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jueves, 3 de julio de 2014

Un saltamontes con la "camiseta" de Colombia

FOTO JUAN M. CARDONA

En un paraje de Santander se encontró una especie con colores amarillo, azul y rojo. Sería nueva para la ciencia.

No fue hallada en pleno mundial de fútbol sino a finales de 2013. Pero sin saberlo es un emblema de los colores patrios. Y una nueva especie para la ciencia.

Es un saltamontes con los colores de la bandera, amarillo, azul y rojo, que se halló en un rincón de la cordillera de los Cobardes en Santander.
La especie, dice Juan Manuel Cardona, uno de sus descubridores, fue vista en Simacota. "La especie ya ha sido bautizada, pero esperamos que salga el respectivo artículo científico que elaboramos junto con el ortopterólogo Óscar Cadena-Castañeda en que se anuncia de manera oficial, junto con una veintena de otras especies nuevas para el país".

Los hallazgos
Este saltamontes de colores vivos será incluido en el segundo volumen de la guía de saltamontes del país, que cubre los que habitan en Cundinamarca, Boyacá, Norte de Santander, Santander y los Llanos Orientales, con más de 80 especies.

"Muchas de ellas son nuevas para la ciencia o nunca antes fotografiadas, llegando a más de 140 especies de saltamontes documentadas junto con el primer volumen", explicó el investigador y fotógrafo.

El "saltamontes patriota", como lo denomina, fue avistado a mediados de octubre del año pasado en una expedición a San Vicente del Chucurí, Zapatoca, Simacota y Contratación, Páramo y Virolín en el departamento de Santander para fotografiar especies de esa área (pintorescamente llamada Cordillera de los Cobardes) en las estribaciones de la Serranía de los Yariguíes.

"Durante esa expedición fotografiamos numerosas especies nuevas, y en particular el "patriota" fue en Simacota, gracias a indicios que tenía el ortopterólogo Oscar-Cadena-Castañeda".

El nuevo ejemplar mide unos dos centímetros y parece un habitante de la ribera de los ríos.

En el primer volumen de la guía se presentaron los saltamontes de una zona del Chocó, Eje Cafetero y Antioquia.
Los investigadores recorren el país en busca de saltamontes para la guía. Muchos de ellos son habitantes de urbes, pero ignorados por sus habitantes.

El trabajo es más técnico-científico, en el que se describen y publican las nuevas especies "que hemos encontrado, más de 20, muchas de ellas documentadas con imágenes en las guías fotográficas".

En ellas también se destaca una descubierta en Caramanta (Antioquia) ya divulgada por la prensa.

Diversos cálculos estiman en más de 400 especies de saltamontes documentadas para Colombia.

Un estudio de Andrés Varón en la revista Biota Colombiana dice que los saltamontes se encuentran desde el nivel del mar hasta cerca de los 3.000 metros, en sitios húmedos más o menos abiertos.
A la par con la guía fotográfica, Cadena y Cardona escriben la monografía Introducción a los Saltamontes de Colombia, donde se detallan de manera científica las especies descubiertas, otras halladas en museos y se revisa la literatura sobre estos insectos.

Otro buen emblema.
PARA SABER MÁS
ALGUNAS DE SUS CARACTERÍSTICAS
  • Los saltamontes se diferencian de los grillos. Saltan más que estos, sus patas son alargadas y robustas y tienen colores vistosos, además de hábitos diurnos. Saltan más que sus parientes, los grillos.
  • Los grillos son nocturnos y de colores que van del marrón al negro.
  • En el mundo puede haber más de 20.000 especies de estos insectos y sus parientes. Los saltamontes o caelíferos también son conocidos como langostas y a veces forman enormes enjambres en migración.
EN DEFINITIVA
Investigadores hallaron en Santander una nueva especie de saltamontes que tiene los colores patrios. Hará parte de una nueva guía que se publicará con estos insectos. 
ORIGINAL: El Colombiano
Por RAMIRO VELÁSQUEZ GÓMEZ
3 de julio de 2014

domingo, 14 de abril de 2013

“Bumangueses entendieron que el agua no sale de la llave, sino que viene de los páramos”

ORIGINAL: Vanguardia
Por XIOMARA MONTAÑEZ MONSALVE
14 de Abril de 2013

“Bumangueses entendieron que el agua no sale de la llave, sino que viene de los páramos”
(Foto: César Flórez León / VANGUARDIA LIBERAL)

Trabajó en el Ministerio de Ambiente, en el sector minero y participó en la reforma al Código Minero. Hoy, lejos de estos escenarios, el geólogo Julio Fierro Morales ha emprendido desde la academia y lo científico la defensa del agua , especialmente de los páramos. Muchos aseguran que es obstáculo para las grandes multinacionales que explotan oro y carbón, pero él no se ve así.


