sábado, 26 de mayo de 2012

Las ciudades pueden ser la respuesta al calentamiento global

ORIGINAL: PlanetaCNN
Por William Turner M.
Viernes, 25 de mayo de 2012 a las 12:17

A pesar de emitir el 70% de las emisiones de CO2, expertos coinciden en que las ciudades pueden ser el modelo de vida más sustentable

Estocolmo, capital de Suecia, fue nombrada en 2010 la primera ciudad verde de Europa, gracias a su cuidado del agua y áreas verdes disponibles (Getty Images)
En 2011 la ciudad de Hamburgo, en Alemania, tomó el lugar de la capital verde europea, por su visión integral y participativa hacia la sustentabilidad (Getty Images)
Actualmente, la ciudad española de Vitoria-Gasteiz es la capital verde de Europa, reconocimiento que otorga la Comisión Europea (Getty Images)
El PPS busca la participación de la gente para mejorar los espacios públicos. Uno de sus proyectos fue cerrar la circulación de autos sobre Times Square (Proyect for Public Spaces/Cortesía)

La Ciudad de México ha implementado un programa para usar taxis ecológicos, que funcionan con electricidad (Cuartoscuro/Archivo)
Un grupo de arquitectos ha propuesto para Beirut, capital de Líbano, crear un jardín gigantesco en las azoteas de los edificios (Studio Invisible/Cortesía)
Beijing y Shangai, en China, son ciudades cuyo impacto ambiental es muy alto debido a las emisiones de CO2 de la industria y la urbanización sin planeación (AFP)


(CNNMéxico) — En un tiempo en que la población de la Tierra ha llegado a los 7,000 millones de habitantes, y que según Naciones Unidas, para el 2050 se habrán sumado 2,000 millones más, es claro que los humanos necesitaremos más espacio.

Esta necesidad enfrenta un dilema mayor: no ser una carga excesiva para el medio ambiente.

Para combatir el cambio climático recomendaría vivir en ciudades, si no, viviríamos dispersos, y eso ocasiona movilidad y consumo energético", dice Enrique Soto, académico de la Facultad de Arquitectura de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

Los centros urbanos serán para el 2050 el hogar del 70% de la población mundial, estimada en unos 9.1 millones de habitantes, de acuerdo con el documento Prospectos de urbanización mundial de la ONU.

A pesar de que ocupan solo el 2% del territorio del planeta, las ciudades producen el 70% de las emisiones de CO2 y al día arrojan unas 2 millones de toneladas de desperdicios a los cursos de agua.

"El transporte es el responsable del 65% de las emisiones de gases de efecto invernadero en las ciudades”, explica Soto.

Frente a este panorama, el concepto de "ciudad sustentable" cobra más fuerza, pues prometen a sus habitantes calidad de vida, acorde con el medio ambiente y con su propia fuerza motora para movilizarse, además de evitar la producción de desperdicios. 

Las ciudades sustentables parecen ser más una herramienta de mercadotecnia: invierten en reducción del consumo de energía, manejo de basura, etc; pero la base social es abandonada. Para mi, la base de la sustentabilidad debe de ser social, antes que ambiental”, dice Miguel Robles-Durán, director de la maestría en Ecologías Urbanas de la Escuela de Diseño Parsons, en Nueva York.

Para el académico, desarrollar ciudades que son completamente sustentables excede el presupuesto de la gran mayoría de los habitantes, lo que ocasiona una mayor desigualdad social.

Va a haber muchas otras ciudades sustentables como la Ciudad Masdar, en Abu Dhabi (en los Emiratos Árabes Unidos). Hay muchos 'enclaves' para millonarios, que aseguran que sus hogares no dejan una huella de carbono, pero los negocios de donde provienen sus ganancias sí lo hacen”. 

Las ¿nuevas? ciudades

La gran cantidad de habitantes de las principales capitales del mundo, unos 6,300 millones estimados para 2050, hace que sea necesaria una gran infraestructura para el abasto de energía, alimentos y agua. ¿La escasez de recursos podría desahuciar el modelo de la gran ciudad? 

Dentro de los grandes centros urbanos existen distintas áreas que funcionan como ciudades a escala, con servicios especializados de acuerdo a sus necesidades, como las zonas residenciales, industriales o financieras.

De alguna manera las grandes ciudades están compuestas por pequeñas comunidades, pasamos de unas a otras constantemente. No habitamos una gran ciudad en su totalidad”, asegura Robles-Durán.

