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lunes, 20 de agosto de 2012

El Gobierno aún no define la prórroga de Cerro Matoso

ORIGINAL: El Colombiano
POR LUCY J. BUENO C. - COLPRENSA
20 de agosto de 2012

El ministro de Minas y Energía, Mauricio Cárdenas, tiene en sus manos una decisión de millonarias proporciones.

Una de las ‘papas calientes’ que tiene hoy en sus manos el ministro de Minas y Energía, Mauricio Cárdenas Santamaría, es definir el futuro de la concesión minera para la explotación de ferroníquel en Montelíbano (Córdoba), hasta el próximo 30 de septiembre a cargo de Cerro Matoso, filial de la multinacional angloaustraliana BHP Billiton.

La Agencia Nacional de Minería (ANM), dependencia del Ministerio de Minas, tendrá que decidir si declara la caducidad del contrato o, por el contrario, se autoriza su prórroga hasta 2029, como lo espera la multinacional, aunque el ministro Cárdenas habla de que es necesario un nuevo contrato, en otras condiciones. 

Tampoco se descarta la opción de que el Gobierno impulse una nueva licitación de la única mina de níquel del país, la cuarta en tamaño en el mundo, y que el año pasado facturó más de 800 millones de dólares (1,45 billones de pesos de hoy) en este insumo para la fabricación de acero. 

Por ahora, a la decisión le han subido el volumen el debate de control político realizado la semana pasada en el Senado y el control de advertencia sobre los riesgos en la legalidad del contrato de concesión vigente hace 16 años que lanzó la contralora General de la República, Sandra Morelli Rico.

Las voces en contra de la prórroga cada vez son mayores. Incluso legisladores de distintas orillas políticas coinciden con vehemencia en que la Nación saldrá ‘tumbada’ con la prórroga del contrato por 17 años más. 

Según el mismo Gobierno, la mina ha tenido ventas por 21 billones de pesos en los últimos 30 años y solo le ha girado a la Nación regalías por 1,5 billones de pesos.

Al tiempo, desde la zona de explotación se levantan voces en contra de Cerro Matoso por su limitado aporte social, reflejado en las condiciones de extrema pobreza, y tomaron fuerza las denuncias de supuestos efectos nocivos de la explotación del níquel en el medio ambiente y la salud de los montelibaneses. 

En ese contexto, el ministro Cárdenas Santamaría, en diálogo con Colprensa, dijo que no hay nada definido en cuanto a la prórroga y aceptó que ante tantas denuncias, el Gobierno está consultando a las autoridades competentes.

¿Por qué creció tanto la polémica por este contrato de concesión minera? 
“Es el centro del debate de una negociación. En el contrato de 1996 se acordó que los dos contratos que terminan el 30 de septiembre de este año se incorporen a ese, que tiene vencimiento en el año 2029. Es una decisión que se tomó hace 16 años y desde ese momento hasta ahora nadie ha demandado la nulidad; como ministro tengo que presumir la legalidad; es sobre esa base que se construye esa negociación con Cerro Matoso, que tienen unos inamovibles”.

¿Cuáles son para usted esos inamovibles?
“Primero, que se aumente la contraprestación que recibe la Nación, es decir, una compensación adicional al 12 por ciento que pagan de regalías. 
Segundo, que haya un compromiso de inversión para que la producción de ferroníquel no empiece a caer, sino que se mantenga en los niveles actuales, porque si no se hacen unas inversiones para mejorar la tecnología en esa mina, la producción tendería a disminuir; y 
lo tercero es que se incorpore toda la normatividad posterior a la fecha en que se firmó el contrato de 1996”.

En inversión social Cerro Matoso destinará 1,5 millones de dólares, cifra que usted calificó como “una burla”, ¿de cuánto debe ser?
“Hemos dicho que no podemos seguir con esta situación tan contradictoria, de una generación de tanta riqueza, conviviendo con tanta pobreza. Allí se están generando 800 o mil millones de dólares al año, pero las condiciones de pobreza son realmente aterradoras. Entendemos que eso no se resuelve solo por vía de regalías, ni por la del Estado o lo público, se resuelve por la vía del compromiso social de la empresa”. 

¿Y, entonces, qué le dijo a Cerro Matoso?
“Le dijimos que si va a haber una extensión del contrato, tiene que existir una cláusula social y ellos nos hicieron esa propuesta de un millón y medio de dólares… y eso nos parece inaceptable”.

Pero las directivas de la empresa, le respondieron que esa cifra sería el piso de inversión social…
“Entonces el piso tiene que subir, de lo contrario, se rechazará”.

¿En qué beneficia a las comunidades de Montelíbano y pueblos aledaños, la extensión del contrato 051?
“Mantener una empresa que genera cerca de 2.000 empleos, entre directos y contratistas, aporta una parte importante de las regalías del departamento, y es una gran compradora de insumos”.

Sobre las denuncias de enfermedades generadas por la explotación de ferroníquel, ¿cómo se va a garantizar que no se produzcan de aquí en adelante?
“En todos los temas tenemos que consultar a las autoridades competentes, para que verifiquen que se están cumpliendo los estándares, en lo ambiental, lo laboral, lo tributario y, obviamente, en salud. Es importante verificar si hay incidencia de enfermedades que puedan estar siendo relacionadas con la operación minera y que haya una explicación científica”.

Los integrantes de la Comisión Quinta del Senado no quedaron satisfechos con las explicaciones que les dieron en dos días de debate, ¿cómo va a superar las asperezas con el Legislativo?
“No creo que haya animadversión, el debate tenía un propósito: poner sobre la mesa toda la información, oír a la comunidad, los sindicatos, académicos, a la empresa y a otros sectores; eso se cumplió, fue un excelente debate. El escenario para terminar la negociación o para decidir qué se va a hacer, no era el Congreso”.

¿Cuál es el siguiente paso en la negociación con Cerro Matoso?
“Le corresponde ahora al Gobierno, en compañía de los entes de control, pasar a tomar una decisión, que le corresponde a la autoridad minera: la Agencia Nacional de Minería”.

DICEN DE...

MINISTRO, ¿Y EN QUÉ VA META DEL MILLÓN DE BARRILES DIARIOS?

“Hay fenómenos que nos han afectado, el más importante el tema de licenciamiento ambiental. Es más complejo, porque aunque el petróleo está ahí, sacarlo requiere de modificaciones a licencias ambientales, porque en la medida en que aumentamos nuestra producción en campos que están más maduros, aumenta en mayor proporción la cantidad de agua que hay que manejar. En ese trámite tenemos cerca de 80 mil barriles diarios listos a ser producidos, pero esperando autorización de la autoridad ambiental. Además, hemos perdido entre 10 y 15 mil barriles de petróleo diario por los atentados terroristas a oleoductos”.

ANTECEDENTES

EXTRANJEROS SIEMPRE DETRAS DEL NÍQUEL

El investigador Víctor Negrete Barrera, del Centro de Estudios Sociales y Políticos de la Universidad del Sinú, recuerda que en 1940 fueron descubiertos los ricos yacimientos de níquel en Cerro Matoso (Córdoba). En 1956, dos propuestas se disputaron el derecho a la exploración y explotación: la de Santiago Gregory y la Richmond Petroleum Company of Colombia (desde 1965 Chevron Petroleum Company). Al final, esta última se quedó con ese derecho y luego se asoció con la norteamericana Hanna Mining Company y fundaron Conicol, que se quedó con el 66,6% de Cerro Matoso S.A y el Gobierno con el otro 33,4% mediante Econiquel. 

La empresa está en manos de la angloaustraliana BHP Billiton desde 2005. El contrato de concesión de 1990 le reconoció títulos sobre 686 hectáreas, 545 en Montelíbano y 141 en Puerto Libertador. 