Julio Fierro Morales, geólogo, especialista en geotecnia, profesor de la Universidad Nacional, experto en minería, asesor de la Contraloría General de en Asuntos Ambientales y de la Secretaría Distrital del Medio Ambiente de Bogotá, y exasesor del ministerio de Ambiente, asegura que es un amante de los páramos y que no hay nada más ético que defender el agua y el paisaje. 

En su recorrido por todo el país, presentando ponencias sobre por qué no es viable la minería en Colombia, Fierro Morales no solo se ha encontrado con las bondades y belleza de los páramos. También ha escuchado a contradictores que lo señalan de ser “un obstáculo” y de tener “intereses oscuros” en el sector minero emergente. 

Sin embargo, como aseguró en diálogo con Vanguardia Liberal tras su visita a Bucaramanga, Fierro Morales dice que su debate es académico, técnico y científico, y que el peor destino que se le puede desear a Colombia es ser una colonia, no de otro Estado, sino de empresas trasnacionales mineras y petroleras. 

Preguntas y repuestas 

¿Cuál es la realidad de los recursos naturales en Latinoamérica? 
Nos están poniendo como unos ‘paísitos’ cuyo destino es dar unas materias primas para el desarrollo y el bienestar de los países centrales. Creo que nos merecemos otro tipo de destino, nosotros no tenemos por qué ser los huecos, las canteras y las minas de países desarrollados. Entonces, ¿por qué no pensamos en una mirada más estratégica de los recursos? Deberíamos sacarlos nosotros como país, eventualmente transformándolos, y permitiendo el crecimiento de sectores productivos y no simplemente el modelo actual, en el que todas estas cosas se les dan a empresas trasnacionales, que no pagan sus regalías en su totalidad. El modelo que tenemos no nos favorece y creo que si uno compara esto con el modelo chileno, este tiene una empresa minera de capital público que es Codelco, que tiene la mayor parte del negocio del cobre y eso hace que la renta minera sea mucho mayor. En el caso de Bolivia, ellos tienen cooperativas que son impulsadas por el Estado, a pesar de los graves problemas ambientales. En Ecuador, el gobierno se queda con gran parte de la renta minera y se invierte en infraestructura. No obstante, lo que uno puede ver es que los impactos ambientales son gigantescos y que a largo plazo no hay nada que pague el daño que uno le produce al suelo y al agua para siempre. 

¿Hacía dónde debe mirar Colombia? 
Podemos ver el espejo al otro lado de la frontera: ¿Ha servido de algo el hecho de que Venezuela lleve casi 100 años explotando petróleo? ¿Dónde está la innovación, la tecnología creada, la inventiva, la no pereza de una sociedad? Eso no lo podemos ver. Lo que está sucediendo en el Congo, África, también es un ejemplo, un país en guerras civiles impulsadas por empresas trasnacionales que quieren quedarse con el negocio. 

¿Por qué defender los recursos naturales en un modelo económico de consumo? 
El oro se volvió muy importante como soporte de valor y, desde el 2002 hasta hoy, casi que se ha multiplicado por diez el valor de su venta en el mercado internacional. ¿Por qué defenderlos? Por un lado están China e India jalonando ese consumo de materia prima. Por otro lado nuestro Gobierno, que dijo que es maravilloso este neocolonialismo económico, donde las empresas sí pueden hacer las cosas, mientras que el Estado lo único que tiene es que fiscalizar un poquito nada más. Esto es como una nueva religión, no hay nada que compruebe que eso es bueno, eso es una fe. No hay argumentos racionales para hacer un debate. Las empresas son como las iglesias y tenemos que darles todo, porque lo estatal, lo público, es corrupto. 

¿Quiénes han impulsado esa ‘nueva religión’? 
Los últimos gobiernos, y en particular el gobierno de Álvaro Uribe Vélez, que regaló el subsuelo colombiano, cosa que en el Gobierno actual no ha cambiado mucho. Ese regalo del subsuelo se resume en la ley colombiana, en el Código de Minas, Ley 685 de 2001. Palabras más, palabras menos, aquí no importa quién me lo pida, dónde me lo pida y quién soy, simplemente se lo doy. Así está la ley colombiana. La prostitución del subsuelo colombiano no va a llevar a nada bueno. Diferente la política petrolera colombiana, en donde el subsuelo petrolero se lo da a quien mejores condiciones técnicas, sociales y económicas ofrezca. 

