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sábado, 8 de septiembre de 2012

A world without Amazon

ORIGINAL: Ciat-Cgiar
By Julian Ramirez-Villegas
Sep 6th, 2012

In a recent research piece entitled “Observations of increased tropical rainfall preceded by air passage over forests“ published in the journal Nature, authors have found that under a business-as-usual tropical deforestation pattern, massive reductions in rainfall over South America would occur during this century.
Aerial view of the Amazon, near Manaus (Brazil). Photo: CIAT repository.
Spracklen and colleagues, from UK Universities, have empirically combined measures of air moisture, rainfall and vegetation density with current trends of Amazonian deforestation and report “reductions of 12 and 21 per cent in wet-season and dry-season precipitation respectively across the Amazon basin by 2050, due to less-efficient moisture recycling“.

Further, the study shows relative reductions are likey to occur towards the Brazilian Amazon and its borders with the Cerrado, where current deforestation trends may be the largest across the whole forest. If deforestation trends keep on the same track of recent years, humanity will be faced with even more challenges than the Global Climate Models from the IPCC predict.

Just wondering, what would be the effect of this on water flow in the Amazon and other rivers, on the ecosystem services the basin provides, and on the people that make use of these ecosystem services?

We need better and stronger policies that allow us to stray from the business as usual pathway, and better forest monitoring and conservation. It is not only about few protected areas helping to conserve few landscape patches and the species present in them, and allowing tourism. Rather, we must realise the importance of keeping forests as entire units that have an strong role in controlling regional climate and from which ecosystem services humanity receives large benefits.

martes, 14 de agosto de 2012

El enigma de los cipreses ignífugos

ORIGINAL: El País
La resistencia de un bosque de estos árboles en el último incendio forestal de Valencia sorprende a los expertos, que debaten su uso como barrera verde frente a las llamas

Los casi mil cipreses plantados en el barranco de Herbasana, Jerica, se salvaron tras el incendio de Andilla, que arrasó otros muchos árboles.
Cuando Bernabé Moya, director del Árbol de la Diputación de Valencia, divulgó la imagen, sus colegas botánicos se frotaron los ojos. Una legión de 946 cipreses de nueve metros de altura había resistido incólume al incendio que arrasó el pasado julio durante cinco días 20.000 hectáreas de la localidad valenciana de Andilla. La foto mostraba con nitidez una columna de 9.000 metros cuadrados de árboles plantados hace 22 años en Jérica, entre Valencia y Castellón. A su alrededor, un paisaje lunar, devastado, que apenas recordaba el vigoroso monte de pinos, carrasca, encinas, enebros, sabinas y aliagas que consumieron las llamas. El fuego ignoró la parcela verde.

La parcela de Andilla sufrió iguales efectos adversos que los árboles vecinos
El misterio, y lo que supone, ha vuelto a desatar el debate sobre la regeneración forestal. Y en él, algunos expertos se muestran partidarios de emplear cipreses como cortafuegos naturales y otros rechazan la plantación de especies ajenas al hábitat autóctono.

La singular isla de cipreses de Andilla sufrió idénticas condiciones adversas que sus árboles vecinos: un año de bajas precipitaciones y la letal norma de los tres 30: más de 30 grados; menos del 30% de humedad y vientos superiores a 30 kilómetros por hora. ¿Por qué el fuego salvó el 90% de los cipreses? ¿Por qué estos árboles no propagaron las llamas?

No existe unanimidad entre los científicos sobre la capacidad de esta planta para combatir o detener el fuego. El ciprés mediterráneo es una especie dura, que acumula pocas ramas muertas en su suelo y que tiene una capa de mantillo (hojarasca) delgada y compacta que conserva la humedad. Esto explicaría, según el departamento de Árboles Monumentales de la Diputación, por qué las llamas no penetraron por las zonas más bajas, pese a que el barranco de Herbasana no se ha limpiaba en una década.

