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martes, 23 de octubre de 2012

Reminiscencia de Mutis

por Elizabeth Cañas - Vicerrectoría de Investigación

Ricardo Callejas, biólogo de la Alma Máter y uno de los líderes de la investigación “Flora de Antioquia: catálogo de las plantas vasculares”, cuenta por qué ese trabajo recibió mención de honor en los Premios Alejandro Ángel Escobar. 

Flor puya, una de las especies que hace parte de este inventario. Foto:David Ocampo
La pasión de Callejas

El diagnóstico no es alentador. Cuando José Celestino Mutis exploró la flora de la Nueva Granada —cuenta Ricardo Callejas Posada—, Antioquia conservaba, probablemente, el 90 por ciento de sus bosques. Ahora, tras 220 años, se han deforestado 4 millones de hectáreas de las 6 millones 500 mil que componen el departamento. Muchas especies ya no existen.

En el mapa de la vegetación antioqueña, tampoco se identifican claramente los bosques secundarios y primarios, de los que se deforestan 29 mil hectáreas al año. Ese hecho, nos da el deshonor de ser el área política de Suramérica que más deforesta por año, según afirma Callejas.

"Por eso la urgencia de este catálogo, para generar pertenencia sobre el verde y la flora de Antioquia, que serán fundamentales para las generaciones capaces de reflexionar sobre los recursos que tenemos. Son libros de contenido académico, pero en los 2 tomos de este trabajo, incluimos uno especialmente para conocer detalles de este departamento, de sus características, porque lastimosamente no sabemos de nuestra zona”, dijo.

Según Callejas Posada —profesor de la Universidad de Antioquia quien en compañía de Álvaro Idárraga Piedrahíta lideró la investigación—, esa es la gran razón de la investigación científica Flora de Antioquia, catálogo de las plantas vasculares, recientemente distinguida con mención de honor en la categoría Ciencias Naturales y Exactas en los Premios Alejandro Ángel Escobar, entregados por la Fundación que lleva ese mismo nombre.

El estudio demandó 26 años de investigación, la mitad de éstos dedicados a recorrer más del 90 por ciento del territorio de Antioquia. Es el primer listado de una flora en Colombia y representa un esfuerzo científico que estuvo liderado por biólogos de la Universidad de Antioquia, entre ellos la profesora Lucía Atehortúa, visionaria de este periplo por la naturaleza paisa.

Los investigadores contaron con el apoyo del Jardín Botánico de Missouri, el respaldo inicial de la National Geographic y el ‘madrinazgo’ de una decena de instituciones del departamento, entre ellas la Universidad de Antioquia. Además, a través de este estudio, dijo el profesor Callejas, se gestó la formación de 30 estudiantes de taxonomía.

El producto de todo este trabajo es un inventario de cerca de 10 mil especies, aunque seguirá aumentado, pues aún falta caracterizar otras más. En su construcción participaron unos 60 expertos que analizaron las características de las plantas vasculares, denominadas así porque entre otras características transportan el agua utilizando un tejido especializado que se llama xilema.

Pasión verde
Callejas califica esta investigación como “una reminiscencia de Mutis”. Sin embargo, la diferencia entre ambas expediciones es que la actual se tardó diez años para recopilar la información del 70 por ciento de la flora de Antioquia. La clasificación de los datos, así como la publicación, se tomaron otro tanto. En cambio, el trabajo que Mutis realizó sobre 6 mil especies y que terminó en 1801, apenas se está editando, “pero con demasiada tecnicidad y falta de impacto”, advirtió el biólogo.

Ya en 1940 el botánico Joaquín Antonio Uribe había realizado un estudio semejante que nutrió el texto La Flora de Antioquia, un libro publicado en 1940 por la Gobernación de Antioquia. Al profesor Sigifredo Espinal de la Universidad Nacional también se le reconoce un importante trabajo en este campo.

Así es que Flora de Antioquia, catálogo de las plantas vasculares, es el resultado de una idea que no es original, pero sí logra concretar un producto editorial asequible y sistemático.