¿Las herramientas políticas y jurídicas que ofrecer el Estado colombiano son suficientes? 
El modelo de política minera que tenemos es nocivo para el país, mucho menos nocivo es el modelo petrolero. Además, hay una diferencia fundamental entre los dos modelos y es que Colombia tiene una empresa petrolera de capital predominantemente público llamada Ecopetrol. 

Actuar de la sociedad 

¿La sociedad civil, en particular la santandereana, es consciente de la pérdida de sus recursos naturales? 
Para lo que ha servido este debate minero ambiental, que los señores de minería dicen que es un debate falso y de solo ambientalistas, es para muchos colombianos y en particular los bumangueses entiendan que el agua no sale de la llave, sino que viene de la alta montaña y del páramo, del bosque altoandino y de los páramos. Bucaramanga es el mejor ejemplo que tiene el país en este momento, 

¿Quién más debe pronunciarse en defensa de los recursos naturales? 
La institucionalidad ambiental es la primera que debe estar encargada, por su misión de velar por la conservación de los recursos. Y esa institucionalidad ambiental está regida por el Ministerio de Ambiente, que es el que define las políticas ambientales en este país. Tenemos un Ministerio debilitado, prácticamente desaparecido, en debate público; un Ministerio al que además le quitaron los dientes que era la potestad de dar las licencias ambientales, porque crearon una agencia de licencias ambientales para darles la licencia a los proyectos más grandes. Luego están las Corporaciones Autónomas Regionales, que deberían cumplir con la norma para la cual fueron creadas, que es la defensa del ambiente. Y finalmente la institucionalidad minera (Ministerio de Minas y Energía), que no está para defender los intereses de las mineras, está para defender la gestión de los recursos mineros y uno ve que eso no está sucediendo. 

¿Qué reparos tiene sobre la declaratoria del Parque Santurbán? 
Una debilidad latente de la institucionalidad ambiental que acaba de declarar ese parque. Hay reportes de que las empresas mineras continúan sus labores de exploración dentro del páramo, cosa que no podía permitirse. ¡Y dicen que porque no existe licencia ambiental no podemos hacer nada. Esto no es cierto! Las Corporaciones Autónomas Regionales son las encargadas de velar por la preservación de la funcionalidad ecosistémica, pero uno no ve el actuar de la institucionalidad ambiental en ese caso. Una cosa que se debe dejar clara y que puede ser la disculpa que tiene esto es que la declaratoria de un parque es una decisión política que se basa en argumentos técnicos. Los páramos existen, estén o no declarados, y tiene que ser cuidados. Los páramos no solo nos dan buena agua en cantidad, sino que nos dan agua cristalina. Eso significa, entre otras cosas, que no hay que invertir para tratar el agua que viene del páramo, que la puede consumir la comunidad. 

La ley ambiental dice que una cuenca hidrográfica debe ser adquirida por el municipio, y lo que se ve en Santander es que las empresas mineras están adquiriendo una cantidad de predios en estas cuencas abastecedoras de agua. Lo que uno ve aquí es que todo el mundo tiene miedo de los derechos de los mineros y ¿dónde están los derechos de una ciudadanía de tomar un agua limpia? ¿Acaso esos derechos no valen? ¿Vale más el derecho de una empresa que el derecho de una ciudadanía que supera el millón de habitantes? No es así. Hay que hacer respetar la ley, la Constitución, y la prelación la tienen los derechos colectivos. 

Entre defensas y amenazas 

Muchos lo señalan de ser “un obstáculo” para la minería en Colombia. ¿Qué piensa de esto? 
No creo que sea un obstáculo. Una persona sola no hace nada. Lo que hay aquí es una serie de personas que estamos haciendo reparos. Yo soy un académico y hago reparos desde la geoquímica, de la hidrogeología, desde la geotécnica y desde un punto de vista técnico y científico. Cuando hay debates técnicos y científicos, nunca he tenido un contradictor que logre dar una argumentación en contra sobre que no existe una mina que pueda ser mostrada como un ejemplo en este país. Yo he trabajado y trabajé mucho tiempo en la industria minera y jamás he visto esto. 