Solo ardieron 12 de los 946 cipreses, que evitaron la expansión del fuego
Más extraordinario resulta el comportamiento en las copas, según Moya. Pese a que los ejemplares estaban juntos, el fuego no avanzó por la parte alta. Solo ardieron 12 árboles (1,26% del total), que evitaron la expansión del fuego. Las llamas, además, apenas provocaron la deshidratación de las hojas en el 10% de los cipreses. En pocos meses podrían regenerarse. “Los árboles se comportaron como una pantalla contra el fuego”, apunta el botánico.

La titánica resistencia del ciprés ha alentado la posibilidad de utilizar esta especie como aliado para combatir las llamas. Un árbol para salvar a otro. “Se podrían plantar de forma estratégica, entre tres y 15 líneas de cipreses, para reforzar los cortafuegos en zonas de difícil acceso”, explica Moya, que estudiará la utilización de la especie en la repoblación del monte calcinado en Andilla.

La imagen de la isla verde de Jérica ha sorprendido a los expertos. “Sabía que el ciprés se utilizaba como pantalla acústica y cortavientos para aislar, por ejemplo, una carretera, pero no conocía su capacidad de resistencia al fuego. De ser así, se podrían probar el árbol como pantalla para rodear viviendas”, sugiere Rafael Serrada, vicepresidente de la Sociedad de Ciencias Forestales.

Quienes se oponen al proyecto recelan ante plantaciones ajenas al hábitat local
Más escéptico se muestra su colega Raúl de la Calle, del Colegio Oficial de Ingenieros Técnicos Forestales: “Tendremos que saber qué paso realmente. El ciprés es una especie poco combustible, pero de ahí a que no se queme…No hay ningún árbol ignífugo”, comenta este especialista.

Tampoco aprueba el proyecto de los cipreses Nicolás López, botánico y técnico de conservación de especies de Seo Birdlife. “Introducir una especie que no es autóctona es un error, altera el ecosistema y perjudica al resto de la flora”, dice.

López añade que el ciprés, además, es una especie que dificulta que se propague el fuego pero también obstaculiza que crezcan otros árboles y plantas. “La horajasca de los cipreses desprende una sustancia que acidifica el suelo —similar a la de los eucaliptus— lo que impide que crezca nada debajo, con lo que el fuego no tiene combustible, y evita también que el árbol se queme rápido, porque además tiene una copa muy densa”. Sin embargo, López cree, como Serrada, que los cipreses sí pueden tener una buena aplicación como cortafuegos en urbanizaciones. “Se pueden poner dos filas de estos árboles, harían de pantalla e incluso de cortavientos”, abunda.

El plan CypFire, que estudia las cualidades de la planta, se desarrolla en nueve países de la UE

Los cipreses de Andilla fueron plantados gracias al proyecto europeo CypFire, que tiene un presupuesto de 1,3 millones y está cofinanciado con fondos FEDER de la Unión Europea. El experimento persigue probar la tolerancia de los árboles a las heladas, la sequía y la producción de madera y polen. La resistencia al fuego era inicialmente un aspecto más.

La iniciativa se desarrolla en 13 centros de investigación de nueve países como Italia, Francia, Portugal y Turquía. Sin embargo, a diferencia de estos, los incendios no arrasaron las zonas de cipreses y la capacidad de la especie a sobrevivir a las llamas se conocía solo por experimentos de laboratorio.

Valencia reunirá el próximo 27 de septiembre a una treintena de expertos internacionales para abordar el enigma de los árboles incombustibles. Sobre la mesa, una cuestión: ¿Por qué no ardieron los cipreses?

martes, 31 de julio de 2012

Una tigrilla murió arrollada por un vehículo en Guadalupe

ORIGINAL: El Colombiano
Por JUAN GUILLERMO DUQU
30 de julio de 2012

Dos felinos de especies en extinción, murieron la semana pasada en el cañón de la hidroeléctrica Porce III. FOTO CORTESÍA Y ARCHIVO
El hecho se presentó el viernes, tres días después de la caza de un jaguar en Amalfí.

