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sábado, 23 de noviembre de 2013

Ending Overfishing





Despite an increased awareness of overfishing, the majority of people still know very little about the scale of the destruction being wrought on the oceans. This film presents an unquestionable case for why overfishing needs to end and shows that there is still an opportunity for change. Reform of the EU's Common Fisheries Policy is almost complete. Fisheries ministers and members of the European Parliament, MEPs, are negotiating a deal for the future EU fisheries subsidies, which should support and end to EU overfishing. In the meantime you can support the campaign to end overfishing by, http://petition.bloomassociation.org


ORIGINAL: OCEAN2012EU

lunes, 30 de abril de 2012

Las aseguradoras del mundo se preparan para el Cambio Climático - excepto en los Estados Unidos

ORIGINAL: Alternet
Por Ben Schiller, Universidad de Yale para el Medio Ambiente 360
26 de abril de 2012

Photo Credit: New Muse
Teniendo en cuenta que las aseguradoras tienden a ser unas de las primeras empresas afectadas por el cambio climático, se podría esperar que en esta industria estén mejor preparados que la mayoría.

Pero esto no es lo que parece a muchos analistas, reguladores y representantes de la industria, que dicen que las aseguradoras están mostrando una falta de urgencia sobre la doble amenaza de masivas demandas por daños en el futuro de los eventos climáticos, y la perspectiva creciente de litigios relacionados con el cambio climático.

Un informe publicado en septiembre pasado por Ceres, una coalición con sede en Boston de los inversores y los grupos ecologistas, lo pone crudamente. Al examinar las declaraciones de 88 compañías de seguros de Estados Unidos a la Asociación Nacional de Comisionados de Seguros (NAIC), se encontró que sólo 11 tenían políticas formales sobre el cambio climático y que sólo el 60 por ciento hicieron evaluación de riesgos climáticos.

Las aseguradoras son fundamentales para la forma en que enfrentemos, o no,  el cambio climático. Ellos fijan el precio del riesgo que enfrentan los dueños de propiedades, y otros, con los fenómenos meteorológicos - efectivamente envían una señal para el resto de la economía sobre cómo tomar en serio la amenaza. Y con 23 billones de dólares en inversiones globales, las compañías de seguros también son de importancia sistémica. Si estas empresas no dan cuenta adecuadamente de los riesgos que enfrentan por el cambio climático, podrían ser económicamente vulnerables, con graves repercusiones para la economía mundial.

Como señala el informe de Ceres señala: "Con el mundo aún convulsionado por los efectos devastadores de una crisis económica provocada por los riesgos ocultos en el sector bancario, que no puede permitirse un nuevo problema provocado por los riesgos ocultos en otro sector."

El informe revela una brecha creciente entre las aseguradoras de Estados Unidos y sus homólogos europeos, que han sido algunos de los defensores más fuertes en el negocio para la adopción de medidas para desacelerar el calentamiento global. Los eecutivos europeos de seguros también han sido críticos de la industria de los EE.UU. por no ser más proactiva.

"Es frustrante ver que es tan extremadamente difícil incluir esta gran riesgo del cambio climático en los negocios actuales", dice Andreas Spiegel, asesor de cambio climático de Swiss Re, una compañía de reaseguros de gran tamaño. "Hay un poco de una visión a corto plazo sobre los beneficios, riesgos y costos."

Los reguladores también están preocupados. Tres comisionados estatales de seguros -en California, Nueva York, y el Estado de Washington - El mes pasado dijeron que se requeriría que alrededor de 300 compañías de seguros presentaran una encuesta de la NAIC, elevando el número de las aseguradoras para las cuales la divulgación pública es obligatoria. (En otro estado, Pensilvania, se requiere que un menor número de compañías de seguros a divulgar públicamente la forma en que están manejando el cambio climático y otros tres, además de Puerto Rico, no requieren la divulgación ha sido pública, mientras que el resto no requieren la divulgación en todos).

"La esencia del seguro es el análisis de riesgo", dijo Robert Easton, principal regulador de seguros de Nueva York. "Estamos pidiendo a las aseguradoras para compartir sus puntos de vista del riesgo de cambio climático de manera que podemos estar seguros de que la industria y los reguladores están debidamente preparados".

Este riesgo tiene dos formas principales. La primera es las reclamaciones por daños, que podrían aumentar significativamente a medida que la atmósfera sea más cálida - que contenga más humedad - se espera que genere un clima más extremo, incluyendo huracanes más intensos y aumento de inundaciones. Los daños causados por los niveles crecientes del mar, que algunos expertos prevén podría aumentar de tres a seis pies este siglo, también podría crear enormes pasivos de las compañías de seguros.


sábado, 28 de abril de 2012

Protección de los ecosistemas de agua dulce

ORIGINAL: Ecoticias
06/03/2012

Las masas de agua dulce son los ecosistemas más amenazados en todo el planeta y, a pesar de que sólo cubren un 1% de la superficie del globo terrestre

Dichos científicos, procedentes de Bélgica, Alemania, Países Bajos, Senegal, Sudáfrica, Suiza y Reino Unido, recibieron apoyo del proyecto financiado con fondos europeos BIOFRESH ("Biodiversidad de los ecosistemas de agua dulce: estatus, tendencias, presiones y prioridades de conservación"), financiado con 6.465.406 euros a través del tema "Medio ambiente" del Séptimo Programa Marco (7PM) de la Unión Europea.

