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miércoles, 5 de diciembre de 2012

Acacia Mangium, el nuevo oro del Bajo Cauca

ORIGINAL: El Colombiano
POR LEÓN J. SALDARRIAGA L. Enviado especial, Cuturú, Bajo Cauca
2 de diciembre de 2012

Distintas caras del mismo problema. Así se aprecia (izquierda) lo que deja la minería en Cuturú, Caucasia, mientras que en Tarazá (derecha) crecen bosques de Acacias que dan vida al aserrío en los mismos predios. FOTOS LEÓN J. SALDARRIAGA L.
En Cuturú se recuperarán 100 hectáreas de suelos degradados con esta especie que produce madera, follaje y, encima, miel de abejas

De Cuturú, el que fuera uno de los asentamientos más productores de oro del Bajo Cauca en los últimos 30 años, hoy sólo quedan pobreza, lagos artificiales y arrumes inmensos de arena y piedra, en los que la siembra de una especie de árbol "milagroso" podría ser la redención de sus 5.000 habitantes.

En su mejor momento -cuenta el alcalde de Caucasia, José Naín Arabia- Cuturú tuvo más de 20 minas, entre ellas El Doblón, una de las más grandes del país, que daba empleo a 150 personas, pero como la legislación de la época era muy flexible no invirtieron en la recuperación. "Donde hubo mucha riqueza, lo que se ve 10 años después es mucha pobreza", dice.

En ese paisaje hostil que ofende los ojos y multiplica el calor, en 100 hectáreas se dispersarán decenas de semillas de Acacia Mangium, conocida en el país como la teca australiana, de cuyas bendiciones ya dan cuenta los propietarios de otras tierras que degradó la minería en El Bagre y Tarazá.



La intervención de este desierto se apoya en una experiencia que Corantioquia comenzó hace 18 años, cuando sembró las primeras hectáreas en la misma subregión, que ahora impulsará la Reforestadora Industrial de Antioquia (RIA) porque -según su gerente, Sergio Trujillo Turizo- la Acacia "ha demostrado ser una especie milagrosa que tiene gran agresividad en su crecimiento y en la producción de follaje, y recupera estos suelos de manera rápida".

La Acacia -dice Diego Roldán, funcionario de RIA, da el primer aprovechamiento a los dos años, con la entresaca de 400 árboles de los 1.200 que se siembran por hectárea; a los cuatro años el segundo; y a los 10 da la cosecha final.

De ello da certeza el empresario Iván Rodríguez, quien comparte la experiencia de la hacienda Río Rayo, iniciada en 1994 con Corantioquia para reforestar 100 hectáreas con fines paisajísticos, y al séptimo año se creó RIA, que al ver los beneficios de las primeras maderas cosechadas invirtió y gestó el nuevo proyecto.

La extensión de 800 hectáreas tiene 470 reforestadas, y se pretende agregar otras 200 para bosque nativo.

Al programa maderero le siguió el aserrío Río Rayo, que tiene 53 empleados y 15 por contratistas, pero Rodríguez ve una industria todavía más promisoria, un proyecto apícola que está en ejecución hace tres años, con 12 apiarios de 40 colmenas cada uno.

En el apiario se producen 38 kilos de miel por colmena y con la Secretaría de Agricultura se expande del proyecto.

¿Y la miel por qué? Rodríguez explica que la Acacia tiene unos nectarios en las hojas que produce y no necesita la floración, pero cuando esta llega "se catapulta la producción de miel y de póleo".

En épocas frías, en otras zonas tienen que alimentar las abejas con azúcar, y con la acacia no tienen qué hacerlo porque ellas toman el néctar del pedúculo de las hojas. "Esto es una redención, no hay que alimentar los apiarios y baja mucho los costos. Es una bendición", anota.

Así lo sueña el presidente de la junta de acción comunal de Cuturú, Fredy Álvarez, quien siente que por primera vez se ve un programa de reforestación que por ser integral "va a recuperar más que el suelo", porque una experiencia anterior en 50 hectáreas fue negativa por falta de conocimiento y orientación.