Lograrlo demandó mucho más que arduas tareas de curación, clasificación, sistematización, filtración y otras acciones. El profesor Callejas puso su corazón: “uno no puede amar lo que no conoce y las plantas son herramientas para mostrar al mundo la belleza. Ellas nos hablan y ayudan a descifrar la vida. Ellas son mi pasión”.

Esa pasión es la misma con la que comparte la información, con la pretensión de que no se quede en meros datos, sino que se convierta en motivación para desarrollar otras estrategias para el conocimiento de la flora.

Esta investigación está disponible para la consulta gratuita en versión digital. Además, se está entregando la versión física a las bibliotecas de todos los municipios de Antioquia, donde los científicos orientan con charlas y conferencias su contexto y alcance.

miércoles, 25 de julio de 2012

Becas Colombia Diversa - Convocatoria 2012



II convocatoria 2012

Concursar en las Becas Colombia Biodiversa es muy fácil:
Lea las bases de las Becas Colombia Biodiversa: haciendo clic aquí.


Diligencie el formulario de preinscripción:

Para esto, por favor tenga con usted los siguientes documentos en formato digital:

Propuesta de investigación. La propuesta no deberá exceder de cinco (5) páginas tamaño carta en letra Times New Roman de 12 puntos y márgenes de 3 centímetros y deberá incluir los objetivos claramente expresados, la relevancia del estudio en relación con la biodiversidad, la metodología escogida, los resultados esperados y la bibliografía.

Presupuesto detallado y justificado. Con los costos en los que se incurrirá para el desarrollo de la investigación, señalando claramente cuáles rubros serían cobijados por la beca de Colombia Biodiversa y cuáles por otras fuentes de financiación.

Cronograma de actividades para el desarrollo de la investigación. El cual deberá incluir los meses estimados de inicio y finalización del trabajo de grado.

Cédula de ciudadanía o documento de identidad en formato digital.

Formalice la inscripción. Siga las instrucciones que aparecen en el correo de confirmación de la preinscripción y radique los documentos requeridos en la sede de la Fundación Alejandro Ángel Escobar antes de las 5:00 de la tarde del día 5 de octubre de 2012.

PREGUNTAS FRECUENTES
¿Cuál es la finalidad de las becas?
Las becas que otorga el Fondo Colombia Biodiversa apuntan, especialmente, a apoyar financieramente el desarrollo de tesis de grado relacionadas con la conservación, el conocimiento o el uso sostenible de la biodiversidad colombiana.

¿Qué tipos de estudios pueden participar en las convocatorias?
Solamente pueden participar las investigaciones que correspondan a tesis de grado para optar a títulos de pregrado o maestría, en áreas que guarden relación con la biodiversidad.

¿Es posible participar con una propuesta de investigación que no corresponda a una tesis de grado?
No.

¿Cuánto es el valor de la beca?
El monto máximo de cada beca es de tres (3) millones de pesos colombianos. No se aceptarán propuestas en las que se solicite un monto mayor. 

¿Es posible utilizar los fondos de las becas para pagar estudios de pregrado o maestría?
No. El Fondo Colombia Biodiversa no da apoyo para pagar estudios superiores, pero sí brinda una ayuda económica para la elaboración de tesis de pregrado o maestría.

¿Es posible participar con trabajos en ejecución?
Es posible participar con proyectos de tesis ya aprobados y que estén por comenzar o que estén en la primera etapa de ejecución. No es posible participar con proyectos ya finalizados o en una etapa avanzada de ejecución.

¿Es necesario que la propuesta sea de investigación?
Sí. La propuesta debe ser de investigación, pues el Fondo busca promover la formación de investigadores que trabajen en Colombia.

¿Solamente pueden aspirar personas matriculadas en una universidad?
Sí. Los participantes deben estar matriculados en programas de pregrado o maestría, en una universidad nacional aprobada por el ICFES o en una universidad extranjera formalmente reconocida.

¿El proyecto objeto de la propuesta debe estar aprobado por la facultad?
Sí. 