Las masas de agua dulce son los ecosistemas más amenazados en todo el planeta y, a pesar de que sólo cubren un 1% de la superficie del globo terrestre, albergan a un tercio de las especies conocidas y cerca de un tercio del total de vertebrados. El crecimiento de la población humana y el desarrollo económico no dejan de amenazar la salubridad de muchos de estos espacios, poniendo en peligro su capacidad para albergar biodiversidad y proporcionar servicios ecosistémicos beneficios para el ser humano como regadíos, saneamiento y alimento.

Este equipo internacional de investigadores solicita que se obtenga más información sobre el estado y la distribución de la biodiversidad de estos espacios, una labor que aumentará la eficacia de las inversiones en las labores de conservación y de la planificación de las mismas. Los descubrimientos del estudio se basan en una evaluación exhaustiva de la biodiversidad de las masas de agua dulce de África, el estudio más minucioso sobre la biodiversidad que se ha realizado jamás a escala continental.

En su estudio se cruzaron en mapas de rango datos sobre 4.203 especies de agua dulce y 3.521 especies terrestres de toda África con información sobre la cobertura de las zonas protegidas, la presencia de represas de gran tamaño, la pobreza rural y la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), en la que se clasifican plantas y animales amenazados con la extinción global así como otras especies en peligro crítico, en peligro o vulnerables. Una vez reunida toda esta información analizaron el estado, las amenazas y la protección de la biodiversidad en zonas de agua dulce.

De este modo descubrieron que el problema reside en la manera en la que se enfocan las investigaciones, pues la mayoría de los trabajos se destinan a especies terrestres denominadas "carismáticas". Las prácticas relacionadas con las especies carismáticas consisten en recabar apoyos para la protección de una especie popular concreta como por ejemplo el oso panda. Los grupos medioambientales suelen recabar dichas ayudas para la conservación del ecosistema en general sirviéndose de un animal como "especie de póster". 

No obstante, en la práctica, tal y como se muestra en este estudio, al depositar tanto énfasis en especies carismáticas y terrestres, se quedan en un segundo plano los trabajos destinados a poner de manifiesto la distribución de las especies de agua dulce y las amenazas que les acechan. El equipo descubrió que las prioridades de conservación y los objetivos de inversión basados únicamente en el conocimiento que se posee sobre aves, mamíferos y anfibios pueden no bastar para especies de agua dulce como los peces, los moluscos y los cangrejos. A menudo, los planes de protección de los ecosistemas de agua dulce se formulan a partir de especies "representativas". No obstante, el equipo advierte de que así se les deja en una situación de indefensión frente a distintas amenazas antropogénicas y climáticas. Los ecosistemas de agua dulce son por naturaleza dinámicos y transfronterizos, lo que implica que sus necesidades de conservación no se solventan mediante zonas protegidas planificadas en función de ecosistemas terrestres. 

En este estudio se señala un sesgo científico hacia las especies terrestres y carismáticas que fragmenta y crea vacíos en el conocimiento que se posee sobre los patrones y tendencias globales de la biodiversidad de las masas de agua dulce. En este sentido, el equipo solicita la realización de investigaciones científicas a medida de la biodiversidad de estas masas de agua y la concesión de fondos específicos. 

La finalidad de BIOFRESH es generar una plataforma de información global para científicos y gestores de ecosistemas mediante la que sea posible acceder a todas las bases de datos disponibles que describan la distribución, el estado y las tendencias relacionadas con la biodiversidad de las masas de agua dulce del planeta. El proyecto, que dio comienzo en 2009 y estará en marcha hasta 2014, reúne a un total de diecinueve institutos científicos de Austria, Francia, Alemania, Hungría, Malasia, Filipinas, Eslovenia, España, Suecia, Suiza y Reino Unido.