Un concejal de Caucasia, Manuel Ríos, considera que este puede ser un gran laboratorio para la subregión porque Cuturú es la zona más degradada del Bajo Cauca y Medio Nechí. "Realmente estamos rodeados por un desierto", dice, y pide acompañar más en capacitación a los mineros porque "la gente no quiere sino sacar el metal y olvidarse del resto".

A 2015, a través de Viva, el Isvimed de Medellín y el programa Aldeas de EPM, se deben construir 30.000 viviendas de interés social (en madera), y RIA pretende participar con el 20 por ciento: 6.000 unidades. En Cuturú se levantarán las primeras 58 y en Tarazá otras 100.

Con lo hecho hasta ahora, el gerente de Río Rayo asegura que aquí se está dando una "revolución social".

EN DEFINITIVA
19.000 nuevas hectáreas reforestadas proyecta RIA, para alcanzar 30 mil hectáreas en 2015. El eje de trabajo de los bosques industriales necesitará 76 mil millones de pesos.

martes, 5 de junio de 2012

Parque Central de Antioquia es un hecho

ORIGINAL: El Colombiano
POR PAULA COLORADO C.
5 de junio de 2012


50 municipios aportan 894.555 hectáreas para el mayor parque natural y principal pulmón del departamento.

Departamento de Infografía
Desde ayer, 50 municipios del centro del departamento le están apostando a la conservación de la biodiversidad y la sostenibilidad del medio ambiente en un proyecto de pulmón verde que reportará beneficios a la salud de la población, incluso a la producción de alimentos.

Es el Proyecto Parque Central de Antioquia y sus retos son significativos. En aguas, por el crecimiento poblacional, para el año 2020, la región central del departamento necesitará un 38 por ciento más del recurso que está consumiendo hoy en día.

Según datos de Corantioquia, la tasa de deforestación de bosque natural es crítica y para la fijación del CO2 producido en el Valle de Aburrá se requiere un área con bosque equivalente a seis veces la extensión del mismo.

Otros argumentos que explican los beneficios del Parque Central son que, en un 49 por ciento, los alimentos que llegan al Valle de Aburrá proceden de la región central.

Hay más. El 74 por ciento de la población de Antioquia se concentra en esta zona, en menos del 16 por ciento del total del territorio.

Las preocupaciones en materia de salud también hacen necesario este Parque, dado que la tercera causa de mortalidad en el Valle de Aburrá está asociada a las enfermedades de las vías respiratorias.

Al año mueren 22 niños por cada 100 mil menores de cinco años por infecciones respiratorias agudas.

El proyecto está en la agenda del alcalde de Medellín, Aníbal Gaviria y del gobernador de Antioquia, Sergio Fajardo , quienes se reunieron ayer para firmar un convenio que entre sus puntos clave incluye el Alto de San Miguel, para ser declarado como área protegida, esquemas administrativos de la Reserva Forestal Protectora Río Nare y el Distrito de Manejo Integrado de los Recursos Naturales Aburrá - río Cauca.

Además le apuntará al aumento de la cobertura forestal y la prevención de deslizamientos, derrumbes y un servicio hidrológico de mejor calidad y cantidad.

Contará con el apoyo de Corantioquia, Área Metropolitana, Parques Nacionales Naturales de Colombia, Fondo de Patrimonio Natural, Cornare y el Instituto Von Humboldt.

Análisis

Más posibilidades y calidad de vida

Luz Ángela Peña
Directora Corantioquia
Cuando hablamos de áreas protegidas connotamos la conservación de fuentes hídricas y de bosques para que los habitantes sean los mayores beneficiados y tengan acceso a un aire más puro y a la posibilidad de una mejor calidad y cantidad del agua.

Otro aspecto de mucho impacto de la estrategia es la biodiversidad. Hablamos ahora de la posibilidad de tener seguridad alimentaria con productos agrícolas más sanos. Al tener mejores suelos y alimentos más sanos, en la medida en que desestimulemos el uso de agroquímicos, podemos mejorar la calidad de vida.

El pronóstico de hoy es optimista, el Parque Central reafirma nuestros compromisos y nuestros recursos.