¿Cuáles carreras/profesiones deben estudiar/tener los aspirantes?
Los trabajos de grado que se presenten a la convocatoria deben tener como objeto de estudio la biodiversidad colombiana, independientemente de cuál sea su enfoque disciplinar. Sin embargo, se dará prioridad a los estudiantes de ciencias biológicas, sociales o carreras afines relacionadas con los propósitos del Fondo.

¿Es posible presentar propuestas hechas por más de una persona?
Sí. Es posible presentar propuestas hechas por más de una persona, siempre y cuando pertenezcan al mismo programa. En ese caso, cada una deberá adjuntar los formularios y la documentación requerida, teniendo en cuenta que la propuesta, el cronograma y el presupuesto de la investigación podrán ser presentados conjuntamente. En todo caso, los integrantes del grupo no podrán aspirar individualmente a las becas con el mismo proyecto.

¿Los fondos de la beca pueden ser utilizados para la compra de equipos necesarios para el desarrollo de la investigación?
Sí. Los fondos entregados al estudiante podrán ser utilizados para la adquisición de equipos necesarios para el desarrollo de su investigación, y así deberá proponerse en el presupuesto. En tal caso, la propiedad de los equipos queda radicada en cabeza del becario.

¿Es posible participar en cualquier nivel de pregrado o maestría?
Sí. Sin embargo, es necesario tener en cuenta los plazos concedidos para completar la investigación.

¿Cuál es el plazo para completar la investigación?
El estudiante de pregrado tendrá un plazo de máximo un (1) año para completar su investigación contado a partir del momento en que se otorgue la beca. El plazo para estudiantes de maestría es de dos (2) años contados a partir del momento en que se otorgue la beca.

¿Es indispensable tener un seguro médico para poder participar?
Sí. El Fondo Colombia Biodiversa no se hace responsable por los riesgos para la salud que puedan correr los becarios durante el desarrollo de su tesis (tales como trabajo en campo, manejo de insumos de laboratorio, entre otros).

¿Para efectos de la aplicación, es suficiente el seguro médico que brinda la universidad?
Sí.

¿El presupuesto que debe ser presentado en la aplicación, debe ser el presupuesto total de la investigación o el presupuesto de los recursos correspondientes a la beca?
El presupuesto debe ser total, y debe precisar los rubros que el estudiante desea cubrir con la beca.

¿Cuáles notas deben ser adjuntadas a la aplicación en caso de que la maestría haya sido iniciada(o) recientemente?
Debe adjuntar las notas del pregrado.

¿Pueden participar estudiantes colombianos que estén estudiando en el exterior?
Sí. En todo caso, es necesario que el proyecto esté relacionado directamente con la conservación, el conocimiento o el uso sostenible de la biodiversidad colombiana.

¿Pueden participar estudiantes extranjeros?
No. La convocatoria se encuentra abierta sólo para estudiantes colombianos.

¿Es posible presentar un documento sustituto del certificado de matrícula?
Sí. El certificado de matrícula puede ser reemplazado con una certificación expedida por una autoridad de la universidad (Coordinación Académica, Departamento de Registro u otra equivalente), en la cual conste que el estudiante se encuentra desarrollando su tesis de grado.

¿Es posible enviar la aplicación por correo electrónico?
No.

¿Cuáles son los compromisos que debe asumir el ganador de una beca?
Los compromisos asumidos por el estudiante son los siguientes:
  • Presentar informes de avance a las directivas de la Fundación Alejandro Ángel Escobar – FAAE, cuando éstas lo soliciten.
  • Al finalizar la investigación, entregar la tesis aprobada por el director y la facultad.
  • Entregar un manuscrito sometido a publicación en una revista arbitrada.
  • Entregar un resumen de la investigación, publicable en la página web de Colombia Biodiversa.
  • Asistir a los seminarios y actividades convocados por la FAAE (en caso de encontrarse en Bogotá).
  • Firmar un contrato con la FAAE en el que se detallan los compromisos de las partes y otorgar, junto con un codeudor, un pagaré a favor de la Fundación Alejandro Ángel Escobar.
En caso de incumplimiento de los compromisos adquiridos, el estudiante deberá restituir el monto total de la beca. En caso de circunstancias de fuerza mayor tales como enfermedad, las directivas de la Fundación tomarán una decisión con base en el estudio de cada caso.