Los urbanistas –explica el académico de Parsons- están más preocupados por la forma de las ciudades, que por entender los procesos que le dan vida y que son los que la terminan por definirla. “Esto no nos permite ver lo que construye las ciudades, que son procesos económicos, sociales, ambientales y políticos. Las ciudades deben analizarse como un nuevo ecosistema, entender la complejidad que hace que se definan y construyan los procesos de urbanización”.

Enrique Soto piensa que pasar a un modelo de pequeñas ciudades es complicado, debido a los costos.

La eficiencia de las ciudades radica en distribuir los costos fijos de sus servicios e infraestructura en mucha gente. Los costos de hospitales, edificios públicos y centros culturales son distribuidos entre los ciudadanos, estos servicios funcionan mejor en esquemas de gran escala”, detalla el arquitecto.

Rescatar la urbanización 

Al pensar en las ciudades, la imagen clásica es la de autos y edificios, pocas veces pensamos en las personas que las habitan. Para Ethan Kent, vicepresidente de la organización Project for Public Spaces (PPS), dedicada al rescate y creación de espacios públicos de calidad, éste es el principal error de las autoridades al momento de legislar.


Cuando piensas el desarrollo de las ciudades para personas, obtienes personas; cuando piensas en carros y tráfico, obtienes carros y tráfico. Para que este modelo tenga futuro, deben de tener espacios públicos sólidos”, explica.

Para Kent, cuya organización ha trabajado proyectos en unas 3,000 comunidades alrededor del mundo, México tiene espacios públicos de primera calidad, donde a la gente le gusta ser parte de estos lugares. Sin embargo, el país ha copiando los peores errores cometidos en Estados Unidos los últimos 40 años en temas como el transporte y la privatización de espacios públicos.

Tienen los mejores centros, mercados y calles, pero no los valoran lo suficiente".

El director del PPS, que tiene sede en Nueva York, cree que por lo pronto, las ciudades funcionan, pero no fueron creadas para la interacción entre personas, sino para el transporte y los edificios, lo que las convierte en centros sintéticos y contaminantes

La nueva utopía
Las ciudades del futuro deberán apoyarse en la ciudadanía y la tecnología para generar un nuevo modelo, más humano y ecológico.

El PPS, por ejemplo, ha desarrollado un mapa digital de la ciudad de San Antonio, Texas, en la que los ciudadanos 'etiquetan' diferentes propuestas e ideas para mejorar sus espacios públicos: desde arreglar baches, hasta pedir aceras más anchas y, por supuesto, la construcción de más áreas verdes.

Es lo que llaman el "compromiso comunitario" a través del diseño digital de espacios públicos.

La tecnología es vista como la conexión con lo global, pero nosotros creemos que también puede incrementar las conexiones locales, conectando a las personas de la misma comunidad y sus necesidades”, abundó Ethan Kent.

Al asociar tecnología y ciudades del futuro, podemos pensar en imágenes tomadas de la ciencia ficción, en el que las máquinas dominan a las personas, lo que el cine y la literatura conoce como distiopía.

Miguel Robles Durán añade que las autoridades deben dejar de ver la tecnología como un medio para reprimir y sustituir a la gente, abandonar el concepto de ciudades “orwellianas”, haciendo referencia a la novela de 1984 en la que la gente es constantemente vigilada con un avanzado sistema de control.

Hay una mentalidad fuerte sobre el control de la población con la tecnología cuando podemos enfocarla a mejorar la administración de las ciudades".

Y Enrique Soto asegura que ni la tecnología más avanzada podrá reemplazar la interacción humana. "Hay teorias de que los adelantos tecnológicos van a hacer que le gente tenga menos contacto físico, y que la socialización será a través de los medios electrónicos", pero explica que esta visión subestima los lazos sociales en las ciudades que las caracteriza desde hace miles de años.

"Aunque tengamos un gran desarrollo tecnológico existirán los espacios públicos. Incluso los centros corporativos de los promotores de nuevas tecnologías están dispuestos a pagar cifras elevadas con tal de tener una buena ubicación en las ciudades que les ofrezca proximidad con la gente y sus socios”.

A pesar de ello, los especialistas aseguran que el modelo de las ciudades está a tiempo para que apunte hacia un desarrollo más sustentable y enfocado en sus ciudadanos, además de que no será posible alcanzar otra forma de organizar a las personas.

Debemos hacer que las ciudades funcionen correctamente, creo que son la forma más eficiente de vivir en sociedad. Si planeamos las ciudades a escalas humanas, podemos hacer que sean sustentables económica, ecológica y culturalmente”, abundó Kent.

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