EN DEFINITIVA
El Gobierno no solo tiene la opción de renegociar unos mejores términos en ingresos para el contrato que, llegado el caso, prorrogue la concesión de Cerro Matoso. Hay mucho en juego.

jueves, 9 de agosto de 2012

Regalías, investigación y regionalización: habla Uribe Correa

ORIGINAL: U de A
por Gisela Sofía Posada Mejía - Periodista Relaciones Públicas

Alberto Uribe Correa habló con el Sistema de Comunicaciones de la Universidad de Antioquia sobre la Ley de regalías y su promesa del 10 por ciento para investigación, de la Alma Máter como protagonista de "Antioquia la más educada" y de los 150 mil millones de pesos que anunció el Gobierno para las universidades del país. 


Acerca del futuro de la investigación en Colombia, el rector de la Universidad de Antioquia, Alberto Uribe Correa, consideró muy pertinente la carta que 17 rectores y más de 1.400 investigadores y científicos del país, enviaron al Presidente Santos. En ella le pidieron revelar su voluntad política para fortalecer a Colciencias y para liderar la salvaguarda de la institucionalidad propia del sector.

En dicha carta se hace referencia a la crítica situación del Sistema Nacional de Ciencia, Tecnología e Investigación, y de las aspiraciones de los grupos científicos para acceder a los recursos financieros derivados de la destinación del 10 por ciento de las regalías para el sector.

Según la propuesta del gobierno nacional esos recursos, unos 800 mil millones de pesos, serán administrados a través de una secretaría técnica que actuará como recepcionista de proyectos. Los gobernadores, alcaldes y directores de planeación, serán los encargados de privilegiar las propuestas.

En opinión de Uribe Correa, una de las grandes frustraciones de este modelo son las asimetrías en el desarrollo regional y la ausencia de proyectos por parte de departamentos en donde no hay suficiente desarrollo científico y tecnológico, además de la falta de experiencia en la formulación de proyectos.

Frente al anuncio de recursos por 150 mil millones de pesos para las universidades públicas del país, Uribe Correa afirmó que constituye un elemento importante, pero consideró que el monto no logra mitigar la crisis de financiación, pues las universidades han tenido que hacer esfuerzos propios para ampliar la cobertura y cumplir con su labor misional.

La Universidad de Antioquia es el eje central del programa Antioquia la más educada, una propuesta de la Gobernación que pretende conseguir una transformación social en el departamento.

En este punto el rector de la Alma Máter destacó que una de sus prioridades, incluida en el Plan de Acción Institucional para los próximos tres años, es la consolidación de un modelo de regionalización integral en Urabá y Oriente, patrón que será replicado después de una minuciosa evaluación en el Bajo Cauca y el Suroeste de Antioquia.

miércoles, 8 de agosto de 2012

"Presidente: es hora de retomar el rumbo en Colciencias"

ORIGINAL: El Espectador
Por: Jairo Humberto Restrepo Zea*

Petición de un experto frente al pobre balance en las políticas de ciencia y tecnología

Este miércoles se celebra en la Presidencia una reunión clave para el futuro de ese departamento administrativo, en la que representantes del Gobierno y líderes del sector discutirán su reforma.
Los recursos para el fomento a la investigación parecen diezmados, se asignan con criterios políticos más que científicos.

Colciencias, las universidades y los centros de investigación habían formado un tejido que le permitió al país desarrollar capacidades para producir conocimiento de talla mundial, liderar la formación de doctores, lograr avances significativos para la ciencia y contribuir al desarrollo nacional.

Sin embargo, el rumbo de la política de ciencia y tecnología parece extraviado. La institucionalidad está trastocada, los recursos para el fomento a la investigación parecen diezmados, Colciencias está debilitada ante entidades del Gobierno y las universidades, y se ha impuesto una visión inmediatista sobre el valor de la ciencia.

Los recursos de regalías introducen distorsiones mediante un sistema paralelo que no sigue ninguna política de ciencia y tecnología, no reconoce las capacidades científicas y asigna los recursos con criterios políticos más que científicos. La fiebre del oro ingresa al escenario y amenaza con destruir capital intelectual y social formado durante décadas.

Aunque el alto Gobierno asume la innovación como una de las locomotoras del desarrollo, predomina una visión centrada en la competitividad, sin reconocer el ciclo de generación, aplicación y uso del conocimiento. Sería grave para el país que los recursos se destinen en el corto plazo a demandar servicios técnicos y asesorías o a adoptar tecnologías extranjeras, sin que sea posible sostener los indicadores de ciencia, tecnología e innovación conseguidos.

El país perdió dos años preciosos para ordenar las cosas. La comunidad académica y científica conserva la esperanza de conocer “su voluntad política para fortalecer a Colciencias y liderar la salvaguarda de la institucionalidad propia del sector, buscando una recuperación de la confianza y la credibilidad por parte de la comunidad científica y de la clase empresarial”, como lo solicitó en carta firmada por más de 1.400 representantes del sector y cuya posibilidad parece abrirse con una primera propuesta de sentarse a la mesa a conversar. Cinco aportes para formular una agenda estratégica:
  1. Fortalecer el Consejo Asesor de Ciencia, Tecnología e Innovación, con una agenda de diálogo que recupere la confianza y construya las políticas del sistema. Los diez miembros académicos y empresariales deben representar a sus sectores, establecer mecanismos de participación y consulta, examinar la vigencia de la Ley 1286 y proponer ajustes.
  2. Nombrar un director idóneo. La academia y la empresa mantienen el sueño de ver en la dirección de Colciencias a una persona reconocida por sus méritos y experiencia en la gestión del conocimiento, que asuma la recomposición de la entidad para que responda a los retos que enfrenta, con profesionalismo y ética.
  3. Incrementar el presupuesto de Colciencias y del Fondo Francisco José de Caldas. Al no contar con fondos propios, podríamos explorar otras alternativas.
  4. Armonizar a Colciencias, al Sistema General de Regalías y a las entidades de apoyo a la innovación y la competitividad. Se requiere un vínculo entre los programas nacionales y las aspiraciones departamentales, y una participación activa de Colciencias en asuntos de innovación.
  5. El futuro, en manos de una misión. Para contribuir a despejar el futuro y avanzar en la formulación de una política de Estado, la conformación de una comisión de notables podría entregarle al país una propuesta que sirva de guía para estos propósitos.
* Profesor, Universidad de Antioquia.

viernes, 3 de agosto de 2012

Las regalías, un 'tumbe' de fábula contado por Juan Gossaín

ORIGINAL: El Tiempo

En Casanare, 42.000 millones fueron a la construcción de 4.000 viviendas.Foto: Fotolia
Gossaín da a conocer un informe de la Contraloría General que detalla cómo ha sido el robo.

Las fantasías se están volviendo realidad: en el Cesar apareció la gallina de los huevos de oro y en las llanuras de Casanare ya se están construyendo las primeras casas en el aire, como lo profetizó Rafael Escalona. Se preguntarán qué pueden tener en común una vivienda imaginaria y un pollo dorado. Pues ambas quimeras se pagan con la plata de las regalías. Oro, petróleo, níquel, carbón, esmeraldas, gas, minas por aquí y yacimientos por allá. Pero ¿dónde está esa plata?

Chiriguaná (Cesar) es una población de 25.000 habitantes. El año pasado le correspondieron 28.000 millones de pesos por regalías del carbón, pero la Contraloría General de la República ya descubrió que hay 20.000 millones refundidos, entre ellos los de las gallinas, y sin contar lo que pagaron por un acueducto que quedó muy lindo, pero no echa agua.