¿Colombia Biodiversa ofrece pasantías?
No.

Para cualquier información adicional o pregunta sobre el diligenciamiento del cuestionario, por favor comuníquese a: colombiabiodiversa@faae.org.co


miércoles, 11 de julio de 2012

"Patrones de identidad genética en poblaciones contemporáneas y precolombinas" Alberto Gómez Gutiérrez: Premio Ciencias Exactas Físicas y Naturales 2011. Colombia



De Alberto Gómez Gutiérrez, Ignacio Briceño Balcázar, profesores y Jaime E. Bernal Villegas profesor y director del Instituto de Genética Humana de la Facultad de Medicina de la Pontificia Universidad Javeriana.

Esta investigación es producto de décadas de rigurosos estudios sobre el polimorfismo genético, empleando la tipificación de marcadores moleculares en un amplio número de subpoblaciones colombianas. Para adelantar la investigación, los estudios se dividieron en dos áreas asociadas al tipo de material biológico disponible:
Estudios interdisciplinarios e interinstitucionales de restos óseos antiguos de comunidades precolombinas, los cuales habían sido previamente estudiados solo desde la perspectiva de la arqueología y la antropología clásicas.

Investigaciones en poblaciones contemporáneas, tanto en comunidades indígenas como en comunidades que se ha dado en denominar “mestizas”, en función de su componente fenotípico hispano-americano, o “negras” en función de su componente fenotípico afro-americano.

A partir de los resultados obtenidos en el trabajo, se afirma que, más allá de la evidente filiación amerindia de la población colombiana, la hipótesis de un mestizaje global intra e intergrupal, que aplica a todos los grupos humanos de Colombia, se aplica también a todos los grupos humanos del resto del mundo.

También se afirma que a pesar de haberse concluido un origen común centroafricano para el género humano, y después de sucesivas migraciones geográficas y de sucesivas mutaciones genéticas, se ha producido, en función de un encuentro y eventual entrecruzamiento entre poblaciones más o menos aisladas entre sí en el curso de la historia, una sola raza global. Con base en este postulado, y siguiendo la perspectiva molecular, se debe desdibujar cada vez la división cromática que sirvió de sustento al concepto de “tres razas” –blancos, negros y amarillos–, tanto como al de las etnias nacionales y al de sus subdivisiones coloniales, para promover el concepto de una raza global.

Este trabajo, de acuerdo con el jurado evaluador, es merecedor del Premio Alejandro Ángel Escobar en el área de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales, porque empleó novedosos métodos interdisciplinarios de las ciencias naturales y las ciencias sociales, que plantean no solamente respuestas a los interrogantes sobre nuestros orígenes, sino que abren posibilidades de nuevas líneas de investigación en el conocimiento en sí mismo y en aplicaciones en las áreas de la salud.

Entrevistas con Científicos Galardonados: Premio Ciencias Exactas Físicas y Naturales 2011


Patrones de identidad genética en poblaciones contemporáneas y precolombinas
Autores:

Alberto Gómez Gutiérrez, Ignacio Briceño Balcázar, profesores y Jaime E. Bernal Villegas, profesor y director del Instituto de Genética Humana de la Facultad de Medicina de la Pontificia Universidad Javeriana, Bogotá, D.C.

1. ¿Cómo surgió en usted la inquietud por la investigación científica?
Mi padre, Carlos Gómez Vesga, trabajaba diariamente en un laboratorio. Cuando pasábamos a verlo, en medio de alguna vuelta en el centro de Bogotá, él nos hablaba mientras miraba al microscopio. Desde ese entonces, ese aparato ha significado para mí una ventana a mundos inusuales que incluyen lo que veo por dentro de mí mientras miro por los oculares a través de esos objetivos. Ese distanciamiento de lo cotidiano, a través de la indagación de otras dimensiones, creo, es el origen de mi gusto por la investigación científica. 