miércoles, 15 de febrero de 2012

Plantas, animales y microbios son también recursos renovables

ORIGINAL: ElPais

La Estrategia de Bioeconomía de la UE busca nuevas fuentes de materias primas

Investigación sobre biocombustibles en un laboratorio del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). / GARCÍA CORDERO
Desde las botellas biodegradables de agua o refrescos hechas a base de almidón de maíz, a las bolsas del supermercado hechas de patata o las algas marinas convertidas en delicias culinarias, las alternativas desarrolladas por la química y la biología a las materias primas tradicionales han entrado ya en la industria y en la vida diaria de la gente. Nuevos productos y procesos igualmente alternativos están todavía en los laboratorios de los científicos, pero es de esperar que, al menos una parte importante de ellos, lleguen al mercado antes o después.
  • Dieta vegetariana para los peces de acuicultura, 
  • nuevas estructuras moleculares de los polímeros que optimicen su desintegración inocua, 
  • procesos microbianos optimizados para purificar el agua o 
  • procesos industriales que reduzcan las emisiones de CO2, 
son algunas ideas. Como dice el experto de la Comisión Europea Christian Patermann, “las plantas, los animales y los microbios están ahí, en todas partes, y son recursos biológicos renovables”.
La Unión Europea ha presentado esta semana su nueva Estrategia de Bioeconomía precisamente para incentivar y organizar el esfuerzo a nivel continental, siguiendo la estela de algunas iniciativas de países que ya llevan unos años en esta brecha, como Holanda o Alemania.
“Se trata de utilizar materias primas renovables de la agricultura, los bosques, la pesca, la acuicultura y los residuos para obtener productos útiles para la alimentación, para la industria y para la energía, de modo sostenible y no contaminante, y protegiendo la biodiversidad y el medioambiente”, señaló la semana pasada Eveline Lecoq, de la Dirección General de Investigación e Innovación de la Comisión Europea, en una jornada de trabajo sobre bioeconomía organizada y patrocinada en Bruselas por dicho organismo.

"Ciencias de la vida, biotecnología, nanotecnología, química, agronomía, ecología... muchas ramas de la investigación y el desarrollo están implicadas", añadió. Y entre los productos, los famosos biocombustibles son sólo una parte del panorama.
El tratamiento de residuos de comida cuesta de 55 a 90 euros por europeo
La mayor parte de la acuicultura recurre a la pesca para alimentar con especies de escaso valor de mercado a aquellas más apreciadas. Para evitar o al menos aliviar esta práctica, que tiene riesgos medioambientales y limita el crecimiento de la acuicultura, un consorcio científico busca una alternativa radical en una dieta vegetariana para el pescado cultivado.

Otros laboratorios exploran las propiedades de fibras vegetales y residuos forestales para fabricar productos que suelen hacerse de plásticos derivados del petróleo, desde asientos para coches hasta macetas para plantas.

La ecología microbiana es responsable de procesos que pueden aplicarse en la purificación del agua dulce y un equipo holandés está estudiando la descomposición de nitritos por parte de bacterias que utilizan el oxígeno para consumir amoniaco y liberar nitrógeno, inocuo para el medioambiente.

Otros investigadores se vuelcan en el diseño de enzimas sintéticas que pueden tener múltiples aplicaciones industriales. Son algunos ejemplos de investigaciones en curso proyectadas hacia la bioeconomía.


Grandes cantidades de residuos biológicos deben dejar de serlo porque, según datos presentados en Bruselas, tienen un gran potencial como sustitutos de los fertilizantes químicos o para su transformación en bioenergía, y pueden aportar hasta el 2% del objetivo europeo de energías renovables. Además, el tratamiento de los residuos de comida cuesta por cada europeo entre 55 y 90 euros por tonelada y año, generando en total 170 millones de toneladas de CO2.
Lecoq destacó en la reunión la oportunidad de aplicar en bioeconomía un enfoque en cascada de los bienes en lugar del despilfarro: los desechos de un proceso agrícola o industrial pueden tener un gran provecho como materia básica en otros.
El tratamiento de residuos de comida cuesta de 55 a 90 euros por europeo
La bioeconomía ya factura anualmente más de dos billones de euros en Europa y da empleo a 22 millones de personas, según datos de la CE, que estima que cada euro invertido generará 10 euros de valor añadido en sectores bioeconómicos en 2025.

Mucha bioeconomía está en marcha en todo el mundo y se trata ahora de incentivar y coordinar el esfuerzo con mayor eficacia en Europa, pero también la experiencia ha sacado a la luz pegas y peligros. Los cultivos para producir biocombustibles, por ejemplo, compiten en muchas regiones con las cosechas de alimentos, poniendo en peligro la comida de millones de personas. “Hay que buscar equilibrio y eficacia, somos muy conscientes de esto”, señaló Lecoq.

También son muy conscientes del gran alcance de esta nueva estrategia europea los grupos de defensa medioambiental, como WWF, cuyos responsables explican que prefieren analizar con profundidad la iniciativa y sus implicaciones antes de de definir su posición.
Con la bioeconomía, la UE no olvida el objetivo recurrente de atenuar la distancia entre la ciencia de primera línea que se hace en Europa y su aplicación económica retardada. Pero no pretende hacerlo recortando las alas a la ciencia —también el Consejo Europeo de Investigación financia proyectos de bioeconomía—, sino impulsando los pasos a dar a partir de la puerta del laboratorio. Se trata de llegar hasta las empresas y el consumidor, explicó Patermann, poniendo énfasis en la coordinación a lo largo de toda la ruta:

  1. investigación científica, 
  2. desarrollo tecnológico, 
  3. prototipos, 
  4. plantas piloto e 
  5. implantación industrial de los avances.