,000 millón de pesos


    Los residentes deben nadar de su casa, mientras que los niveles de agua siguen aumentando en el área del distrito de Yaviza en la provincia de Darién 14 de diciembre 2010.
    REUTERS / Alberto Lowe

    Una víctima de las inundaciones es llevado por paramédicos a un hospital en el distrito de Chepo, en la ciudad de Panamá 14 de diciembre 2010.
    REUTERS / Alberto Lowe

    Una vista de la represa de Bayano,que libera agua en un río en el distrito de Chepo, en la ciudad de Panamá, 14 de diciembre de 2010.
    REUTERS / Alberto Lowe

    Un hombre retira el agua de un bote en una calle inundada en la ciudad de La Victoria en el Valle del Cauca 15 de diciembre 2010.
    REUTERS / Jose Miguel Gomez
    Agentes de policía detienen tanques de combustible luego de reeabastecer un helicóptero que lleva ayuda a las víctimas de inundaciones en Chepo, Ciudad de Panamá, 13 de diciembre de 2010.
    REUTERS / Alberto Lowe

    Los residentes esperan una canoa en la parada de autobús en el distrito inundado de Yaviza en la provincia de Darién, Panamá 14 de diciembre 2010.
    REUTERS / Alberto Lowe

    Una vista general de la zona inundada de Yaviza en la provincia de Darién, Panamá 14 de diciembre 2010.
    REUTERS / Alberto Lowe

    Sobrevivientes de las inundaciones duermen en un refugio en el distrito de Chepo, en la ciudad de Panamá 09 de diciembre 2010. Más de 12 personas murieron en diferentes áreas de Panamá después de las inundaciones causadas por tres días de lluvia, los medios de comunicación locales y los equipos de rescate informaron.
    REUTERS / Alberto Lowe


    Niños víctimas de inundaciones juegan en el albergue temporal en las instalaciones de la base militar Fuerte Tiuna, utilizada como un refugio, en Caracas, Venezuela 08 de diciembre 2010.
    REUTERS / Carlos Garcia Rawlins


    Una víctima de inundaciones descansa en un refugio temporal en las instalaciones de la base militar Fuerte Tiuna en Caracas 08 de diciembre 2010.
    REUTERS / Carlos Garcia Rawlins

    Una víctima de un deslizamiento de tierra se encuentra cerca de los restos de una casa en Bello 06 de diciembre 2010.
    REUTERS / Albeiro Lopera

    Jóvenes víctimas de inundaciones juegan al billar en las instalaciones de la base militar Fuerte Tiuna, utilizada como un refugio temporal, en Caracas 08 de diciembre 2010.
    REUTERS / Carlos Garcia Rawlins

    El presidente de Venezuela, Hugo Chávez mira a través de la puerta de un helicóptero durante una visita a las zonas inundadas en el lado sur del lago de Maracaibo en Maracaibo 08 de diciembre 2010.
    REUTERS / Palacio de Miraflores / Folleto

    Agentes de policía y soldados ayudan durante las operaciones de rescate después de un deslizamiento de tierra en Bello, Colombia 06 de diciembre 2010. que causó decenas de víctimas
    REUTERS / Fredy Builes

    La gente evacuando sus viviendas después de la inundación de un río en Higuerote, a unos 100 kilómetros (60 millas) al este de Caracas 05 de diciembre 2010.
    REUTERS / Carlos Garcia Rawlins

    Un niño llora mientras recibe tratamiento en la sala de emergencias de un hospital de Higuerote, a unos 100 kilómetros (60 millas) al este de Caracas 05 de diciembre 2010.
    REUTERS / Carlos Garcia Rawlins

    Una vista aérea muestra las inundaciones en Higuerote, a unos 100 kilómetros (60 millas) al este de Caracas, 5 de diciembre de 2010.
    REUTERS / Miranda Gobierno / Folleto

    Víctimas de las inundaciones ver televisión en un refugio temporal en el barrio de bajos ingresos de Catia en Caracas 03 de diciembre 2010.
    REUTERS / Carlos Garcia Rawlins

    Un hombre mira a una casa destruida en el barrio de bajos ingresos de Catia en Caracas 01 de diciembre 2010.
    REUTERS / Jorge Silva

    Un hombre camina por las calles inundadas en Barlovento en el estado de Miranda de Caracas 01 de diciembre 2010.
    REUTERS / Miranda Gobierno / Folleto

    Un hombre cubierto con una bolsa de plástico camina bajo la lluvia en Caracas 30 de noviembre 2010.
    REUTERS / Jorge Silva

    La gente sale de su casa (arriba en azul) momentos antes de que se derrumbara por la inundación de un arroyo en el barrio de bajos ingresos de Blandín, en Caracas 27 de noviembre 2010.
    REUTERS / Carlos Garcia Rawlins

    Un hombre pone su mano en una grieta en la pared al inspeccionar su casa que se derrumbó parcialmente antes de ir a un centro de personas sin hogar en el barrio de bajos ingresos de Gramoven en Caracas 27 de noviembre 2010.
    REUTERS / Carlos Garcia Rawlins

    Un hombre lleva un refrigerador, mientras durante la evacuación de una zona de alto riesgo de deslizamientos de tierra en el sector de bajos ingresos de Tamanaquito en Caracas 30 de noviembre 2010.
    REUTERS / Carlos Garcia Rawlins

    Una vista aérea muestra los caballos en un área inundada cerca a Bogotá, Colombia 19 de noviembre 2010. REUTERS / Fredy Builes

    Residentes usan una canoa para navegar a través de una calle inundada en Bolombolo, departamento de Antioquia, Colombia 20 de noviembre 2010.
    REUTERS / Albeiro Lopera

    La gente lleva los elementos rescatados en una calle inundada en el municipio de Yumbo, Departamento del Valle del Cauca, Colombia 22 de noviembre 2010.
    REUTERS / Jaime Saldarriaga

    Un niño, con un pan, camina sobre las cajas en una calle inundada en la zona de Bosa en Bogotá 18 de noviembre 2010.
    REUTERS / Jose Miguel Gomez

    Los equipos de rescate ayudan a transportar los caballos en un área inundada en la provincia de San Francisco en Bogotá 19 de noviembre 2010.
    REUTERS / John Vizcaino