2. ¿De qué manera incidió su familia en su disciplina al estudiar?
Mis dos abuelos eran médicos, y mi padre y mi tío eran bacteriólogos. Yo, que soy el mayor en mi casa, estudié ciencias biológicas, siguiendo la línea en una de las disciplinas más amplias del conocimiento.

3. ¿Dónde transcurrió su infancia?
Entre la casa, la finca de mis abuelos en Mesitas del Colegio, las carreteras, los pueblos, el olor del mar del Rodadero cuando no había sino dos edificios (el Tamacá y el Rodadero), las ranas en los geranios de la Sabana de Bogotá, la campana y la madera del colegio Helvetia, la neblina del viaje a Choachí, el ruido adormecedor de las llantas y la carpa del Land Rover, el Salto de Tequendama, el hipódromo de Techo, los comics de Roy Rogers, los libros de Tintín y del Club de los Cinco, las historias de Genoveva de Brabante y de Robinson Crusoe, el río Magdalena, el río La Miel y el río Negro, el lomo de mi primera yegua (que se llamaba “Copa” y que yo le cambié a “Plata” por imitar al Llanero Solitario), la contundencia almizclada de los toros cebú de “Santamaría del Río”, nuestra finca en el río Guarinó y, muy especialmente, las partículas que flotaban en los rayos de luz que entraban por las ventanas de la casa y del bus, cuando me englobaba por la tarde. 

4. ¿En qué colegio estudio?
En el Helvetia, colegio suizo de Bogotá.

5. ¿Cree usted que el colegio jugó un papel importante en su desarrollo profesional?
El Helvetia fue fundamental. No solo aprendí a interactuar con gente de culturas diferentes, y a pensar en otro idioma, sino que viví un día a día en el marco estético que diseñó Víctor Schmid, centrado en materiales de la tierra y en esquinas muy acogedoras. En el Helvetia, además, conocí a mis mejores amigos, y a mi esposa Elena Garcia-Reyes Röthlisberger, que ha sido eje de mi desarrollo profesional por ser como es, y también por contener en sus genes 2 presencias del siglo XIX muy estimulantes para mí.

6. ¿Cuál fue su materia favorita en el colegio?
Lo primero que recuerdo haber disfrutado en el colegio fue hacer márgenes en los cuadernos. Primero muy elaborados en kínder y preparatorio, con todo tipo de figuras, muchas de ellas geométricas, en colores, y después con lápiz rojo, cada vez más rectos y más simples, pero siempre entretenidos. Disfruté también los audiovisuales en francés, “Bonjour Line – Bonjour Monsieur”, los primeros libros de ciencias con la “Leçon des choses”, el libro de Historia Universal y el libro de Geometría, que incluía hojas transparentes para superponer las figuras que iban resultando de las diferentes fórmulas.

Mi materia favorita pudo ser literatura a partir de quinto bachillerato, cuando empezamos a leer a Albert Camus, a Jean Paul Sartre, a Boris Vian y a otros autores suficientemente iconoclastas para esa edad, después de haber leído “Cien años de Soledad” que, en cuarto, es perfecto. 

7. ¿Cuál fue la materia que más dificultades le dio en el colegio?
Aunque perdí un par de materias por falta de juicio, la que más me aburrió fue “Comportamiento y salud”, una sucesión de reglas obvias y de textos mal escritos sobre temas que se aprenden sólo de manera inconsciente, imitando el modelo de la casa. Atender a esa materia era una pérdida absurda de un tiempo muy valioso en esos días.

8. ¿Si no hubiera sido Biólogo y Microbiólogo, qué otra cosa hubiera estudiado?
No recuerdo dilema diferente al que tuve al terminar esas 2 carreras, que el de querer estudiar Medicina, o sea el modelo humano de lo que había ya aprendido. Pero esa carrera tomaba mucho tiempo y tenía ya otras ideas no profesionalizantes. Si me preguntan hoy, y pensara en una alternativa en esa época, tal vez hubiera estudiado historia y filosofía.