El municipio contrató la instalación de un gallinero para que lo explotaran 20 familias. Pusieron una alambrada, compraron las primeras gallinas con sus respectivos gallos y armaron un galpón. Pagaron por ello 126 millones de pesos. Hagan cuentas, a ese precio, deben ser las gallinas que ponen huevos de oro.

Lo que pasa es que las regalías se han convertido en la auténtica vaca lechera, que no es una vaca cualquiera. Vean el caso de Casanare. Tierra petrolera, recibió en el año 2010 participaciones por valor de 455.000 millones de pesos. Casi medio billón.

De esa plata se destinaron 42.000 millones a la construcción de 4.000 viviendas nuevas y la reparación de otras 3.000. A los contratistas les adelantaron 23.000 millones -más de la mitad del total-, pero cuando llegaron los auditores de la Contraloría solo encontraron 115 casas nuevas y 63 reparadas. Las demás se habían esfumado. La plata también. El incumplimiento fue casi del 98 por ciento.

La historia se repite por donde uno meta el ojo. En Barranca de Upía, en el Meta, agarraron 15.400 millones de las regalías y firmaron catorce contratos distintos con el mismo proveedor, que era el acueducto del pueblo, pero sin haber convocado una sola licitación pública. A lo largo y ancho de Colombia las regalías son el botín favorito de estas aves rapaces.

Coveñas, en las costas de Sucre, es la estación terminal del oleoducto más largo de Colombia, que empieza en Caño Limón, Arauca. En tres años, del 2008 al 2010, Coveñas recibió 51.000 millones de pesos en regalías, pero no hay alumbrado público. Los auditores encontraron 64 irregularidades y se calcula que el daño a las arcas del pueblo llegaría a 35.000 millones de pesos. Se dará traslado de esa situación a Fiscalía y Procuraduría.

Pero ahora es posible saber qué ha pasado con las regalías porque los investigadores hicieron su trabajo en todo el país. Fueron dirigidos por la contralora general, Sandra Morelli, y coordinados por Leonardo Arbeláez, quien acaba de ser ascendido a contralor auxiliar del Sistema General de Regalías.

Descubrieron que el pillaje ha sido de tales proporciones que Coveñas tuvo siete alcaldes en tres años. Algo similar a lo sucedido en el Putumayo, cuyo anterior mandatario, que fue suspendido cuatro veces, decidió que los 50.400 millones de pesos que recibió por regalías en el 2008 no debían invertirse porque era "demasiado riesgo ante la cantidad de pirámides que hay en el departamento".

Picados por la curiosidad, averiguaron dónde fue a parar ese arrume de dinero. Aunque la Gobernación se negó a entregar a tiempo la documentación requerida, Ana María Silva, directora de Vigilancia Fiscal para Minas y Energía, se las ingenió para examinar 61 contratos del Putumayo por un costo de 38.000 millones de pesos. Detectaron varias obras que no fueron terminadas, aunque se pagó su costo; otras que no prestan servicio alguno y 26 casos que requieren investigaciones penales, fiscales, disciplinarias y administrativas.

La batalla de Boyacá

Yo había oído hablar de "obras inconclusas", pero jamás de "obras interminables". Según uno de los investigadores, "son aquellas que se contrataron, se pagaron, se inauguraron, pero no sirven para nada. Obras inútiles".

Boyacá recibe regalías por varios frentes: petróleo, esmeraldas, oro, acero. En un solo año, el 2010, le ingresaron 82.400 millones, de los cuales se refundieron (es un decir: alguien se quedó con ellos) 24.600 millones, que corresponden al 30 por ciento. Y hay casi 2.000 millones más cuyo paradero final se está investigando. En tierras boyacenses se encontraron trabajos que llevan hasta tres y cuatro años suspendidos mientras las obras se destruyen. Los ejemplos abundan. Uno es la carretera Maripí-Muzo, por la cual se le pagaron al contratista 33.000 millones de pesos. El contrato se liquidó hace cinco años, la vía nunca se ha terminado y no presta servicio alguno a la comunidad. Es la misma situación en que se encuentran las inversiones hechas en la planta de tratamiento de agua de Santa Rosa de Viterbo (la tierra del expresidente Rafael Reyes), el centro de salud de Buenavista y las aulas escolares para los estudiantes más pobres.

En la contabilidad departamental del 2008, los contralores descubrieron unos supuestos pagos de anticipos a contratistas que ya habían sido pagados en el 2005. No hay proyectos serios para la ejecución de trabajos ni diseños previos, y se conceden permisos para obras en zonas de riesgo. Las autoridades ni siquiera vigilan el avance de los contratos ni su terminación.

Pero si en Boyacá llueve, en Casanare está cayendo el diluvio universal. Los gobernantes no pudieron recuperar un montón de dinero ocioso que, para ganar intereses, habían invertido en fiducias y en entidades financieras. En vez de hacer hospitales y escuelas, metieron la plata en unos títulos llamados Bonos Yankees. Al final, los vendieron, con pérdida de 23.000 millones de pesos.

El departamento invirtió 8.000 millones de pesos en las bibliotecas públicas de Yopal y Paz de Ariporo. Nunca se concluyeron. A la construcción del nuevo Centro Administrativo Departamental se destinaron otros 17.000 millones. "La obra no cumple con la finalidad para la que fue construida", concluye el informe de la Contraloría General. Como si no fuera suficiente, se descubrieron también dobles pagos y gastos injustificados, todo lo cual ocasionó un menoscabo de 45.000 millones en las finanzas departamentales.

'Sin ánimo de lucro'

Fundado por los indígenas, que inicialmente lo llamaron Calabacito, Albania, un pueblo que tiene 24.000 habitantes, se levanta en el corazón carbonífero de La Guajira, al pie de la serranía de Perijá, cercana a la frontera con Venezuela.

En el 2010, Albania recibió 75.000 millones de pesos por regalías. De inmediato se firmaron 163 contratos por un costo cercano a los 67.000 millones. De esa plata, 21.000 millones les fueron adjudicados a entidades supuestamente sin ánimo de lucro. Según la Contraloría General, "eso les permitió eludir las licitaciones y pudieron hacer contrataciones directas", de manera que los contratistas elegidos fueron unos pocos. "Más que convenios de cooperación, eran auténticos contratos de obras que tenían hasta interventorías propias". Los contratistas recibieron como anticipo el 50 por ciento del valor de cada obra.

Los auditores encontraron en Albania 41 casos dignos de la intervención de autoridades penales y disciplinarias.

En tierras del Huila

En el otro extremo de Colombia, en las arcas departamentales del Huila, se encontró que, en el manejo de las regalías del 2010 hubo un detrimento de 2.500 millones de pesos. En el 2011, se descubrió otro por 7.800 millones.

En Neiva, se invirtieron 14.500 millones en títulos de ahorro, pero existen dudas de que esa operación se haya realizado, porque no aparecieron los documentos correspondientes. "Es probable que haya habido una desviación de los recursos de regalías", dicen los contralores.

Allí mismo, del 2006 al 2011 se invirtieron más de 40.000 millones de pesos en la adecuación del acueducto municipal, pero las obras no están en funcionamiento, no operan las plantas de tratamiento ni los tanques para almacenar el agua, la construcción de las bocatomas está suspendida y los trabajos, abandonados. Esa plata no aparece registrada entre los activos del municipio, que la giró, ni en los activos de las Empresas Públicas, que la recibieron.

Los funcionarios que ordenan el gasto de las regalías en Aipe, a 36 kilómetros de Neiva, son los mismos que lo auditan. Se vigilan a sí mismos. Repican y andan en la procesión. En las cuentas del 2010 fue descubierto un probable faltante por 5.200 millones de pesos en contra del patrimonio público.