Claro está que esta no es una idea de ahora, viene de años atrás, pero este año se hará una inversión considerable y se adelantará un trabajo conjunto de varias instituciones de altas competencias ambientales, para que la ganancia sea para los 50 municipios.

Ahora hay una esperanza muy grande en el Parque Central, esperamos lograr hacer con menos recursos un beneficio mayor para los pobladores.

Hay que recordar que cuando estamos conservando los bosques estamos dando más posibilidades de vida y de construir ecosistemas con mayores y mejores recursos.

En Corantioquia, por ejemplo, vamos a impulsar las oficinas de las áreas de protección. Nuestro interés es fortalecer la atención a los usuarios y atender todas las inquietudes, respecto a beneficios, dificultades e, incluso, afectación de predios.

OPINIONES

LA CIUDAD FRENTE A LA REGIÓN

Brigitte Baptiste
Directora Instituto Von Humboldt
"Nosotros hemos venido trabajando en el tema de páramos, concretamente en el de Belmira y queremos apoyar una iniciativa que permita compensar las cargas y los beneficios que tiene una ciudad frente a la región, hay un proyecto grande en el que Medellín va a ser pionera. Hacer que la biodiversidad sea parte de la estructuración ecológica."


ORIGINAL: Antioquia

Parque Central de Antioquia :
CORREDOR DE BOSQUES Y PARAMOS ANDINOS ALTO ANDINOS DEL NOROCCIDENTE MEDIO ANTIOQUIEÑO ARTICULADOS AL PARQUE CENTRAL DE ANTIOQUIA.

Según el Decreto 1974 de 1989, el Sistema de Bosques y Páramos Alto Andinos del Noroccidente Medio Antioqueño es declarado “Distrito de Manejo Integrado de los Recursos Naturales Renovables”.

Este Sistema se localiza en la cordillera Central, sobre un altiplano con una altura máxima de 3300 msnm y una mínima de 2600 msnm, a 70 km al norte de Medellín, capital del Departamento de Antioquia. El altiplano se encuentra disectado por dos cuencas: en dirección norte, la del río San José, y en dirección sur, la del río Chico.

La conservación y protección de este ecosistema es fundamental debido a la abundancia de su oferta hídrica, de la cual depende, de un lado, 
<
  • la generación hidroeléctrica que abastece una parte importante de la demanda regional y nacional; y de otra parte, 
  • el abastecimiento de los sistemas de acueductos que satisfacen la demanda de este líquido vital en las comunidades de la zona y en gran parte del Área Metropolitana del Valle de Aburra.
Este corredor se articula al Sistema Regional de Áreas Protegidas –SIRAP- Parque Central de Antioquia –PCA-, el cual hace parte de la búsqueda por construir una estrategia de articulación interinstitucional en este territorio, que haga viable la sostenibilidad del desarrollo en la región del Departamento donde se concentra la mayor cantidad de habitantes y donde son más agudos, en consecuencia, los problemas ambientales y sociales.

El PCA es una estrategia de ordenamiento ambiental del territorio para conservar y aprovechar sosteniblemente la oferta ecológica y cultural de la zona. El área corresponde al sector de contacto y frontera natural de los sistemas territoriales del Valle de Aburrá, el valle de San Nicolás y el cañón del río Cauca. Debido a ello, posibilita la conexión natural con los ecosistemas estratégicos del noroccidente colombiano.

Se busca con esta estrategia, además de potenciar el conjunto de áreas protegidas, integrarlas al complejo urbano-regional desde el reconocimiento y la valoración que éstas ofrecen en términos de biodiversidad, ecoturismo, agua, reserva y captura de CO2, espacio público y patrimonio arqueológico. Con ello se trabaja para construir escenarios que permitan afianzar las interacciones biológicas, socioculturales y espaciales que les caracterizan.

El Parque Central de Antioquia se propone como un ecosistema estratégico para la conservación del patrimonio natural y cultural del Área Metropolitana del Valle de Aburrá, la Ciudad – Región Metropolitana y el centro del departamento de Antioquia

sábado, 3 de marzo de 2012

La amenaza del caracol africano

ORIGINAL: El Colombiano
Colaboración especial JUAN CARLOS SEPÚLVEDA | Publicado el 3 de marzo de 2012


No consumirlos y manipularlos solo con guantes son las recomendaciones. FOTO CORTESÍA CORANTIOQUIA.