9. ¿Por qué estudió Biología y Microbiología?
Yo me inscribí primero en Bacteriología en la Universidad de los Andes. Poco a poco, me fui interesando cada vez más por las materias de Biología (especialmente las taxonomías y la ecología) así es que terminé primero con título de Biólogo. Al cursar todas las materias de Biología y de Bacteriología, y algunas electivas, me di cuenta que había terminado también con los requisitos de la carrera de Microbiología, así que ese fue mi segundo diploma. Finalmente no terminé el programa de Bacteriología, porque exigía un año de prácticas hospitalarias y yo ya tenía la idea (y la manera) de seguir con mi posgrado en Francia, a donde me fui a vivir cinco años con mi esposa, a comienzos de los años 80. 

10. ¿Cuáles fueron sus opciones para escoger su carrera universitaria, su universidad y su campo de investigación?
Mis opciones de carrera surgieron de mis encuentros con mi padre y mis abuelos, pero también de coincidencias con dos de mis mejores amigos del colegio, Eduardo Arias Villa y Fernando Salazar Holguín, que estudiaron conmigo Biología en la Universidad de los Andes. Esta universidad ha sido siempre una especie de extensión natural para los exalumnos del Helvetia. Un nuevo exilio.

En cuanto mi campo de investigación, la genética, fue surgiendo poco a poco desde la universidad, aunque me gustaba más la Botánica de Strasburger que la Genética de Strickberger. En el curso del posgrado en Paris, me fui interesando por la respuesta inmune en un modelo anti-viral, y allí comenzaron a jugar un papel principal algunas moléculas polimórficas -que varían mucho en la población- (las moléculas HLA) y que son determinantes para explicar porqué algunas personas responden mejor que otras a las infecciones o porqué en algunos se desarrollan procesos autoinmunes como la artritis o la diabetes. Con ese bagaje (y con una tesis doctoral) llegué a Bogotá y me encontré con Jaime Bernal Villegas, quien había escrito precisamente un libro sobre Inmunogenética que le habían publicado ya en Inglaterra.

Mi primera entrevista con él, en la Unidad de Genética Clínica del Hospital San Ignacio en la Javeriana, fue definitiva: él me entregó el borrador de un capítulo que estaba escribiendo y que había titulado “Genes and Jackets”, aludiendo a un almacén de ropa juvenil pero en torno a los genes de respuesta inmune. Esa manera de tratar la ciencia, con una dosis de ironía, nos ha mantenido trabajando juntos por más de 20 años. En esos días conocí a Ignacio Briceño, uno de mis primeros alumnos al ingresar a la Javeriana, con quien, además, hemos compartido el placer de la conversación sobre la historia del poblamiento americano, y el gusto por los caballos.

11. ¿Tuvo que sortear algún obstáculo para comenzar, continuar o terminar sus estudios?
Vengo de una familia en la que los estudios son materia principal. Mis dos abuelos salieron de sus pueblos de origen a estudiar Medicina. Uno en Bogotá y el otro en Madrid. Mi padre, que estudió con mi tío en la Universidad Nacional, se especializó en Chicago, y siempre me apoyó sin restricciones en cada paso hasta obtener el doctorado. He tratado de hacer lo mismo con mis hijos, para responder a la generosidad de mis ancestros y seguir la línea.

El privilegio de no haber tenido tropiezos en mi educación, me ha impulsado a buscar apoyo para los que no gozan de este privilegio. Para lograrlo con mis discípulos, me he apoyado en Colciencias y en la Pontificia Universidad Javeriana.. 

12. ¿Qué hace en sus ratos libres?
Mantenerlos libres, antes de ocuparlos en lecturas y otras actividades. Nunca he tenido un teléfono celular, por ejemplo. Trato de atender (y proteger) el silencio de cada suceso en mi día a día.