Escribí esta nota con una sola mano: con la otra me tapaba la nariz. Con los años nos hemos convertido en lo que algún griego antiguo habría bautizado como una 'cleptocracia': el reino los ladrones. Nuestros muchachos crecen convencidos de que, como en el tango de Discépolo, da lo mismo ser honrado que no serlo. Ojalá, cuando reaccionemos, no sea demasiado tarde.

JUAN GOSSAÍN
Especial para EL TIEMPO

jueves, 26 de julio de 2012

Los apuros para la ciencia en el país

ORIGINAL: ElColombiano
Por LAURA VICTORIA BOTERO
26 de julio de 2012

Casi 2.000 investigadores piden al presidente Santos que cumpla su promesa de fortalecer el sector.

En la academia y en la política ya es casi un lugar común decir que el futuro del país depende en buena parte de nuestra capacidad de fortalecer la ciencia, la investigación y la tecnología. Por eso, a la comunidad científica del país le sonó como música hace dos años el anuncio del presidente,Juan Manuel Santos, de convertir ese anhelo en política de Estado. 

La reforma por el Congreso del sistema de regalías abrió otra luz de esperanza al disponer que el 10 por ciento de lo que se percibiera fuera destinado a proyectos de ciencia, un incremento muy importante de los recursos destinados a la investigación. 

Sin embargo, ninguna de las dos decisiones ha tenido, hasta ahora, ningún efecto. Los recursos son administrados y canalizados por los entes departamentales. Y el Presidente ha ido diluyendo su compromiso con el sector al punto que hace un mes, Jaime Restrepo Cuartas, director del Departamento Administrativo de Ciencia, Tecnología e Innovación Colciencias, renunció a su cargo por falta de apoyo y por el alto impacto de los recortes presupuestales en las actividades del sector. Hasta hoy no ha sido nombrado su reemplazo, todo lo cual llevó a más de 2.000 investigadores, encabezados por hombres y mujeres de ciencia como Rodolfo Llinás, Ángela Restrepo, Fernando Chaparro o María del Rosario Guerra a enviar una carta al Presidente en la cual le piden atender y solucionar esta crisis. 

“En los últimos años se ha planteado un diálogo que busca variar la tendencia en cuanto a la inversión en tecnología. Nos estamos quedando marginados de la sociedad del conocimiento, de la economía del conocimiento y los costos que el país debe pagar por eso pueden ser muy altos”, afirmó Fernando Chaparro, director del Centro de Gestión del Conocimiento y la Innovación de la Universidad del Rosario y exdirector de Colciencias. 

“La ciencia no solo es una actividad exclusiva de los científicos encerrados en la academia, sino un tema que tiene implicaciones en el sector productivo ” . Dice Chaparro que las expectativas que se creó la comunidad científica por las promesas de campaña del Presidente se han visto frustradas. “Dos años después nos encontramos con un panorama desalentador... el país se encuentra en un momento crítico que pueda dar al traste con lo que se ha construido en este frente en las últimas décadas y que puede llenar de frustración a una masa creciente de profesionales y grupos y centros de investigación con capacidades para generar nuevo conocimiento de talla mundial”. 

Se habla del futuro 
Y es que lo que estos científicos buscan es coherencia: Santos ha planteado su interés en ingresar al grupo de países de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (Ocde), para ello, dice el vicerrector de Investigación de la Universidad de Antioquia, Jairo Humberto Restrepo, se necesita fortalece las capacidades del país en investigación. 

“La reforma constitucional al sistema de regalías significó una ampliación muy importante en los recursos, pero un deterioro en la distribución de los mismos. Llegó un capital de un billón de pesos, eso triplicó el presupuesto de una vigencia de Colciencias, pero como la ley indica que ese recurso se canaliza a través de las gobernaciones, los mandatarios locales están asumiendo que esos dineros son de los entes departamentales y serían las secretarías de cada departamento las únicas que presenten propuestas y reciban financiación”.

FernandoChaparro manifiesta que “hay mucha desinformación sobre cómo se deben formular esos proyectos. Los recursos pueden terminar malgastándose en proyectos de baja calidad o, como no hay claridad en qué es ciencia y tecnología, se pueden financiar proyectos muy loables, pero que no tengan nada que ver con estos temas. Lo advertimos: se va a fragmentar el sistema, se va a crear un sistema paralelo que va a derrumbar a Colciencia y a las universidades”. 

Colciencias es urgente
Los científicos insisten al Gobierno en la importancia de nombrar un director idóneo para Colciencias. Temen que la designación se esté politizando a expensas de un retraso grave en la marcha de muchos proyectos que dependen de esta entidad.

“Se necesita una persona que independientemente de su condición sea reconocida por su idoneidad para liderar el proceso de retomar el rumbo”, agregó Restrepo.

La directora del Centro de Investigaciones Biológicas, Ángela Restrepo, una verdadera eminencia en el mundo de la investigación, plantea un nuevo esquema para la dirección de la entidad.

“Debería haber un director y un subdirector. Que la dirija una persona que nosotros reconozcamos como par, que tenga trascendencia, historia en investigación, en formación de investigadores, que sea una persona que sepa del tema. Y que esté acompañada de un ejecutor monetario, un gerente, porque no le podemos pedir que sepa de las dos cosas, porque eso es muy difícil”.

Para esta científica, el valor que tiene el país en su gente joven es una cosa que nadie ha querido reconocer. “Los muchachos nuestros son muy comprometidos con la ciencia, no le temen a romper paradigmas, son capaces de buscar caminos. Hay que estimularlos para que rindan porque ellos son los que van a poder llevar el país a donde tiene que ir. Ese es un capital que no se puede desconocer”. 

Este grupo de científicos no quiere mencionar nombres ni especular al respecto de quién podría encajar en las necesidades de la entidad. Sin embargo, son contundentes al reclamar que Colciencias no esté acéfala por más tiempo. 

Para ellos, el país ha demostrado de lo que es capaz. Hace 18 años, Colombia estaba en el puesto 12, de 15 países en la región, en el ranquin de excelencia de las publicaciones científicas. 

Entre el período 1996 y 2010 ascendió al lugar número 5. Este dato refleja el impacto que tiene la investigación en la proyección de un país y que, invariablemente, se va a reflejar en el crecimiento de su economía y el fortalecimiento de la sociedad.

ANÁLISIS

La locomotora que se parece a un triciclo pinchado
Rafael Orduz
Director Ejecutivo de la Corporación Colombia Digital.
Colciencias es una entidad lleva dos décadas buscando la manera de fortalecerse y el proceso no ha arrojado los resultados esperados. Hace 20 años, la participación de la ciencia en el PIB nacional era de 0,19 por ciento. Hoy es de 0,26 por ciento. 

A pesar de los esfuerzos que se hagan y de los cambios que se logren, el país no ha contado con gobernantes que tengan una cultura de la ciencia y la tecnología como partes fundamentales del desarrollo de una nación, por eso, lamento el hecho de que a dos años de Gobierno la locomotora de la innovación sea un triciclo pinchado y eso se revela en el hecho de que a Colciencias la marginaron de la administración de los recursos que corresponden a su misión. Hay que destacar, también, que la comunidad científica colombiana es muy pequeña. Mientras en el país hay 300 investigadores por cada 100.000 habitantes, en Finlandia hay 7.700 por cada millón.( significría un poco más del doble presentado de una manera un poco distractora)  Hay gente muy valiosa pero es un grupo muy pequeño.


CLAVES

LAS PETICIONES DE LA CARTA
  1. Se propone una comisión de notables para que lidere la definición de una política de estado en la materia. 
  2. Piden que se despolitice el nombramiento de un director para Colciencias y que se defina pronto.
La empresa privada es pieza clave en el engranaje científico
POR LAURA VICTORIA BOTERO
26 de julio de 2012



El desarrollo de la industria va ligado a la manera cómo se formen los profesionales. La investigación es una prioridad.

