viernes, 12 de diciembre de 2014

Medellín ingresó bien a la era espacial



300 millones de pesos más o menos, contando todo, puede ser el costo de la misión

No estuvieron involucrados Cabo Cañaveral ni el cosmódromo de Baikonur, tampoco el puerto espacial de Kourou en la Guayana Francesa. Su lugar lo tomó Cerro Verde en Santa Elena y el centro de control estuvo en un edificio de la calle 67.

Desde ese corregimiento comenzó con éxito ayer casi al mediodía la carrera espacial de Medellín. Dos globos aerospaciales llegaron a la estratosfera como primer paso de un programa que busca llevar en un comienzo nanosatélites al espacio.

Esta es una oportunidad que abre una ventana al desarrollo de la sociedad. Es solo el comienzo”, expresó Elkin Echeverrí, director de Inteligencia y Planeación CTI de Ruta N.

El lanzamiento es un paso adelante de la empresa Ideatech, que emprendió el camino de la conquista del espacio con el fin de brindar alternativas de información útil no solo a empresas, entidades y personas del país sino de otras naciones.

Y hace parte de Medellín espacial, iniciativa de Ruta N que busca mostrar a los ciudadanos que se tienen capacidades para abordar el tema aerospacial y desarrollarlo.

Las fronteras son mentales”, enfatizó, tras destacar que a bordo de uno de los globos iban tres experimentos presentados por niños de la Institución Educativa Kennedy sección Minerva.

Estaba previsto que los globos fueran lanzados a las 10 de la mañana, pero mientras se esperaba una mejor ventana y se organizaban algunos detalles se retrasó un poco.

En el Vivelab de la sede de Ruta N estuvo el Centro de Control, con las dos primeras filas reservadas para personal de Ideatech y otros participantes en la misión.

El resto lleno de periodistas ansiosos de tener la noticia. Al lugar del lanzamiento no se permitió el acceso de nadie ajeno al proyecto.

Primero se informó que poco después de las 10 se lanzarían. Luego que a las 11. Pero pasaron los minutos y no se tenían noticias.

Cuando iban a ser las 12 llegó lo esperado: Aurora A (de austral) había salido hacia el espacio.

En una de las pantallas dispuestas en el Vivelab comenzaron a recibirse los datos vía telemetría: altura, velocidad, temperatura. Todo según lo esperado.

Minutos después llegó la otra noticia: el segundo globo, Aurora B (de boreal) había partido también con los cuatro experimentos de la misión y un prototipo de nanosatélite. El A llevaba la cámara para registrar el vuelo.

¿Qué llevaba el B? Diego Jiménez, gerente de Ideatech, explicó los experimentos:

  • Un paquete con microalgas para estudiar su resistencia y comportamiento en el espacio, diseñado por el grupo de Biotecnología de Lucía Atehortúa.
  • Un paquete con tardígrados, los minúsculos osos de agua, organismos extremófilos, para analizar los mismos parámetros.
  • El detector de rayos cósmicos del profesor Jorge Iván Zuluaga (ver recuadro), y los experimentos de los niños del grado cuarto de la Kennedy-Minerva.
Se probaban además los sistemas de comunicaciones, según indicó Julián Arenas, de Ideatech, y componentes del prototipo de nanosatélite.

En este se buscaba analizar el sistema de imágenes, el control y el funcionamiento energético con los paneles solares dijo Jiménez.

Los resultados preliminares de estas experiencias podrían tenerse en unos pocos días, pero el examen detallado tomará más.

Los detalles
Los dos globos de látex, inflados con helio, iniciaron vuelo poco antes de las 12. Primero el A, a los pocos minutos el B.

En el Centro de Control se observó la transmisión originada desde el A. Y los datos del vuelo. Entre los asistentes llamó la atención cómo hacia los 18.000 metros de altura la temperatura era de unos -60 grados, pero pasados los 25.000 era de -20.

El aire se calienta a medida que se sube a partir de los 15.000-20.000 metros. Esa es la estratosfera, una región casi seca, sin vapor de agua.

Jorge Iván Zuluaga, quien siguió la misión desde Harvard y la comentó a través de Twitter explicó que la luz ultravioleta se absorbe continuamente en esa capa y calienta el aire.

A la 1:44 de la tarde se reportó el estallido de Aurora A cuando estaba a 26.490 metros de altura.

En ese momento su velocidad alcanzó los 180 kilómetros por hora, reveló Zuluaga.

Cuando se esperaba que Aurora B estallara a los pocos minutos, continuó ascendiendo, sobrepasando la meta inicial de los 30.000 metros.

Cuando estaba en los 31.630 metros reventó e inició el descenso. Eran las 2;38.


El temor era que los paracaídas no funcionaran, pero pronto se disipó.

Los datos de telemetría mostraban que el desplazamiento había sido hacia el oriente, a la jurisdicción de Guarne. Según la planeación inicial se esperaba que cayeran en una zona entre Ebéjico y Heliconia en el occidente, pero eso dependía del comportamiento de los vientos.

A las 3:05 de la tarde la empresa Ideatech confirmó que el segundo globo había tocado tierra, muy cerca del A.

La misión de rescate estaba ya en marcha, con personal y equipos de la Fuerza Aérea y Defensa Civil, y a las 4:46 reportó la recuperación del primero, Aurora A.

Las góndolas que descendieron en los paracaídas transmitían datos de ubicación.

Un camino
Podría parecer simple enviar globos a la estratosfera, pero el significado para la ciudad puede ser prometedor: mostrarles a más emprendedores que pueden comenzar el camino de la conquista espacial no solo como fuente de ingresos económicos sino para el desarrollo de la región.

En el Centro de Control había alegría por la forma como transcurrió la jornada. Cerca de 160 minutos entre el inicio del vuelo y el final fueron poco frente a lo que puede venir en materia espacial.

Los niños de la Minerva, que siguieron la jornada desde el Vivelab, entraron en la historia local al ser los primeros escolares de Medellín en enviar experimentos al espacio.

Lo que sigue será también aprendizaje. Hasta que se convierta en rutina creativa .

CONTEXTO DE LA NOTICIA
ANÉCDOTA: NIÑOS IDEARON TRES EXPERIMENTOS
En la I. E. Kennedy-Minerva existe un semillero de astronomía, IE Cosmos Kennedy Minerva, con los estudiantes del grado 4° liderados por la profesora Claudia Emilsen Vera. Al recibir invitación a participar con ideas para los globos se lo comunicó a sus alumnos. Estos idearon tres experimentos (botella de agua para ver qué le pasaba, una manzana para ver su reacción en el espacio y un reloj para ver si se modificaba el tiempo). Cuando los escogieron, la profe les dijo: -Se metieron en un gran problema.

LA DETECCIÓN DE RAYOS CÓSMICOS Y SU APLICACIÓN CLIMÁTICA
Los temas de la ciencia, la astronomía y el medio ambiente con énfasis en cambio climático son mis campos de acción periodística. Con vocación por el mundo de los pequeños felinos y la defensa animal.

ORIGINAL: El Colombiano
Por Ramiro Velásquez Gómez 

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