13. ¿Qué otro vínculo tiene con la sociedad, además de la Academia? [ejem: empresas, comunidades de base, asociaciones]
He trabajado, desde que regresé al país, en el área del diagnóstico. Primero como director científico del laboratorio clínico familiar, y ahora como asesor científico del “Instituto de Referencia Andino” para Colombia, Ecuador, Perú y Panamá.

14. ¿Piensa seguir investigando sobre el mismo tema? ¿Qué otros temas le interesan?
La línea de estudios de ADN arcaico precolombino está abierta y cada vez más consolidada.

Me interesan mucho los trayectos e impacto de los viajes y expediciones científicas, sobre los que he escrito algunos libros. Actualmente estoy desarrollando con uno de mis compañeros de colegio y universidad (Fernando Salazar), una plataforma virtual para registrar los recorridos de viajeros y expediciones que contenga, en lo posible, la totalidad de las fuentes primarias que estos han producido en su momento. 

15. ¿Explique, por favor, de manera sencilla de qué se trata lo que investiga y para que le sirve a la humanidad?
Como está planteado en nuestro discurso de recepción del Premio de la Fundación Alejandro Ángel Escobar, hemos constatado que la gente alrededor viene perdiendo su propia identidad: frases nuestras como que “todos somos afrodescendientes”, o que “cada una de las comunidades es producto de mestizajes que se pierden en el tiempo”, son recibidas con sorpresa: con tono de amabilísimo disgusto. La identidad humana parecería ser de corto plazo, muy pandita: como si sólo fuéramos descendientes de nuestros padres y abuelos, un par de apellidos, y punto final.

Este tipo de identidad, que se construye apenas con dos o tres generaciones, viene generando aislamientos que usualmente terminan, más que en atípicas historias de amor, en confrontaciones. El concepto de “razas” basado en una muy simplista división cromática, y reforzado sobre unos pocos factores fenotípicos menores que nos enseñaron en la primera escolaridad: “de ojos rasgados, pómulos salientes y pelo liso”, o bien, “de nariz prominente, labios gruesos y pelo ensortijado”, ha generado en algunos países como el nuestro, constituciones políticas segregacionistas, con leyes para lo que se ha llamado de manera eufemística “las minorías”, manteniendo aisladas a centenares de comunidades en el revés de la nación, y repartiendo de manera desigual los recursos que pertenecen por igual a todos, y que todos debemos ocuparnos en cuidar.

Al estudiar estas inmensas minorías en su núcleo –que es el ADN–, nos hemos dado cuenta de algo que católicos y koguis, por sólo citar a dos comunidades del país, vienen diciendo desde el fondo de los tiempos: todos somos hermanos. Y aunque (como dicen los koguis) hay hermanos que son mayores y otros que son menores –en una jerarquía que se basa más en la responsabilidad que en los privilegios–, se ve que la identidad común de toda la humanidad es clara, aún para los que no son genetistas.

Nuestra propuesta científica sobre las rutas y los parentescos de los pobladores de esta esquina norte suramericana está descrita en detalle en los artículos premiados, y otros que hemos escrito en revistas nacionales y extranjeras. Nuestra propuesta social es más breve y más explícita: no más razas, no más polaridades; vivamos nuestra propia identidad individual en un espectro diverso, continuo y cónico, en el que los extremos se puedan encontrar en su ancestro más profundo que, más allá del naciente brotecito evolutivo que es el Homo sapiens, está representado por un organismo unicelular.

16. ¿Cuál es su sugerencia para cualquier gobierno en cuanto a temas de investigación y ciencia?
Mi sugerencia es no definir temas de investigación y ciencia con base en prioridades del momento. La ciencia debe ser tan libre como el arte. Como ha dicho Moisés Wasserman, el impacto de la ciencia impertinente en la sociedad a través de toda la historia, ha sido mucho mayor que el impacto de la ciencia pertinente.

17. Si es profesor ¿Cuál es su primera frase al empezar una clase?
Me gusta empezar (y terminar) con una pregunta.

18. ¿Qué necesitamos en Colombia para que la ciencia y la investigación sean un quehacer desde la infancia?
Aprovechar cada pregunta de cada niño, y tratar de no darles nunca respuestas preconcebidas.