El vicepresidente de Proantioquia, Rafael Aubad, resume la necesidad de una adecuada asignación y distribución de recursos para la ciencia: “Si se asignan los recursos en función del desarrollo del país, es el país el que va a ganar”. 

Aubad llama la atención sobre la tarea que tienen los actores del sistema de ciencia del país, para concertar en función del bienestar colectivo. “Los actores más involucrados en el desarrollo científico y tecnológico, entiéndase por ellos a las autoridades públicas, los grupos de investigación, las universidades, los comités universidad empresa estado, son actores capaces de concertar adecuadamente en función de intereses nacionales expresados en el territorio. Una nación debe tener posibilidades de crecer como nación, pero también como región”. 

Para este representante del sector privado del país, es necesario tener cuidado en la definición de quién esté al frente de Colciencias: “Que no empiecen a decidir gentes que nada tienen que ver con el desarrollo y la tecnología. El perfil que requiere debe ser el de alguien representativo del sistema de ciencia y tecnología. Puede ser un empresario que haya tenido que ver con los desarrollos innovativos de la ciencia. Se necesita una persona que haya estado cerca de los procesos de producción científica y aplicación del conocimiento. Más que una persona en particular, que tenga calidades simplemente científicas o simplemente empresariales, lo ideal es que coordine la comprensión del hacer científico con las realidades de la apropiación y la transferencia del conocimiento”. 

Frente a la manera como se configuró la asignación de los recursos de regalías, Aubad pidió tiempo para demostrar qué pasa. 

“Creo que estamos en un proceso demasiado reciente en el que se están preparando nuevos recursos. Como el tema de regalías es tan fundamental, no le damos el suficiente énfasis a los recursos que ya había apropiados y deben seguir perteneciendo al sistema. Todavía no hemos hecho la suma de los nuevos recursos y de los que ya tenía el sistema. Y esa suma no se ha hecho porque a uno le da la impresión de que el Gobierno todavía está viendo si somos capaces de ejecutar ese capital. Creo que este gobierno nos desafía al decir ‘metámosle al sistema a ver si son capaces de ejecutarlos’”.


Carta para el 


Sr. Presidente
Doctor JUAN MANUEL SANTOS 
Presidente de la República 
Bogotá D.C.


Respetado Señor Presidente: 


La comunidad científica y las instituciones que desarrollan investigación en el país habíamos recibido con beneplácito su propuesta de incrementar los recursos para la ciencia, la tecnología y la innovación, y de asumir a la innovación como una locomotora clave para el desarrollo del país. Pensábamos que así se daba cumplimiento, al menos parcialmente, a la vieja aspiración de superar el bajo gasto nacional en la búsqueda de nuevo conocimiento, y que además de fortalecer la investigación científica y la formación de alto nivel se buscaría una mejor aplicación de este conocimiento para responder a los retos del desarrollo económico y social del país. Nuestra visión optimista se completaba con la idea de ver desarrollada la Ley 1286 de 2009, pues ésta carecía de recursos y demandaba esfuerzos importantes para consolidar una nueva institucionalidad que favoreciera el desarrollo científico y tecnológico en el país. 


Como se desprende de la Ley 1286 y ha sido la tradición de las últimas décadas en el país, es Colciencias la entidad líder en la definición de política del sector y en la implementación de estrategias de fomento a la investigación y la innovación. Por eso pensábamos que, como se ha logrado en otros países con la entidad que tiene a cargo este rol, Colciencias sería fortalecida para responder a los nuevos retos, tanto en su capacidad institucional como en su presupuesto. 


Lamentablemente, dos años después nos encontramos con un panorama desalentador y apreciamos que a los anhelos de ver fortalecidas las actividades de ciencia y tecnología, el país se encuentra en un momento crítico que pueda dar al traste con lo que se ha construido en este frente en las últimas décadas y puede llenar de frustración a una masa creciente de profesionales y grupos y centros de investigación con capacidades para generar nuevo conocimiento de talla mundial y aplicarlo para beneficio del país. A pesar de lograr un aumento importante de recursos, gracias a la destinación del 10% de las regalías para ciencia, tecnología e innovación, lo cierto es que la forma como se plantea la asignación de estos recursos y la visión que se impone en el alto gobierno sobre la innovación y su manejo como política pública, Colciencias y las instituciones de investigación del país quedan relegados, ocasionando efectos negativos sobre la confianza y la credibilidad en la política científica y tecnológica. 


Queremos conservar la esperanza de mejorar este panorama y despejar el futuro para que Colombia cuente por fin con el número de científicos, de publicaciones, de patentes y de invenciones, entre otros indicadores relevantes, que le permitan superar el desarrollo y que como país estemos preparados para ingresar a las ligas de los países desarrollados, como es su aspiración de ser parte de la OCDE. Por esto, Señor Presidente, lo exhortamos a revelar su voluntad política para fortalecer a Colciencias y liderar la salvaguarda de la institucionalidad propia del sector, buscando una recuperación de la confianza y la credibilidad por parte de la comunidad científica y de la clase empresarial. 


Estamos seguros que el Señor Presidente comparte la imperiosa necesidad de responder a los desafíos de la economía del conocimiento con una clara política nacional de ciencia, tecnología e innovación, un incremento de recursos financieros para apoyar la investigación en el país, una clara articulación entre el fomento a la investigación y los procesos de innovación tanto en el sector productivo como social, y la participación en la formulación de esta política de los principales actores sociales, como es el caso de la comunidad científica y el sector empresarial y otros usuarios del conocimiento. Conocemos la sensibilidad del Presidente frente a estos temas y por eso confiamos en que atenderá nuestro reclamo, el de cientos de investigadores y de las instituciones dedicadas a la investigación, para avanzar con firmeza en la realización de los sueños que desde hace dos décadas quedaron plasmados en el informe de la misión de Ciencia, Educación y Desarrollo. 


Al verse abocado a designar un nuevo director en Colciencias, consideramos trascendental que en ese cargo sea nombrada una persona que además de tener todo su apoyo y una línea de comunicación directa, pueda interactuar fácilmente con las demás instancias del gobierno nacional y que sea reconocido por la comunidad científica nacional por sus ejecutorias y por liderar una línea de pensamiento para el desarrollo científico-tecnológico y de fomento a la innovación. Cuenta el gobierno con nuestra capacidad de diálogo y de formulación y análisis de propuestas para avanzar en la consolidación del sistema nacional de ciencia tecnología e innovación, por lo que recordamos la importancia de conformar una nueva misión de sabios o de notables que pueda dar luces para la formulación de una política de Estado en la materia. 


Con toda consideración y respeto por el Señor Presidente, manifestamos nuestra disposición para exponer en detalle nuestros argumentos y propuestas para el país, así que de estimarlo conveniente puede fijar una audiencia para recibir una comisión de los firmantes. 


Julio 13 de 2012
(versión Original PDF)

domingo, 1 de julio de 2012

El futuro de Colciencias (luego de la renuncia de su director)

ORIGINAL: El Espectador

La comunidad científica de Colombia se levantó ayer con un mal sabor de boca.

Jaime Restrepo Cuartas, el director del Departamento Administrativo de Ciencia, Tecnología e Innovación (Colciencias), le presentó su renuncia al presidente de la República, Juan Manuel Santos. En el momento en que se escribían estas líneas no se conocían aún sus razones. Sin embargo, muchas voces tienden a alzarse al unísono: parece que su gestión, así como sus propuestas, no eran muy apoyadas por el Gobierno Nacional. Hasta ahí suena muy grave la motivación, pero una pronunciación al respecto sería más que aventurada. Hacen falta más datos. Restrepo ha estado esquivo a la hora de comunicarlos.