Considero que se necesita cierta minería para el desarrollo del país, pero el hecho de que esa minería sea necesaria no significa que se tenga que hacer en cualquier lugar y de cualquier manera. Somos muchos los preocupados por esto, académicos, exministros, universitarios, biólogos, sociólogos, abogados, sindicatos, empresas de acueductos, campesinos e indígenas, con argumentos técnicos, científicos, jurídicos y económicos, que dicen que este modelo es una ruta hacia un absoluto fracaso. 

¿Cuál es el mayor riesgo que ha corrido defendiendo esta causa? 
No he tenido problemas, a veces hay ciertas amenazas pero no puedo decir que me hayan amenazado de manera directa. Y esperamos que de la manera en que llevamos el debate, que es un debate técnico, académico y científico, se siga dando. Pero a veces ciertos representantes de empresas mineras dicen que nosotros somos representantes de “intereses oscuros” y me pregunto: ¿será que defender el agua es un interés oscuro? ¿Será que no hay nada más ético y cristalino que defender el agua y los territorios no solo para los que los habitan ahora sino para los que vienen? 

¿Julio Fierro ha usado algún accesorio de oro? 
Nunca. Lo que sí tengo es un computador y celular, y no sé qué cantidad de oro tengan este tipo de aparatos. Lo que sí le puedo decir, de acuerdo con investigaciones, es que 
  • el 11% del oro que se extrae en el mundo se usa para la tecnología; 
  • el 40% se usa como soporte de valor, es decir, los ricos del mundo lo tienen en lingotes guardados en cajas fuertes. 
  • El otro 50% es para el uso suntuario, para que la gente se ponga manillas, collares, cadenas, anillos. 
Entonces, el 90% del oro tiene un uso que no entra en los metabolismos sociales y económicos de las sociedades que lo usan. No necesitamos hacer más minas de oro, los usos tecnológicos puede reemplazar el oro por otro tipo de metales que tengan características similares. Es fácil prescindir del oro, sobretodo cuando por cada gramo de oro se contamina en promedio de 500 a 600 litros de agua y hay que mover entre tres y cuatro toneladas de roca, que van a generar problemas de contaminación de agua. 

La solución 

¿Qué tipo de minería se debe hacer y en dónde? 
En Colombia debemos saber que en las cuencas que dan agua a los ciudadanos y que dan agua para la agricultura no se puede hacer cierto tipo de minería, ni la de carbón ni la de metálicos, porque el carbón y los metálicos están muy mal acompañados dentro de las montañas, porque tienen una cantidad de elementos tóxicos que cuando se hace minería y se expone al agua, al sol y al viento generan oxidación, que contamina el agua y del suelo. Ese proceso no se puede impedir y va a ocurrir, porque las leyes químicas así lo establecen, porque cuando yo saco de su equilibrio estos materiales que están en las montañas y llanuras y formo montañas artificiales, contaminan. 

¿A dónde debemos llegar entonces si ya tenemos minería en casi todo el país? 
Creo que este país tiene que haber una moratoria de la minería de los metálicos, tal como está haciendo Costa Rica, donde no se permite y está prohibida la minería de metálicos a cielo abierto, precisamente por los daños ambientales y sociales que genera el oro. Además, esto no está dejando plata. En 2010, hubo 12 mil millones de dólares de inversión extranjera de manera directa y la exportación a las casas matrices ese mismo año fue de 12.500 millones de dólares. Es decir, nosotros les entregamos a las compañías trasnacionales 500 y les dimos nuestros recursos. La minería, con el modelo que tiene este país, está causando una erosión de nuestro patrimonio natural, que es de todos los colombianos. 

DATO 
La geotecnia está relacionada con la ingeniería civil. Es el estudio que se le hace de las entrañas del suelo para luego diseñar toda clase de estructuras y cimentaciones.

Publicada por
XIOMARA MONTAÑEZ MONSALVE

martes, 5 de junio de 2012

Biólogos de la UN retenidos por investigar


El profesor Gonzalo Andrade, biólogo de la UN. Fotos: Archivo particular.
Bogotá D.C., may. 31 de 2012 - Agencia de Noticias UN- La actual legislación ambiental colombiana trata a los científicos nacionales como delincuentes. En el Parque de los Yariguíes (Santander), biólogos de la UN fueron retenidos por hacer su trabajo de campo.

Una denuncia interpuesta por un ciudadano ante la autoridad de Policía, motivó la retención y decomiso de 24 especímenes de 18 especies recolectados científicamente por la comisión de docentes y estudiantes de la Universidad. 