       
El molusco, aparecido en Santa Fe de Antioquia, arruina cultivos y afecta la salud. Consumirlo puede ser letal.


Unos 40 kilos del caracol gigante africano han sido incinerados en Santa Fe de Antioquia desde enero, cuando se reportó su primera aparición en el departamento.

En la cañada la Cardozo y los barrios La Maquea y Buga el caracol Achatina fulica, que afecta los cultivos y la salud humana, ha sido atrapado en jornadas de recolección por técnicos de Corantioquia.

Su detección se dio por análisis de la Unidad de investigación malacología médica y crematodos de la Universidad de Antioquia. Según la investigadora Luz Elena Velásquez , la situación en Santa Fe de Antioquia no es única. La especie está presente en Valle, Huila, Tolima, Meta, Putumayo, Boyacá, Santander, Amazonas y Guaviare.

Viene de Brasil
La primera alerta de invasión en el país fue dada por Corpoamazonía en agosto de 2010, por introducción de ejemplares provenientes de Brasil.

El Ministerio de Ambiente había expedido la Resolución 0848 de 2008 que aportó elementos para el manejo de las especies exóticas invasoras como el caracol gigante africano, en consideración a la manera agresiva y rápida en que se dispersan y los potenciales daños que causa a los ecosistemas naturales, a los cultivos, inclusive a la salud humana y animal.

Según un documento de Corantioquia, "el desconocimiento de esta especie ha llevado a darle un uso indiscriminado e irresponsable, partiendo de la creencia de que su baba tiene poderes curativos. Esto ha llevado a que personas sin escrúpulos e ignorantes del riesgo que causa esta especie promuevan su uso comercial, alimenticio y medicinal, propiciando que algunos individuos hayan colonizado nuestros ecosistemas, bien por escapes o por liberaciones conscientes".

Señales de aparición
De acuerdo con las recomendaciones del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, "la defoliación y raspado extensivo en plantas y la presencia de heces en forma de cinta y de baba, son señales indirectas de su presencia". Aprender a reconocerlos permitirá facilitar su control y disminuir el riesgo.

De acuerdo con Robinson Muñoz , técnico de fauna de Hebéxicos, "no se pueden manipular directamente, ni utilizarlos como fuente de alimento ni medicinal, bajo ninguna circunstancia. En caso de detectar su presencia, denuncie de inmediato a las autoridades".

La manipulación de estos caracoles se debe hacer con guantes, tapabocas y bajo estrictas medidas de precaución. La disposición final de los individuos colectados es de entera responsabilidad de las autoridades ambientales y sanitarias.

Según Omar Ramírez , de Corantioquia, no hay que pensar en magnitudes mayores: "Esta es una problemática con la que tendremos que convivir porque erradicar la especie es complicado y toma mucho tiempo. Invitamos a la ciudadanía que ya conociendo y sabiendo el peligro que representa este animal, sepa cómo actuar en caso de encontrarlos".

No dude en llamar a Línea Verde: 01 8000 414 123; Policía Nacional: 123; Corantioquia (Medellín): 493 88 88; Corantioquia (Santa Fe de Antioquia): 853 4631; Alcaldía de Santa Fe de Antioquia: 853 42 10; ICA Regional Occidente: 853 13 77.

PARA SABER MÁS
UNA PLAGA QUE ENFERMA
Tiene una longitud de hasta 20 centímetros, de concha grande, fuerte, larga y aguda, de color marrón, violeta y crema.

Se reproduce por medio de huevos y en cada postura pone entre 100 y 400, que eclosionan en 8 a 21 días. Su promedio de vida es de 5 a 9 años.

Trepan sobre cualquier superficie, lo que facilita su colonización. En Venezuela en 10 años alcanzó una media de dispersión de 100 kilómetros/año.

Puede ocasionar enfermedades que afectan el sistema nervioso central, trombosis en los vasos que irrigan los órganos abdominales y hasta paraplejia.