19. ¿La especialización y la continuidad en un científico son esenciales para llevar a buen fin una investigación?
La continuidad es esencial. La especialización es peligrosa: puede llevar al científico a saber absolutamente todo sobre absolutamente nada. Cada uno necesita una buena dosis de transdisciplinaridad. 

20. ¿Cuál es su héroe en el mundo de la ciencia?
La ciencia está llena de héroes. Algunos reconocidos y otros anónimos. Me gustan más los relativamente anónimos, que he tratado de perseguir siguiéndole los pasos a los itinerarios de, por ejemplo, Mutis, Humboldt, Mendel y Darwin, por solo citar 4 hitos de las ciencias biológicas en orden cronológico. Si tuviera que dar un nombre de referencia, escogería a Alfred Russell Wallace, quien estuvo por los lados del río Guainía a mediados del siglo XIX, escribió un libro prodigioso titulado “Travels on the Amazon and Rio Negro” que incluye, entre cientos de descripciones de la naturaleza, un muy bella poesía victoriana sobre las gentes de Javita, un poblado de la Orinoquía. Unos años después Wallace logró un escrito seminal sobre la selección natural, que sus contemporáneos, incluyendo a Darwin, consideraron como un nuevo paradigma.

21. ¿Qué música escucha?
Desde que estaba en el colegio, me han gustado Bob Dylan y Leonard Cohen que tienen música en sus letras. Pero también oigo, para escribir y para leer, música clásica, música irlandesa, Brian Eno, Van Morrison, Diana Krall y Norah Jones. Últimamente, cuando los estoy oyendo como música de fondo, dos temas me hacen suspender lo que estoy haciendo, subir el volumen y repetirlos un par de veces: el “Coro de los peregrinos”, extractado de Tannhäuser de Wagner, y “Philosophers stone” de Van Morrison.

22. ¿La ciencia es arriesgar?
El riesgo es no hacer ciencia.

23. ¿Cuáles son los mecanismos para que el conocimiento que usted genera llegue a la sociedad?
El último mecanismo para socializar nuestro quehacer, que resultó ser muy satisfactorio, fue presentar nuestro trabajo a la convocatoria de la Fundación Alejandro Ángel Escobar.

También he hablado varias veces con un periodista científico, Pablo Correa de El Espectador, que hace sus artículos con mucha discreción y pertinencia. A Pablo lo conocí en Maloka, en una conferencia que me pidieron sobre el ADN mitocondrial y las genealogías moleculares. A ésta, un lunes a las 6 pm en pleno aguacero, asistieron 4 personas: la organizadora (que tuvo que salir temprano), una estudiante de la Universidad Nacional que estaba terminando su tesis de posgrado sobre este mismo tema, Pablo, que buscaba un artículo para el siguiente número, y el guardia del salón que fue con el que más hablé antes de la conferencia mientras esperábamos algo de asistencia, y que finalmente se quedó de puro querido. Ésta, paradójicamente, y gracias a la calidad del periodista, es tal vez la conferencia en la que más audiencia he tenido.

24. ¿Qué es un científico?
Un científico es a la ciencia, lo que un artista es al arte. Ambas disciplinas son piezas esenciales al progreso de la humanidad, en la medida en que le abren nuevos derroteros. Y ambas tienen el mismo origen (un origen simultáneo) en la prehistoria: las pinturas rupestres pueden ser también consideradas como sofisticadas lecciones de la ciencia primitiva.

25. ¿Qué se ve haciendo dentro de 20 años?
Si estoy vivo, me veo caminando y contemplando el entorno, digiriendo lecturas y otros alimentos, mientras se decantan lentamente cada uno de sus contenidos y se consolidan nuevas elaboraciones.

Si estoy muerto, me veo transformado en miles de microbios, haciendo parte de plantas y animales, integrado a la naturaleza: sin pretensión diferente de unidad que la de la unidad de todo.