El profesor Gonzalo Andrade dijo a Agencia de Noticias UN que la comisión estaba integrada por 5 profesores del Instituto de Ciencias Naturales (ICN) y 24 estudiantes de la carrera de Biología. 
Estudiantes en trabajo de campo
Una persona del municipio presentó la queja ante la Inspección de Policía porque denunció que hubo una matanza de más de 50 aves, producto de la actividad de inventario de fauna que estaba haciendo el equipo científico. 

El profesor Gary Stiles, autoridad mundial de las aves, trabaja en la UN y encabezó la misión científica a Zapatoca
“Eso fue una mala información, porque no quedaron personas detenidas y menos se hizo matanza alguna de aves. El trabajo era encabezado por el profesor Gary Stiles, del Instituto. Y aquí volvemos al punto de que para hacer ciencia hay que tener un permiso de acceso a material genético y permisos con fines científicos, que demoran en promedio 3,5 años en ser expedidos por todas las trabas que impone la actual legislación ambiental. No importa otro aspecto, si es científico, o de conservación de especies, sin ese permiso, no se puede hacer nada, se incauta el material recolectado”, dijo. 

Explicó que el objetivo de la investigación era puramente académico y docente, con el curso de taxonomía animal de la carrera de Biología, que se dicta todos los semestres en la UN. 

La autoridad cumple las normas, pero la UN tiene tres permisos macro de investigación registrados ante Minambiente, donde están involucrados proyectos de investigación. Miraremos si se tramitaron o no los permisos específicos, vía Vicerrectoría de Investigación, pero independientemente de si los permisos están tramitados o no, hay que dejar en claro que la inspección de la policía se debió a la queja de un ciudadano, producto de una mala información, y que se procedió a la incautación. 

Nuevamente estamos en Colombia. No importa si se hace investigación con fines científicos o no. Aquí pesa si se tiene el permiso, o no. Le pedimos de nuevo al Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible que no sea necesaria la obtención de un permiso de investigación ni un contrato de acceso a recurso de material genético para desarrollar proyectos con fines científicos en Colombia. 

Remarcó que las corporaciones autónomas y otras entidades reguladoras de la materia obtienen beneficios del trabajo de los científicos colombianos, como el de la UN, para la toma de decisiones. Un ejemplo de ello, son las medidas de conservación allí en Zapatoca. 

Dijo además que toda esta legislación ambiental es inconstitucional. El artículo 27 de la Constitución colombiana dice que “el Estado garantiza las libertades de enseñanza, aprendizaje, investigación y cátedra”. “Cualquier acto de incautación o entorpecimiento de la tarea científica, así exista la norma, va en contravía de la Carta Magna”, dijo. 

El profesor Andrade también afirmó que el país debe diferenciar de una vez por todas el trabajo científico e investigativo, de las matanzas de fauna. “Hicimos una colecta de ejemplares, preservándolos y llevándolos a la colección del Instituto de Ciencias Naturales y todo es con fines de investigación. Una matanza es cuando se matan por matar los animales y se dejan tirados a la vuelta de la esquina. Nosotros preservamos la fauna con sujeción a las normas internacionales. En la colección contamos con ejemplares colectados por José Celestino Mutis, desde 1765 hasta nuestros días. No creo que Mutis haya tenido que pedir permiso para hacer la Expedición Botánica del Nuevo Reino de Granada”, afirmó. 

Recalcó que matanza de animales sí es lo que se hace en Bucaramanga (Santander) y en algunos departamentos de la Costa Caribe en Semana Santa, con el sacrificio de iguanas, que son abiertas para sacarles sus huevos y las dejan así; o de tortugas hicoteas, cuya comercialización genera millones de pesos. 

De otro lado, el profesor Stiles, autoridad mundial en el estudio científico de las aves, ratificó que no se hizo matanza alguna, como decía el querellante.

“El trabajo que hacemos es que le enseñamos a nuestros estudiantes cómo medir las aves, y para ello hay que hacer una colecta suficiente de individuos para poderlos estudiar. A cada estudiante se le dio un par para esta tarea que puede oscilar entre 20 a 30 horas. Observamos más de 120 especies y capturamos más de 100 ejemplares, cuya mayoría fue liberada. Solo los 24 preparados iban para la colección”, dijo. 
Ejemplar de ave como el Molotus bonaerencis.
Ejemplar de copetón
Ejemplar de cucarachero
Reveló que las especies estudiadas, las cuales quedaron incautadas por la inspección de Policía, contaban con gran variedad. Fueron vencejos, atrapamoscas, saltadores, tangaras, y mirlas, entre otras.

(Por: Fin/CFAC/sup) 
N° 425