Desde hace varios días este médico, académico y exparlamentario había puesto a consideración del primer mandatario de la Nación su renuncia. Y según algunas voces científicas, la dimisión estaba más que cantada. Restrepo se va, pero deja abierta, al mismo tiempo, una pregunta fundamental: ¿qué pasará ahora con Colciencias? ¿Quién se le medirá a manejar esta entidad que se encuentra cada vez más dentro de un laberinto que parece no tener salida?

Es triste revisar el estado en el que se encuentra Colciencias hoy en día. La burocracia, el mal funcionamiento, los mínimos requisitos incumplidos, las fechas de las convocatorias cambiadas de un día para otro. Y más. Muchos investigadores, por ejemplo, se quejan porque la página es ininteligible, porque los formularios son extensos, porque cuando llenan las solicitudes en ellos la página se cae.

Los investigadores deben esperar cuatro meses para formalizar su contrato y un tiempo más para recibir el dinero. Estos mismos procesos son los que ahuyentan a empresarios, lo que frena la financiación . Graves problemas cuando uno está viviendo en el siglo XXI.

Estos huecos son una cosa. Enmendables, claro, si se logra una reestructuración de la entidad, que fue lo que propuso Restrepo hace un tiempo y sobre lo que falta la venia de la Presidencia de la República. Pero estos pequeños baches, sumados unos a otros y exacerbados entre sí, son los que generan un enorme retroceso en la generación de conocimiento. Es una obviedad, pero los avances de una sociedad se miden también así: con los triunfos de sus ciencias (sociales y puras).

Este espíritu, sin embargo, se ha visto un poco traicionado desde la expedición de la Ley de Ciencia y Tecnología (1286/09) que desde su raíz comete un pecado: anima los estudios hacia el sector productivo , para que los resultados sean principalmente aquellos que surgen de la investigación que genera algún valor agregado a los servicios de la economía nacional. Esto, sin decirlo, le da un duro golpe a la investigación de las ciencias básicas que, consecuentemente y a futuro, redundan por obvias razones en el desarrollo económico. O a las sociales, que hacen lo propio en el desarrollo sostenible, como bien tuvo en afirmar el vicerrector de la Universidad de los Andes, Carl Langebaek.

Esta ley también convirtió a Colciencias en un departamento administrativo (que es casi como un ministerio), sumándole responsabilidades sin un correlativo aumento de la nómina.

Asimismo preocupa el tema de las regalías para ciencia y tecnología, asignadas bajo el criterio de las necesidades básicas insatisfechas, que deja a algunas regiones sin capacidad científica con un gran pedazo de la torta. Esto es preocupante y el Gobierno debería reformularlo, si no da los resultados esperados en avances científicos.

Un caballo difícil de montar. El nuevo director de este departamento administrativo deberá ser una persona con cierta fuerza política, que tenga un conocimiento profundo de Colciencias y que sea una carta apta para el Gobierno. No puede quedar en crisis una entidad tan importante para el desarrollo del país.

lunes, 18 de junio de 2012

Así se repartirá la plata de ciencia y tecnología

ORIGINAL: Semana
Por: José Vicente Guzmán M.

Para Jaime Restrepo Cuartas, director de Colciencias, es importante garantizar que los recursos se utilicen en ideas que tengan un impacto en la competitividad regional.

Es la primera vez que ciencia, tecnología e innovación reciben el 10% de las regalías del país. Jaime Restrepo Cuartas, director de Colciencias, habló con Dinero.com sobre cómo se van a escoger los mejores proyectos para repartir esos recursos.

Desde que el presidente Juan Manuel Santos firmó el 21 de mayo la ley que reglamentaba la reforma a las regalías, comenzó, al menos en el papel, una nueva era para la ciencia y la tecnología en el país. Nunca antes la cifra destinada a este sector había sido tan alta; un 10% de las regalías, que para el año 2012 significan $869.000 millones.

Aunque los recursos están destinados a cada departamento, y no directamente a Colciencias, la entidad ejercerá la Secretaría Técnica del Órgano Colegiado de Administración y Decisión (OCAD), un comité creado por la ley de regalías que se encargará de decidir a qué proyectos de cada región entregar los millones disponibles.

Para Jaime Restrepo Cuartas, director de Colciencias, es importante garantizar que los recursos se utilicen en ideas que tengan un impacto en la competitividad regional. La entidad ha venido pensando en los requisitos y características que deben tener los proyectos para ser aprobados.

“Lo primero es que ojalá sean entre varios departamentos. Lo segundo es que deben ser en el marco de la relación universidad-empresa, ya sea productiva o social, y lo tercero es que promuevan el desarrollo de valor agregado” dice Restrepo, quien piensa que a partir del conocimiento, se puede generar mayor capacidad competitiva en las regiones.

Hay unas áreas prioritarias que él cree que se pueden explotar con los recursos de las regalías. La biodiversidad puede aprovecharse para sacar sustancias en la industria farmacéutica o cosmética; en el sector agrícola se pueden desarrollar mejoras para no vender materia prima, sino productos desarrollados, “no sólo vender frutas, podemos aprovechar para producir y vender derivados de las frutas” asegura.

En el sector minero, se le puede dar valor agregado a la producción de oro o carbón, según el director “podemos estar exportando joyería o productos derivados de los minerales que puedan ser comercializados”. Lo mismo pasa en sectores como el de tecnología y comunicación, desarrollo de software o incluso en la educación, con el desarrollo de nuevos modelos educativos.


El funcionamiento
El Ocad está conformado por tres sectores, cada uno con un voto. Para que un proyecto sea viabilizado debe recibir al menos dos votos positivos de los tres. Los sectores son el gobierno nacional, con 5 miembros; las universidades, con 6 representantes; y el sector departamental, con igual número de personas.

Por parte del gobierno van los ministros de Educación, Agricultura y Tic’s, además de un miembro del Departamento Nacional de Planeación (DNP) y uno de Colciencias. Las universidades aportan 4 rectores de entidades públicas y 2 de privadas, y los departamentos deben escoger cada año 6 gobernadores, uno por cada región del país.

La mayoría de los 17 miembros de este año ya fueron escogidos, y se reunirán el próximo jueves 14 de junio. En el encuentro, según Restrepo, revisarán la reglamentación y discutirán acerca de políticas para elegir proyectos. “Nosotros vamos a proponer que los proyectos transversales a todo el país, como el desarrollo de capital humano, sean prioritarios”.

Uniones estratégicas
Colciencias quiere proponer que los distintos departamentos se reúnan para sacar adelante proyectos que los beneficien en conjunto. Además, se garantizará la transferencia de conocimiento, pues cada que se lleve a cabo un proyecto, este queda disponible para que cualquier región del país aproveche sus resultados.

Es así como Restrepo ve departamentos como Choco, Guaviare y el Amazonas, presentando un macroproyecto que genere valor agregado a partir de la biodiversidad. Lo mismo con regiones ricas en oro, que pueden buscar mejorar la técnica de explotación del mineral; la región caribe, con trabajar en el uso eficiente de la ganadería;o las ciudades más grandes, haciendo desarrollos en software, tecnología y comunicaciones.

Debido a que los centros de investigaciones y las mejores universidades están concentradas principalmente en Bogotá, Medellín y Cali, la idea es que exista acompañamiento con las regiones más pequeñas y apartadas del país.

