domingo, 27 de abril de 2014

Concurso convoca la buena inventiva paisa

En la primera edición de ¿Quién se le mide? hubo 1600 participantes. Este año se buscan sistemas en frío, desfibradoras, un programa de esterilización y más.


El año pasado, Rafael Jairo Vides, Ferney López y Cristian Fajardo, tres muchachos de Urabá, se le midieron al reto de inventarse un aparato que sirviera para detectar y destruir minas antipersonal, algo esencial y urgente en un país donde estos artefactos asesinos han matado, entre 1990 y marzo de 2014, a 2.167 personas y herido a 8.515, especialmente soldados y campesinos.

El resultado fue una especie de robot, en forma de carrito, que se mueve por los campos activado a control remoto y que cumple a cabalidad con el reto impuesto por la Gobernación en su concurso ¿Quién se le mide?, que buscaba detectar las minas sin que en el proceso murieran personas o quedaran amputadas, como suele ocurrir.

Este año el concurso llega su segunda edición con mejores expectativas que en la primera, en la que participaron 1.600 investigadores -entre personas particulares y empresas- del cual salieron 20 soluciones a problemáticas comunes de la sociedad antioqueña. Se espera que la participación sea mayor.

-Para nosotros fue muy positivo participar, porque hemos podido crecer y hasta mejorar el prototipo que inventamos, que detecta metales, pero ahora lo hemos mejorado para que detecte cualquier tipo de materiales-, comenta Rafael Jairo, que con sus dos compañeros no se queda quieto. Ahora han inventado un artefacto con la misma función, pero aéreo, que está siendo probado en terrenos ideales, como el Batallón Voltígeros, de la Brigada 17, en Urabá.

-Haber ganado el concurso nos ha servido para meternos en otros proyectos, porque nos gusta crear-, apunta Rafael Jairo, egresado del Sena e investigador incansable.

Concurso abierto

Alejandro Olaya, director de Ciencia y Tecnología de la Gobernación de Antioquia, dependencia desde la que se organiza el concurso, aclara que pueden participar todo tipo de investigadores: particulares, grupos de investigación y empresas, pues se aplica el principio de innovación abierta y lo importante es la solución y estimular emprendimiento.

-Cualquier persona, un estudiante emprendedor, un inventor particular, las universidades o grupos científicos, pueden participar. La intención es conectar a las personas que creemos que pueden inventar soluciones con las comunidades que padecen los problemas reales-, explica.

Recuerda que el año pasado, en la primera edición, hubo amplitud y diversidad de participantes, lo que habla de una comunidad antioqueña inquieta y bastante creativa, en la que no hay límites para la creación.

La empresa JM Estrada, por ejemplo, que tiene 150 años en el mercado creando soluciones para el agro en temas como el café, la caña y la ganadería, se le midió y consiguió ganar tres retos, con el ingeniero Jorge Estrada a la cabeza:
  • Uno: la fabricación de una secadora a gas para el grano de cacao. 
  • Dos: el diseño de una tostadora para potencializar las reacciones químicas de los cafés especiales. 
  • Y tres: un secador solar para deshidratación de plantas medicinales y condimentarias.
-En este último nos presentamos varios pero nos dieron el premio a dos, a nosotros y a un muchacho que presentó un sistema distinto-, señala Margarita Castaño, subgerente de JM, que valora el concurso por lo abierto y por las posibilidades que da de que personas con muy pocos recursos derrochen su creatividad y compitan sin complejos con empresas como la suya, que tiene más capital y tradición.

-El premio nos permitió destinar un grupo especial, con ingenieros y técnicos a crear los prototipos, que ya se comercializan-, afirma.

Una de las ideas básicas es que además de que los inventos solucionen problemas reales de comunidades agrarias de las regiones paisas, los ganadores -e incluso los participantes que no ganan- puedan desarrollar emprendimiento.

-Nosotros premiamos prototipos, no ideas (es decir, el aparato en sí), pero los creadores son dueños de su invento y lo pueden desarrollar y crear empresa con ellos-, advierte Olaya.

Es el caso de los anteriores ganadores citados y de Jorge Enrique García, un muchacho de Medellín que ganó el reto de crear un dispositivo para la recolección de aguacates a una altura superior a los 4 metros, de tal manera que la fruta no se golpee al bajarla y agilice el proceso de recolección.

-Creamos una vara como las que hay en el mercado, pero esta permite que la fruta descienda por un tubo que es una parte en tela y otra en malla, la fruta cae a la malla y no se golpea, el recolector inmediatamente la pasa a una canasta-, explica Jorge.