Notas relacionadas

Otro felino, una tigrilla, esta vez no cazado sino víctima de la imprudencia y la falta de conciencia perdió la vida, al parecer arrollado por un vehículo contratista del proyecto Porce III.

El hecho se presentó en el municipio de Guadalupe, muy cerca y en la misma zona en la que la semana pasada fue cazado por campesinos de Amalfi un jaguar. 

Según empleados de EPM que la encontraron, la tigrilla, de unos 60 centímetros de largo y 35 de alto, pudo ser atropellada entre la media noche del viernes y la madrugada del sábado, y encontrada arrollada en la vía, al medio día.

Esneider Rivera, contó que a pesar de que la empresa es muy drástica en el cuidado del medio ambiente y en la protección de la fauna, que en esta zona es muy rica, hay mucha imprudencia y falta de conciencia por parte de conductores de empresas contratistas, por lo que son muy recurrentes estos hechos.

Señaló que, incluso, ya se inició una investigación por parte del área ambiental del proyecto para hallar el responsable y tomar medidas.

Se advierte que hay que conducir con mucha prudencia y a no más de 40 kilómetros por hora, pero algunos no la cumplen y por eso se encuentran arrollados en la vía, guaguas, armadillos y nutrias”.

Esneider tiene el recuerdo amargo de como en menos de cinco años han cazado en esta zona tres pumas: en la Herradura, en las veredas Guanteros y La Casita, jurisdicción de Guadalupe.

El Camino del Jaguar
Esta es una iniciativa que pretende conservar el corredor genético más grande del mundo protegiendo su conctividad y biodiversidad, desde México hasta el norte de Argentina.

¿Por qué? Explicó el director de la Fundación Panthera Colombia, Esteban Payán, que el jaguar es un animal grande y carnívoro, lo que significa que necesita comer muchas presas para poder sobrevivir y para que estas existan tiene que haber un bosque muy bien conservado. 

Esto también implica que la tierra, la cuenca y el agua estén sanas y que haya bosques de sombra”, expresó Payán.

Indicó que los jaguares, por ser grandes y carnívoros, viven en muy bajas densidades, en promedio hay tres en 100 kilómetros cuadrados, es decir que para tener 500 individuos en un solo sitio se necesitaría un parque de 17 mil kilómetros cuadrados y en Colombia el más grande tiene 14 mil.

Anotó que lo importante de enfocar el esfuerzo en la no extinción del jaguar es que se logra conservar toda la otra biodiversidad, un propósito mundial.

Sin embargo, los recursos y el tiempo son limitados para saber cómo conservar las ranas, los insectos, los reptiles, porque además estamos en una carrera contra el desarrollo, por eso se necesitan atajos y el jaguar es uno. 

El jaguar es un indicador de la salud del ecosistema y por eso la inicaitiva del Corredor del Jaguar para unir las diferentes poblaciones de estas especies que están, por ejemplo en parques, para que haya flujo genético.

La importancia de proteger al jaguar se puede evidenciar en el hecho de que es un vigía del agua, es casi una de las razones del por qué tenemos agua limpia en la casa”, afirmó Payán.

Esto se entiende suponiendo que desaparece el jaguar del bosque, entonces lo que se comía allí: armadillos, venados, cerdos salvajes, chigüiros..., van a aumentar y como estos se alimentan de semillas flores y matas, cambiaría la estructura del bosque: menos sombra, menos retención de agua y más erosión

Esta iniciativa ya tiene el reconocimiento de todos los países centroamericanos y de Colombia y se avanza en otros como Brasil y Argentina.