La Universidad Nacional, con sede en varias ciudades, puede apoyar diferentes regiones en el desarrollo de proyectos. De la misma manera, algunas universidades pueden ayudar a regiones cercanas; La de Antioquia a Choco o Córdoba, o la del Valle a la zona pacífico. “Incluso, la Universidad de los Andes va a apoyar al Tolima, la de la Salle a Casanare y la del Norte a toda la costa Caribe” dice Restrepo.

El proceso
Los proyectos se deben presentar a la secretaría de planeación de cada departamento, en donde se verificará que cumplan los requisitos de ley. Colciencias recibirá los proyectos que envíen las secretarías, y revisará que cumplan con criterios de ciencia y tecnología, además de enviarlos a paneles de expertos para que los evalúen.

El último paso es la revisión y votación por parte de los miembros del Ocad, que deben definir si el proyecto se avala, cuántos recursos aporta cada departamento dependiendo de lo que tenga destinado en el fondo, y una institución pública de carácter nacional – que puede ser una universidad - que reciba los recursos del ministerio de hacienda y los administre para llevar a cabo lo planteado.

El gobierno realizará evaluación y seguimiento a los proyectos hasta que sean finalizados; planeación nacional revisará el impacto del proyecto, Colciencias los avances técnicos y científicos, y el Ministerio de Hacienda el uso de los recursos. Cuando un proyecto dura más de un año y ha cumplido sus metas, el Ocad debe seguir entregando recursos los años siguientes.

La idea del gobierno es generar mayor competitividad en el país a partir de investigación y desarrollo científico, y nunca antes Colciencias ha tenido la oportunidad de gestionar una cantidad tan grande de recursos. Esta puede ser la oportunidad perfecta para que el país de un salto en su desarrollo económico. Los recursos están, falta esperar que el mecanismo funcione eficientemente.

domingo, 10 de junio de 2012

Así reparten regalías para innovación

ORIGINAL: El Colombiano
POR JUAN FERNANDO ROJAS T.
9 de junio de 2012

El próximo jueves 14 de junio, a las 300 p.m. se reunirá por primera vez, en la sede principal de Colciencias, el Órgano Colegiado de Administración y Decisión (Ocad) del Fondo de Ciencia, Tecnología e Innovación.

El próximo jueves 14 de junio, a las 3:00 p.m. se reunirá por primera vez, en la sede principal de Colciencias, el Órgano Colegiado de Administración y Decisión (Ocad) del Fondo de Ciencia, Tecnología e Innovación.

Esa será la máxima instancia nacional que decidirá en cuáles proyectos regionales se invertirán los primeros 861.000 millones de pesos que destina el nuevo sistema de regalías para investigación y que desde el 22 de mayo tiene una hoja de ruta clara con la firma de los últimos decretos reglamentarios.

El cuerpo colegiado está integrado por Gobierno Nacional, gobernaciones y universidades tiene una secretaría Técnica a cargo de Colciencias. Su director, Jaime Restrepo Cuartas, explicó en diálogo con EL COLOMBIANO, cómo se repartirán sin que se pierdan en el camino unos recursos adicionales para el desarrollo tecnológico y productivo de las regiones que para 2012 y 2013 se espera asciendan a los dos billones de pesos.

¿Cómo quedó integrada esa junta que decidirá los proyectos para 2012?
"El Órgano Colegiado de Ciencia y Tecnología es uno solo para el país integrado por Gobierno, gobernadores y universidades. Por el Gobierno están los ministros de Educación, Agricultura, TIC, un delegado de Planeación Nacional y el director de Colciencias".

¿Cuáles son las cuotas regionales en ese órgano de decisión?
"Los departamentos están representados por siete gobernadores, uno de cada una de las mismas siete regiones del país: Vichada, Antioquia, Chocó, Córdoba, uno más del sur del país y ahora debemos elegir entre Boyacá y Norte de Santander. Y están los rectores de universidades, cuatro públicas y dos privadas: Industrial de Santander, de Caldas, de Quindío, Javeriana, Bolivariana y falta una más".

¿Cuántos proyectos ya se han presentado entre los que tendrán que elegir?
"Ya hay más de 180 proyectos de todas las regiones, de los cuales aspiramos a tener un centenar aproximadamente bien estructurados, cumpliendo los requisitos y que obedezcan a la guía de Ciencia, Tecnología e Innovación. En el caso de Antioquia tenemos certeza de que se presentarán por lo menos 12 proyectos, seis departamentales y otros seis por Medellín".

¿Y cómo evitar que se cuelen proyectos que no sean de ciencia, tecnología einnovación?
"Ya contamos con unos criterios claros y bien definidos en los decretos reglamentarios para evitar que, por ejemplo un proyecto de infraestructura aspire a recursos de este fondo como han intentado desde varios departamentos cuando se sugieren ampliaciones de redes de fibra óptica en zonas rurales o comprar computadores para colegios. Ese tipo de iniciativas deben gestionarse con otras fuentes" .

¿Y cómo blindarán los recursos no reembolsables para que no apunten a intereses particulares?
"Tendrán que ser proyectos que obedezcan a criterios técnicos y científicos. Además en los criterios estamos exigiendo que los proyectos estén en el marco de la institucionalidad universidad-empresa, de lo contrario no será bien calificado y no será priorizado. Esto garantiza que las universidades o centros de desarrollo tecnológico siempre participen en asocio con sector productivo, como las industrias, sector o social, como las IPS para temas de salud o entidades municipales".Hay un blindaje del proceso de selección, pero el trámite puede ser engorroso.
"Realmente son tres pasos: revisar requisitos, verificar calidad y priorizar proyectos. Lo claro es que en cualquiera de esas instancias se puede devolver el proyecto porque no cumple criterios o falta información técnica o financiera. Aquí no se rechazarán proyectos, sino que siempre buscará mejorarse".

¿Y cuánto tiempo se tardará de principio a fin un proyecto para ser viabilizado?
"Una vez el proyecto esté estructurado, todo el trámite para definir su viabilidad durará máximo unos tres meses, si no hay ajustes en el trámite que deban hacerse antes de llegar al Órgano Colegiado".

¿Cómo harán seguimiento?
"Hay unos recursos previstos para la evaluación que se podrá hacer con firmas particulares o entes regionales como universidades. Si hay incumplimiento se suspende el giro de recursos y toman medidas de control".
Cómo funciona


REQUISITOS DE LOS PROYECTOS EN C+T+I

Las iniciativas locales, regionales e interdepartamentales que busquen cofinanciación del Fondo de Ciencia, Tecnología e Innovación (C+T+i) tendrán que cumplir varios requisitos, entre los que están: 
  • Que sean pertinentes para el desarrollo de la región.
  • Se enmarquen en alianzas Universidad-Empresa.
  • Guarden coherencia con el Plan Nacional de C+T+i.
  • Tenga investigación para resolver problemas específicos.
  • Estar a tono con el Plan de Desarrollo del Departamento.
  • Un estimativo económico adecuado y sostenible.
Así reparten regalías para innovación Colciencias, Colombia, Entrevista, Jaime Restrepo Cuartas, Regalías,

Elegidas la universidades integrantes del órgano colegiado de administración y decisión OCAD del Fondo de CTeI

ORIGINAL: Colciencias

Jaime Restrepo, Director de Colciencias; Vanesa Coronado, Planeación; Sonia Monroy, Directora Redes Conocimiento
El Departamento Administrativo de Ciencia, Tecnología e Innovación, Colciencias, en su calidad de Secretaría Técnica del Órgano Colegiado de Administración y Decisión-OCAD-, convocó a las Universidades del país que cuentan como mínimo con cuatro programas acreditados, a la elección nacional de las universidades integrantes del OCAD que se llevó a cabo en la mañana dehoy en el Hotel Radisson en la ciudad de Bogotá.

Rectores Universidades
La elección de las universidades se realizó de manera democrática y por ellas mismas quienes definieron como se desarrollaría dicha votación.