Añade que incluso con la misma vara se pueden recolectar mangos, naranjas y posiblemente otros productos de características similares a las del aguacate. Su avance fue tal, que ya registró la marca Bajafácil, que masificará el producto para venderlo en regiones como el Bajo Cauca, Santa Fe de Antioquia y los departamentos de Caldas y Santander, donde hay cultivos de la fruta.

Admite que la malla donde caía el aguacate fue mejorada, pues la primera se dañaba con frutas de pesos mayores a un kilo. Ahora les instaló una malla con orificios más pequeños, pero impuso el límite de coger aguacates que no superen el kilo.

Con Tecnnova se elige
¿Pero quién elige ganadores y quién define los retos?

El encargado en este caso es Tecnnova, una organización sin ánimo de lucro creada por doce universidades, que participa en tres instancias clave del concurso ¿Quién se le mide?: una es identificar, en las diferentes secretarías de la Gobernación, las problemáticas que ellas buscan resolver en las comunidades.

-Teniendo claridad sobre los retos, se hace un paneo de las problemáticas y una priorización-, detalla Alejandro Franco, director de Tecnnova.

En la fase dos, cuando ya se presentan los inventos, Tecnnova y expertos temáticos, con ayuda de los afectados por las problemáticas, escogen a los ganadores, y en la etapa final, la tres, se supervisa y asesora que los recursos del premio se inviertan en el desarrollo de la solución ganadora.

-Del concurso hay que resaltar dos aspectos: que se logran soluciones reales a problemas reales, que es su componente social, y que el creador se vuelve emprendedor, que crece y desarrolla su negocio-.

Este año hay 20 retos para temas tan diversos como la minería, la salud, la agricultura, la agroindustria, la infraestructura y para los cafés especiales. Uno muy llamativo, por ejemplo, es el de la creación de un sistema en frío para llevarles las vacunas a los pueblos indígenas.




En Antioquia hay aproximadamente 35.000 indígenas, de los cuales 29.200 habitan zonas rurales de 31 municipios. De esta población rural, el 41,4 por ciento son población Emberá ubicada en los municipios de Dabeiba, Urrao, Vigía del Fuerte, Ituango, Frontino y Murindó, asentados en zonas de difícil acceso, a 3 o 4 días de camino.

El reto es desarrollar un equipo que permita llevar las vacunas sin que se dañen, "que sea portátil y liviano para el transporte y que no requiera energía eléctrica permanente para su operación", se explica en el reto.

También hay un reto para crear un programa de control de la fertilidad en gatos y perros callejeros.

Los premios oscilan entre los 20 y los 30 millones de pesos y el monto está relacionado con el tipo de solución. No es lo mismo crear un programa de software que un equipo o una máquina, que requieren inversión en instrumentos y otras gastos, aclara Alejandro Olaya. 

Es de anotar, precisan Olaya y Alejandro Franco, que soluciones a muchos de los retos ya existen en el mundo, pero muchas veces no aplican o no son funcionales a la región antioqueña, de montañas quebradas, abundante vegetación y a veces impenetrables.

-La máquina desfibradora de fique ya existe en Vietnam, pero funciona con energía eléctrica, y en nuestras regiones donde está el fique no hay electricidad, entonces hay que buscar otro tipo de energía-, comenta Alejandro Olaya para referirse a uno de los retos de este año. 

La emoción de crear y ver el desarrollo de los inventos asociado al crecimiento empresarial y el emprendimiento llenan las expectativas de los que se le miden a crear soluciones. Se siente en las palabras de Jorge Enrique García, el creador del recolector de aguacate:

-Soy diseñador gráfico pero empírico en diseño industrial, algo que me gusta y por eso me metí en este cuento y lo disfruto mucho.

INFORME

PLAZO HASTA EL 19 DE AGOSTO DE 2014
  • El concurso de este año fue lanzado el pasado 2 de abril y el plazo para entregar los inventos vence en 19 de agosto de este año.
  • Se otorgan premios entre los 20 y los 30 millones de pesos.
  • Los ganadores de los retos son dueños intelectuales de sus creaciones.
  • Tecnnova está posicionada para conectar las capacidades de los Grupos de Investigación e integrar soluciones completas que se conectan con la realidad.
  • Más detalles en el link www.antioquia.gov.co/index.php/iquien-se-le-mide/

EN DEFINITIVA
El concurso ¿Quién se le mide? busca premiar la creatividad, estimular el emprendimiento y lograr soluciones a problemas reales que padecen las comunidades antioqueñas.

ORIGINAL: El Colombiano
Por GUSTAVO OSPINA ZAPATA
27 de abril de 2014

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