CAUSAS

JAGUARES, EN VÍA DE EXTINCIÓN
  • El desarrollo desenfrenado que está acabando con los bosques, hábitat natural del jaguar, que necesita grandes extensiones, usurpadas por la expansión agrícola. 
  • El comercio de su piel es un negocio lucrativo, lo que atrae a cazadores. 
  • También la creencia de que es un animal que ataca a la especie humana, pero este a pesar de ser carnívoro, no son comedores de hombres y solo en ciertas situaciones en que se siente amenazado por el hombre ataca.
  • Otra causa es la falta de una intervención por parte de las autoridades ambientales para protegerlo desde el punto educativo y de control.
PROBLEMA
MENOS ESPACIOS PARA LA CAZA
Los jaguares siempre han estado, no es que estén sueltos o los hayan dejado libres, solo que con el avance de la frontera agropecuaria cada vez tienen menos espacios para la caza y por eso entran en más contacto con los humanos.

SOLUCIÓN
ACUDIR A LAS AUTORIDADES
No hay recomendaciones especiales que sirvan a todo el mundo, por lo que hay es que pedir la intervención de las corporaciones autónomas, que por ley deben atender el tema del conflicto para proteger a los jaguares y los intereses de los campesinos.

martes, 12 de junio de 2012

Descubren un bosque bajo el Ártico



Es un bosque en medio del desierto helado”. Así lo describen, en un comunicado, los científicos que han descubierto, en una expedición de la NASA, que el Océano Ártico se está tiñendo de verde por la proliferación de plantas marinas microscópicas, que son esenciales para la vida en otros mares, pero que no habían sobrevivido hasta ahora en un ecosistema tan frío.

El calentamiento global está, según el trabajo publicado en ‘Science’ detrás de un fenómeno que hasta ahora no se había detectado en toda su amplitud.


La expedición ICESCAPE (siglas de Impactos del Clima en los Ecosistemas y la Química del Ártico) exploró las aguas de los mares de Beaufort y Chukchi, en Alaska, a bordo de un rompehielos estadounidense. “Hemos observado una masiva expansión del fitoplancton entre 800 centímetros y 1,3 metros en la capa helada del primer año en el mar Chukchi”, aseguran los autores.


Esa capa se extiende en más de 100 kilómetros, un fenómeno que no había sido observado hasta ahora. Los cambios en el Ártico ya habían sido detectados por imágenes de satélite de la NASA. La expedición tenía como objetivo confirmar los datos, en un lugar de difícil acceso desde tierra.

Hasta ahora se pensaba que estas plantas que tiñen de verde el agua y son la base de la cadena alimenticia marina, sólo crecían después de que el hielo del mar se retiraba, lo que ocurre en verano. El problema, dice el biólogo Sam Laney, del Woods Hole Oceanographic Institution, está en que, igual que un aguacero hace florecer el desierto, la acumulación de agua de deshielo en cortos periodos de tiempo en el Ártico tienen importantes efectos sobre el ecosistema.


Según sus análisis, al adelgazarse el hielo, la luz solar llega a las aguas que hay bajo la capa helada sobre el mar, lo que permite que la planta se desarrolle. “Si alguien me hubiera preguntado si veríamos flores bajo el hielo, les habría dicho que no era posible”, reconoce Kevin Arrigo, de la Universidad de Stanford y líder de la expedición. “Ha sido una completa sorpresa”, ha asegurado.


El fitoplancton, además, tuvo un crecimiento extremadamente activo, llegando a doblar su cantidad en un solo día, cuando las flores, en aguas abiertas, tardan dos o tres. Es más, los investigadores estiman que estas tasas pueden llegar a multiplicar por 10 las tasas de crecimiento de las plantas en aguas abiertas.

Como el fitoplancton, a su vez, consume grandes cantidades de dióxido de carbono, los científicos tendrán que evaluar, más adelante, cuánto CO2 está entrando en el Océano Ártico si resulta que estas plantas llegan a ser comunes bajo el hielo. “En este momento no sabemos si estas floraciones acaban de empezar a producirse o si es que no las hemos observado antes”, señala Arrigo, quien cree que si el hielo sigue adelgazando, al final se convertirá en un bosque sobre el mar.

Fuente: Diario El Mundo, Agencias