Las universidades públicas elegidas fueron las siguientes:
  • Universidad Industrial de Santander (UIS)
  • Universidad del Cauca
  • Universidad del Quindío
Las Universidades privadas elegidas fueron las siguientes:
  • Pontificia Universidad Javeriana
  • Universidad Pontificia Bolivariana
Antecedente

El Acto Legislativo Nº 05 de 2011 creó el Sistema General de Regalías –SGR-. Con éste se da una nueva fase de redistribución de recursos por concepto de la explotación de los recursos naturales no renovables a favor de la equidad y se genera por primera vez una fuente especial de recursos para invertir en Ciencia,Tecnología e Innovación –CTeI- en el país.

Con la destinación del 10% de los recursos recaudados por el SGR al Fondo de Ciencia, Tecnología e Innovación se busca incrementar la capacidad científica, tecnológica, de innovación y de competitividad de las regiones, mediante proyectos de inversión que contribuyan con la producción, uso, integración y apropiación del conocimiento en el aparato productivo.

Los proyectos del SGR serán definidos por un único OCAD encargado de evaluar, priorizar y definir la conveniencia y oportunidad de financiar los proyectos.

Documentos anexos

Presentación del Director del Departamento Administrativo de Ciencia, Tecnología e Innovación, Colciencias, Dr. Jaime Restrepo Cuartas. 

martes, 15 de mayo de 2012

Recursos de regalías para CyT, en manos equivocadas

ORIGINAL: UNPeriódico
Por: Sergio Hernando Lopera Castro, Profesor asociado de la Facultad de Minas - Universidad Nacional de Colombia en Medellín
May. 12 de 2012

La idea del Gobierno de dejar en manos de Planeación Nacional el manejo de los recursos para el desarrollo de los proyectos en ciencia y tecnología es una mala señal que se le envía a la comunidad técnico-científica. Se debería crear una comisión especializada que se encargue de estructurar una agenda con rigor académico.

Desde los antiguos griegos, la explotación de un recurso natural ha dado lugar al pago de una contraprestación para el Estado. Ellos cobraban un canon de arrendamiento de una veinticuatroava (1/24) parte del producto obtenido de la explotación minera.

En Colombia está estipulado en el Artículo 360 de la Constitución Política de 1991 y en la Ley 141 de 1994, que creó el Fondo Nacional de Regalías y la Comisión Nacional de Regalías, los cuales regularon el derecho del Estado a percibir contribuciones por la explotación de recursos naturales no renovables.

La historia económica del sector minero–energético colombiano, desde la época de la conquista española, permite constatar que las actividades extractivas han tenido un papel importante en términos macroeconómicos, particularmente en dos niveles:
  • en la apertura de los mercados y 
  • en la consecución de empréstitos para desarrollar proyectos de infraestructura específicos que favorezcan la inversión extranjera.
Hoy, el Gobierno nacional ha expuesto explícitamente que el crecimiento económico será impulsado por este sector. La hipótesis es la necesidad de atraer inversión extranjera para apalancar el crecimiento y el desarrollo. La Gráfica 1 muestra cómo esta ha evolucionado en el sector minero–energético en Colombia desde 2002 hasta 2011.

Puede observarse que, durante la administración Uribe, la inversión externa en hidrocarburos pasó de 480 millones de dólares, en 2002, a 3.000 millones de dólares, aproximadamente, en 2009. Y en lo que va de la era Santos ha llegado alrededor de los 8.000 millones de dólares.

El actual Gobierno, para ratificar que el sector minero–energético es una de las cinco locomotoras del desarrollo, ha efectuado una reforma al Sistema General de Regalías, con el propósito de optimizar la inversión de los recursos percibidos y garantizar un mayor grado de equidad entre los diferentes municipios y departamentos. Esta apunta a organizar las inversiones a través de la creación de siete fondos (véase la Tabla 1).

De buenas intenciones…

Es evidente que esta nueva ley constituye un avance con respecto a la anterior, dado que los recursos financieros están distribuidos transparentemente por una asignación porcentual. Además, por primera vez, se contempla el tema de la financiación de la ciencia y la tecnología (CyT), así como la fiscalización de la exploración y la explotación de hidrocarburos.

Podría decirse que la ley es bien intencionada porque exige un cambio de mentalidad, de manera que los Gobiernos departamentales dejen de pensar que los recursos financieros provenientes de las regalías les pertenecen únicamente a las regiones productoras.

Además, va a exigir que los políticos locales sean creativos en la preparación de proyectos. De este modo, modifica el uso que se le venía dando a estos dineros, los cuales han servido para cubrir gastos del Estado y financiar grupos políticos locales en las zonas de extracción.

Sin embargo, parece ser que el Gobierno mata al tigre y se asusta con el cuero, puesto que ha dejado la reglamentación de la ley en manos del Congreso. Y es evidente que tratará de hacer ajustes que le permitan acceder, sin mayores controles, a dichos dineros.

Por esto, se requiere avanzar hacia una nueva visión que considere el agotamiento de los recursos naturales no renovables, para garantizar la equidad intergeneracional. El porcentaje de las regalías que se propone invertir en CyT debe verse como la posibilidad de incentivar el uso de nuevas tecnologías y el fortalecimiento de las capacidades de investigación e innovación nacionales.

Aunque las generaciones futuras no cuenten con el recurso, dispondrán de capacidades para explotar otros o usar los tradicionales con mayor eficiencia. Por esta razón, esta locomotora debe destinar los recursos financieros de las regalías al fortalecimiento de la capacidad institucional del Estado en lo que respecta a la ciencia.

Y como ente de control, es vital que

  • el Estado cuente con técnicos de alto nivel que comprendan no solo las tecnologías más modernas para extracción de recursos minerales y energéticos, sino también asuntos como 
  • la geopolítica de recursos naturales, 
  • la evaluación de impactos ambientales, sociales y económicos, así como 
  • todas las disciplinas, de tal forma que la explotación se haga con los procedimientos pertinentes y se alcancen dignos niveles de desarrollo.
Idoneidad
Por estas razones, la apuesta en CyT debe asumirla un ente con vocación. La idea del Gobierno de dejar esta iniciativa en manos de Planeación Nacional, cuyo campo de acción no es el desarrollo de capacidades científicas, es una mala señal para la comunidad técnico–científica.

Sería clave crear una comisión que se encargue de estructurar una agenda de investigación nacional, la cual, con criterios de rigor académico y pertinencia, asigne dichos recursos. A Colciencias –que debería elevarse a nivel ministerial– le correspondería liderar esta comisión y, en ella, tener asiento las universidades del país y el sector gremial.

El fortalecimiento de la investigación de las áreas estratégicas del país no puede terminar en manos de políticos o de empresas privadas o públicas, que tienen el músculo financiero para sumarse a la iniciativa del Gobierno.

De no tomar decisiones a tiempo, la política de CyT se convertirá en una fuente de conflicto. Hay que buscar los mecanismos para que el sector privado también haga una apuesta del mismo orden que el Estado. Si las empresas privadas y públicas se suman, estaríamos hablando de unos 1.000 millones de dólares, que equivaldrían a una inversión en investigación, desarrollo e innovación del orden del 0,3% del PIB.

Brasil invierte 1,1% del PIB y que Estados Unidos y otros países desarrollados están por encima del 2%. Avanzar hacia este objetivo permitirá enfrentar los retos que plantean el agotamiento de los recursos no renovables, la presión sobre el medioambiente, el cambio climático, la internacionalización de la economía y la construcción de una verdadera sociedad democrática, lo que implica equidad social y desarrollo integral en el contexto de seres humanos relacionados armónicamente con la naturaleza.